Ciertas reuniones y contactos anómalos pueden ser el motivo policial. 
 Un defensor del 23-F y el comandante Ynestrillas, entre los detenidos     
 
 ABC.    24/06/1981.  Página: 1,9-10. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

TREINTA PESETAS

El general Quintana dispone e! nombramiento de un juez especial

Rosón ordena la detención de tres militares y cinco civiles

Ciertas reuniones y contactos anómalos pueden ser el motivo policial.

Un defensor del 23-F y el comandante Ynestrillas, entre los detenidos

MADRID (Pitar Urbano). Cinco civiles y tres militares fueron detenidos y emplazados a declarar ayer en

Madrid a petición, del ministro del Interior, sin que ninguna de las numerosas fuentes consultadas a

distintos niveles en el Ministerio del Interior y de la Defensa hayan comunicado los motivos de tales

detenciones y citaciones policiales. El primer llamado a declarar fue el abogado Jesús Maestre Aznar,

defensor del implicado en los hechos del 23-F teniente Iquierdo, de la Guardia Civil. Por la larde se tuvo

conocimiento de que también habían sido citados los coroneles Sicre Canut y Gareitorena, y el

comandante Sáenz de Ynestrillas, que, como se recordará, fue procesado con eí teniente coronel Tejero en

el llamado caso «Galaxia». Los civiles detenidos por la Policía son Ángel Palomino (hijo del escritor), el

abogado Sicre Canut, hermano de! mencionado coronel , y las funcionarías de la Administración Mana

Concepción Vilagrasa Gamborena y María Paz Pérez Nieto. El nombramiento de un juez especial para

este caso hace presumir que no hay implicaciones directas en el 23-F.

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NACIONAL

(Viene de la 1.")

Fuentes solvente´s han precisado que los dos coroneles fueron detenidos por el segundo jefe del Estado.

Mayor de la I Región Militar, corone! Astilleros. El hijo de Ángel Palomino fue puesto en libertad

alrededor de las ocho de la tarde, después de prestar declaración. .

Ai parecer, podía tratarse de esclarecer los motivos de diversas reuniones que estas personas habían

mantenido el pasado fin de semana. Ninguno de los militares llamados a declarar tiene, en la actualidad,

mando directo sobre unidades del Ejército. El coronel Sicre se^encuentra en situación de «disponible». El

coronel Garcitorena no está ya en situación activa. Y el comandante Ynestrillas realiza, en estos meses,

un curso para aprendizaje del idioma ruso en la Escuela Politécnica del Ejército. . .

Una brigadilla especial de !a Policía, creada a instancias del ministro Rosón para investigar las

implicaciones de civiles en de-terminadoas actividades contra la seguridad del Estado, venía siguiendo de

cerca los movimientos de las personas detenidas que antes citamos.

En cierto momento de la tarde de ayer, el ministro de la Defensa, señor Oiiart, se reunió en su despacho

con el jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general Gabeiras, y con el capitán general de Madrid,

teniente general Quintana Lacacci. Reunión informativa de los trámites y las investigaciones seguidas. A

la vista de los hechos, el capitán general de Madrid decidió que se nombrase un juez especial para este

caso. Será un general destinado en la ! Región Militar, que es el ámbito al que pertenecen los tres

detenidos militares. Al parecer, los tres militares, en razón de sus actuales o inmediatamente recientes

destinos, han tenido relación con el Gobierno Militar de Madrid. Eí tema se me iba poniendo cada .vez

más oscuro, a medida que me internaba en la indagación de lo que realmente estaba sucediendo. Poco

antes de las once de la mañana de ayer varios inspectores de Policía se presentaron en el despacho del

abogado Jesús Maestre, con intención de detenerle, sin presentar ningún mandamiento judicial ni orden

escrita alguna. Los policías le dijeron que desconocían los motivos de la orden de detención, pero que

.obedecían a la jefatura de la Brigada Regional de Información. El abogado se negó a acompañarles y dijo

que sin mandamiento judicial no saldría de su despacho. Justo Maestre es abogado defensor de uno de los

oficiales implicados en los sucesos del 23-F, el teniente Izquierdo, de la Guardia Civil. Ante su negativa,

uno de los inspectores telefoneó a la Brigada Regional, y el director le dijo que «ja ley Antlterrorista

exime de la presentación de órdenes escritas para efectuar una detención». Más tarde, el propio director

de la BRI me lo confirmaría personalmente: «Ahora bien, lo que yo ya no sabía era si a ese señor se le

podía aplicar o no la ley Antiterrorista..., porque a estas alturas, señorita (eran las seis.y cuarto poco más o

menos cuando hablábamos), yo no sé sobre qué tengo que interrogar al abogado Maestre cuando venga

por aquí... Espero instrucciones concretas de arriba... Mi impresión es que se trata de un asunto político y

quizá de alta política.» Maestre, sin dilación, telefoneó al decano del Colegio de Abogados de Madrid,

Pedral Ríus. Cuando yo hablé con Pedrol, también por la tarde, me ofreció este relato: «Maestre

me dijo que se habían presentado ante el portal .de su despacho tres coches "Z", "un verdadero ejército —

me dijo—, con el ánimo de registrar todo esto y de llevarme detenido". Yo le contesté: "¡Voy hacia,ahí!"

Y él me lo impidió "porque ya se han Ido los policías". Telefoneé al comisario jefe de la BRI y me

anunció que la orden de detención había sido suspendida y sustituida por una citación, sin hora, para

declarar. Traté de hablar con Laína, director genera! de la Seguridad del Estado. Y bien, conectado con

medios oficiales de la máxima solvencia me aseguraron que "lo que se le va a preguntar río tiene hada que

ver con su actividad como abogado", que eso era lo único que a mí me con- -cernía como decano y lo que

me preocupaba. Pero por mucho que he insistido..., nadie me ha dicho qué es lo que le quieren pregun-

tar".» La Jefatura Superior de Policía hizo pública esta nota: «En la semana de hoy ha sido invitado a

comparecer en las dependencias de la Brigada Regional de Información de esta Jefatura Superior de

Policía Justo Maestre Aznar, con el fin de preguntarle sobre su posible relación con los sucesos

producidos durante el último fin de semana, habiéndose negado a ello. Vista la negativa a tal. invitación,

se le ha requerido oficialmente para que comparezca en las dependencias expresadas, en relación con el

fin que se indica.» Pero nadie, ni siquiera el portavoz policial, soltaban prenda sobre el motivo de la cita-

ción: «No sé a qué sucesos se refiere está nota», se nos dijo en la Jefatura Superior de Policía. «Que yo

sepa, este último fin de semina no ha ocurrido nada importante.,., como no sea qué un chaval de Fuerza

Joven intentó poner una bomba en una papelera.».

 

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