Ante la próxima semana de lucha. 
 Andalucía: al borde de la rebelión     
 
 El Alcázar.    21/09/1979.  Página: 12-13. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

ANDALUCÍA: AL BORDE DE LA REBELION

•• La politización del hambre, a la orden del día: Las centrales y partidos, reacios a intervenir por

considerar el llamamiento una intromisión de los alcaldes en el campo sindical

•• «No es tarea de la Diputación de Sevilla la solución del conflicto, sino del Gobierno de Madrid»

(Manuel del Valle, presidente de la Diputación)

•• «Nuestras únicas armas son las concentraciones, manifestaciones públicas, etcétera, y las vamos a

utilizar», afirma un portavoz del SOC

Del dos al nueve de septiembre, a una vuelta de reloj, el hambre volverá a movilizar a la región más

machacada de España. Andalucía ha dejado a un lado los lamentos y quejíos, las autonomías y los

proyectos políticos, para moverse al son de un solo tambor: el hambre, fueron los mismos marxistas

quienes subrayaron la necesidad de comenzar una revolución por el sur. Hoy, la tierra está a punto, y los

hombres al filo de la desesperación. Una semana de lucha puede ser, al comienzo, la chispa que movilice

la rebelión contra un sistema que ha demostrado en aquellas tierras su única capacidad: hundir el campo.

LOS organizadores: «Nuestra única arma»

El Sindicato Obrero del Campo, organizador de la semana de lucha en Andalucía, ha convocado para

mañana una asamblea de alcaldes y concejales del Pueblo Andaluz Unido, de donde saldrá un

llamamiento conjunto a todas las centrales sindicales para que se sumen a la convocatoria.

Según Diego Cañamero, portavoz del Sindicato de Obreros del Campo de Sevilla, «el principal objetivo

de estas jornadas es combatir el paro que asola al campo andaluz» . «Por ahora —añade— estas jornadas

de lucha están previstas para la primera semana de septiembre, pero esperamos poder continuarlas a lo

largo de todo el mes.»

Un portavoz del citado sindicato en Málaga denuncia la gravedad de la situación. «Exigimos una solución

inmediata —declara— y las únicas armas con que contamos son las concentraciones y manifestaciones

públicas. El Gobierno conoce la gravedad de nuestra situación aunque, por ahora, no ha adoptado ninguna

medida efectiva. Con estas jornadas pretendemos exigir al Gobierno que aporte alguna solución. Por otra

parte —concluye— agradecemos la colaboración de los alcaldes y concejales andaluces que se suman a

esta convocatoria, ya que la gravedad del momento exige la participación de los representantes del pueblo

andaluz.»

Por su parte, un portavoz de CC.OO. de Córdoba ha declarado que en esta provincia la convocatoria es

prácticamente desconocida al no ser secundada por esta central sindical, mayoritaria en casi todos los

municipios cordobeses, «Comisiones Obreras —declara el portavoz— ni aprueba ni entra en la

organización de estas jornadas de lucha contra el

excesivo el protagonismo que están desempeñando los alcaldes sevillanos en todo este asunto,

erigiéndose en figuras hegemónicas de toda la problemática laboral que afecta a nuestras provincias

invadiendo impunemente una parcela que, lógicamente, corresponde a las Centrales Sindicales dirigir y

encauzar.»

Diputación: Un problema de Madrid

Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, don Manuel del Valle Arévalo, ha

declarado a EL ALCÁZAR acerca de la semana que se avecina que «esta entidad no está llamada a

solucionar el problema, sino que es la Administración central la que debe solventarlo. En todo caso, esta

Diputación lo más que podría hacer es de canal de aplicación de las medidas que decidiera el Gobierno. A

este respecto, han de saber ustedes que en la reciente entrevista que mantuvimos con Abril Martorell le

dijimos que estábamos dispuestos a que este organismo sirviera para planificar los fondos de empleo

comunitario, y hacer obras de infraestructura provincial, con lo que, por de pronto, se ayudaría a combatir

el paro». El señor Del Valle Arévalo ve como única solución inmediata al conflicto el librar fondos con

cargo a cantidades de empleo comunitario hasta que llegue la época de recogida de la aceituna.de verdeo:

« En definitiva —señala—, se trata de dar trabajo con destino a la producción provincial y regional.»

En cuanto a las posibilidades de evitar la próxima semana de lucha convocada, el presidente de la

Diputación es de la opinión de que el diálogo se debe intentar aunque sea en el último minuto. «Como en

la vez anterior —afirma— estamos dispuestos, una vez más, a servir de canal nego-ciador« Y recalca que

las posibilidades están en la llegada de fondos suficientes para acometer obras. En cuanto a su papel

personal en el conflicto, rubricó: « No corresponde al presidente de esta Diputación dar el primer paso

para la solución del problema, aunque, como en el reciente caso delencierro de alcaldes, estemos

dispuestos a ofrecernos como intermediarios.»

Ellos tampoco pudieron

Pero, habría que dilucidar, tras una serie de opiniones sentidas, aunque no exentas de un lógico y hasta

admisible subjetivismo político, la verdad secular de la región andaluza. Desde Despeñaperros hacia

abajo cambia la tierra y cambian los hombres. Andalucía es una reivindicación permanente. Fue un

economista del PCE quien reconoció, no hace todavía mucho tiempo, que una revolución en España

habría de empezar forzosamente por las tierras del sur, por un campesinado eternamente descontento y

con la paciencia a punto de rebosar. Fue el mismo Plácido Fernández Viagas, en aquella época presidente

de la Junta de Andalucía, quien enfocó de una manera absolutamente política los problemas de aquella

tierra: «Los problemas de Andalucía —decía, con evidente intención de echar agua a su molino— giran

en torno al más grave que es el paro, pero a su vez la falta de trabajo viene arrastrada de otras carencias,

como la famosa reforma agraria. Actualmente, pocos queremos retrotraernos al momento en que debió

hacerse dicha reforma y no se llevó a cabo, pero también somos conscientes de que hay que encarar de

alguna manera el abandono en que se encuentra el campo andaluz.» Tras referirse a la escasa incidencia

en la creación de puestos de trabajo que tienen las industrias instaladas en la zona, amén de su

desmesurado coste ecológico, el ex-presidente de la Junta de Andalucía añadía: «El andaluz tiene

conciencia de que ha sido marginado, que ha tenido que emigrar y se ha sacrificado para enviara su tierra

hasta el último real de sus ahorros, y después ese dinero no se veía que se empleara en Andalucía.

También está en la conciencia de los andaluces el que existe un sector importantísimo para la vida de

muchas familias, como es el pesquero y, sin embargo, no se ha hecho nada por resolver las graves crisis

pesqueras andaluzas. El ciudadano andaluz se da cuenta del envejecimiento progresivo de la población,

de la desertización de gran parte del campo, de hasta qué punto el latifundismo está gravitando, no

solamente ni principalmente, en los jornaleros andaluces, sino indirectamente en la economía.» Pero,

poco tiempo después, era el mismo Fernández Viagas quien se veía imposibilitado para resolver todos

estos problemas que con tanta energía mencionaba, y el andaluz se veía, una vez más, rociado a cántaros

con el agua de borrajas de la autonomía, que no solucionaba, siquiera de manera lejana, sus problemas.

Un poco de historia

Andalucía es la región más extensa de España, y en sus ochenta y siete mil doscientos sesenta y ocho

kilómetros cuadrados viven seis millones de habitantes. Su riqueza natural se ve descalificada por la renta

per capita, siempre a la cola de los índices nacionales. Y desde tres años para acá, estas cifras han ido

retrocediendo hasta hacerse absolutamente miserables. Allí habitan el 82 por ciento de los parados del

país, en su inmensa mayoría dependientes de manera absoluta de la agricultura. Era el mismo Antonio

Aradillas quien describía la situación de manera tajante: «Como la crisis industrial y el sector de los

servicios — especialmente en la construcción— se ha agravado en todas partes, ha disminuido la

emigración, progresando además la mecanización, con lo que el panorama laboral andaluz es desolador.

Realmente, la situación es explosiva.»

Otra de las razones fundamentales que tiende a completar el círculo negro andaluz es la incultura, que

tiende a provocar el estallido brutal, la acción desesperada. Esto explica fundamentalmente la situación de

subdesarrollo en que se encuentra en todo orden de cosas: mientras que en el resto de España terminan

EGB cincuenta y uno de cada cien, en esta región sólo terminan 35. Los atentados terroristas han sido el

último punto negro de una situación angustiosa, destrozando el turismo, la última posibilidad de entrada

de dinero en la región.

EQUIPO DE REPORTEROS

Cifras oficiales de paro registrado en la región andaluza sobre el 30 de junio

Cifra global ......... 256.156 parados

Sevilla ............. 76.253 parados

Málaga ............. 48.522 parados

Cádiz .............. 37.819 parados

Sector agrícola

Cifra global regional .. 43.490 parados

Sevilla .............. 14.527 parados

Jaén ................ 8.109 parados

Cádiz ............... 5.937 parados

Córdoba ............. 4.106 parados

Almería ............. 1.704 parados

Huelva .............. 2.233 parados

Málaga .............. 4.118 parados

Granada ............. 2.756 parados

N. de la R. —Estos datos han sido facilitados a EL ALCÁZAR en el día de ayer por el Ministerio de

Trabajo. Se trata, pues, de cifras oficiales. Por el contrario, ya el año pasado por estas mismas fechas se

hablaba de números considerablemente mayores, lo que hace suponer, si tenemos en cuenta que la

situación, lejos de remitir ha empeorado, que están un tanto desfasadas o disminuidas. Otros observadores

han manifestado a este diario cifras que en algunos casos llegaban a doblar a las que aparecen más arriba.

 

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