Autor: Dávila, Carlos. 
 Los firmantes pretendían más adhesiones. 
 El "manifiesto de los cien", instigado desde fuera de las Fuerzas Armadas     
 
 ABC.    08/12/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MARTES 8-12-81

NACIONAL

Los firmantes pretendían más adhesiones

El «manifiesto de los cien», instigado desde fuera de las Fuerzas Armadas

MADRID (Carlos Dávila). El documento involucionista firmado por cien oficiales y suboficiales del

Ejército de Tierra ha sido inspirado, ai parecer, desde fuera de la propia organización militar. Los

Servicios de Información habían detectado hace algunas fechas, la recogida de firmas para «calzar» un

texto que era conocido antes de su difusión pública por los máximos dirigentes del CESID (Centro

Superior de Información de la Defensa), que dirige el coronel Alonso Manglano. El texto fue escrito, en

primera instancia, por uno de los capitanes luego firmantes, y después, y según hemos podido conocer de

fuentes solventes, fue repasado, corregido y matizado por algún civil estrechamente ligado por razones de

identidad política con los principales instigadores del documento. La agencia Efe distribuyó ayer un

despacho en el que atribuía un protagonismo directo al capitán Pinar Gutiérrez, hijo del líder de Fuerza

Nueva, Blas Pinar. El citado capitán, y otros dos acompañantes no identificados, fue el encargado, al

parecer, de realizar fotocopias del texto en una papelería madrileña. Sin embargo, no fue el capitán Pinar

el que cumplió la producción informativa deí documento golpista. Según hemos podido saber^ tres

capitanes de paisano visitaron eí sábado, en primer lugar, la sede del diario madrileño «Ya» con la

intención de que este periódico recogiera en exclusiva el manifiesto. Los directivos del diario se negaron

a dar acogida al texto, por lo que los tres oficiales decidieron utilizar el cauce de la agencia Efe para darle

publicidad. Tampoco en la agencia oficial tuvieron éxito, gracias entre otras cosas a las intervenciones

directas del presidente, que alertó al secretario de Estado para ia Información, Ignacio Aguirre, de la

existencia del documento y de la voluntad de los firmantes de difundirlo en las primeras horas de la noche

del sábado. En Europa Press, tercer medio informativo al que acudieron los capitanes, fueron recibidos

por el director, quien aceptó transmitir por los teletipos de la agencia el manifiesto suscrito por cuarenta y

cinco oficiales y cincuenta y cuatro suboficiales, todos ellos pertenecientes al Ejército de Tierra.

La circunstancia que más ha sorprendido a los expertos de información militar ha sido, precisamente, la

confusión de firmas de oficiales y suboficiales porque un compromiso conjunto de esta índole no resulta

demasiado habitual en la organización de las actividades castrenses. Parece, por tanto, que los promotores

del proyecto que ha culminada con la redacción del documento han querido apoyarse en la clase menor

del Ejército para ofrecer una idea de extensión que, a la postre, no han podido conseguir. sin embargo,

ayer por la tarde se conoció la existencia de unas cartas impresas que ya habían sido repartidas en

diversas unidades militares, cartas destinadas a recoger la aceptación y firmas de los militares que, en

principio, no se habían adherido a la maniobra de sus .compañeros de armas. A este respecto, la Junta de

Jefes de Estado Mayor, que se había reunido por la tarde con el ministro de Defensa, Alberto Oliart, había

hecho saber que la simple adhesión al documento tendría la misma consideración punitiva que la firma ie

los implicados. La Junta cursó orden de •ncorporación a sus unidades a oficiales y suboficiales, orden o

instrucción que no supone, en ningún caso,´ acuartelamiento, ya que^ todos los militares llamados .-a. sus

destinos podrán posteriormente volver a sus domicilios. No se tiene información, por otro lado, de

adhesiones numerosas al texto involucionista. Según fuentes oficiosas, sólo habían dado ayer su

conformidad tres jefes del Ejército, un teniente coronel y dos comandantes que inmediatamente habían

sido arrestados. Estas informaciones, no obstante, no pudieron ser confirmadas por las - fuentes habituales

de ABC a últimas horas de la tarde. Tampoco se ha podido saber, con seguridad si, como se adelantaba

por la mañana, dos decenas de suboficiales firmantes habían denunciado la apropiación indebida de su

firma; es más, la Oficina de Información y Relaciones Públn cas del Ministerio de Defensa negó

tajantemente este extremo.

 

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