Autor: Bedoya, Juan G.. 
   El golpismo no tiene el apoyo de la sociedad según Javier Pradera     
 
 El País.    13/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL PAÍS, jueves 13 de agosto de 1981

El golpismo no tiene el apoyo de la sociedad, según Javier Pradera

JUAN o. BEDOYA,Santander «Ni todos los militares son golpis-tas ni todos apoyan tampoco plenamente

las instituciones democráticas», afirmó el jefe de opinión de EL PAÍS, Javier Pradera, en la conferencia

que sobre La ideología de! golpismo pronunció en el seminario Cultura, sociedad y política en el mundo

actual de la Universidad Internacional Me-néndez y Pelayo, de Santander. Pradera destacó la falta de

apoyo al golpismo en sectores tan importantes como la-Iglesia, el capital o las grandes clases medias.

Aunque la ideología del goípis-mo «resulta despreciable desde el punto de vista del pensamiento político,

y no alcanza ni siquiera el nivel de la ideología fascista de los años de entreguerras», Javier Pradera

piensa que es importante analizar esta ideología en cuanto que los golpistas constituyen un peligro para el

mantenimiento de la estructura constitucional del Estado español. El pensamiento gol-pista parte de un

concepto descarnado de España corno realidad abstracta e independiente de los españoles, lo que

justificaría cualquier sufrimiento que se imponga al pueblo español en defensa de esa realidad abstracta

que, en el fondo, se identifica con la permanencia de un grupo de políticos nostálgicos del régimen

anterior, en el que ocuparon cargos e hicieron pingües negocios. A diferencia del fascismo de los años de

entreguerras, los golpistas españoles de la década de los ochenta consideran imposible la movilización de

masas que facilitó el acceso de Musolini y Hitlér al poder, y se concentran, en cambio, en el estamento

militar, tratando de convertir al Ejército en vehículo para recuperar los cargos y beneficios perdidos.

Javier Pradera afirma, en consecuencia, que sería un error caer en el juego .que pretenden hacer jugarlos

golpistas a los sectores democráticos, dirigido a enfrentar a los partidos y otras instituciones y grupos

democráticos con él Ejército. Aunque en este momento no es posible determinar el número de militares

influidos por los grupos golpistas, la intentona del 23 de febrero ha puesto de relieve su irrelevancia y el

hecho de que la pretensión de la extrema derecha, intentando identificar dictadura y Ejército, es provocar

en los defensores del sistema constitucional una respuesta de ataques a la bandera o a la institución militar

como tal. El jefe de opinión de EL PAÍS, después de rechazar el lenguaje envilecedor de la Prensa

golpista, pide una mayor preocupación por el estamento militar y buscar la identificación plena de los

militares con los restantes sectores de la comunidad nacional a través de la reforma de la .enseñanza en

las academias. Aunque debe ser tomada en cuenta la concepción militar sobre aspectos relevantes.de la

vjda política española actual, como el terrorismo, las autonomías o la situación económica, Javier Pradera

dijo que esa preocupación por evitar la propagación del golpismo no puede constituir un freno al proceso

de democratización del Estado.

El general subinspector de Sanidad de la Armada, Manuel García Pomareda, ha pasado a la situación de

reserva activa, al cumplir la edad reglamentaria, según un real decreto del Ministerio de Defensa que ayer

publicó el BOE.

 

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