Autor: Solana Madariaga, Luis. 
   Ineptos     
 
 Diario 16.    09/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LUIS SOLANA

Diputado del PSOE por Segovia

Ineptos

El diputado socialista viene a decir en este artículo que no se puede hacer más política de ensayos de

laboratorio con las Fuerzas Armadas. También que los que nos gobiernan han demostrado una ineptitud

total para conocerlas, ilusionarlas y mandarlas. Luis Solana señala, finalmente, que es la hora de pedir

refuerzos a otras fuerzas de la sociedad para conseguir la convivencia de los armados con los desarmados.

Sinceramente, no tienen ustedes derecho. No se puede tolerar que un pueblo entero que quiere vivir en

paz y convivencia esté otra vez con el transistor en la oreja para escuchar si suenan las cadenas de unos

.blindados en pacíficas maniobras o si suenan simplemente las cadenas. Usted me entiende. Usted, que

sacó el día 6 de diciembre una bandera de España a su ventana y hoy la quieren convertir en una especie

de SOS de un naufragio de la libertad. No hay derecho. Tenemos un Gobierno feliz con un hombre frío a

su timón. Posiblemente es —o era— imprescindible. Pero se ha terminado el mensaje de serenidad sin

contenido. Todos sabemos cuáles son los riesgos de ésa libertad que queremos mayoritaria-mente:

Primero, el terrorismo; segundo, el golpismo uniformado. Olvídense los temas accesorios cuando estamos

ante lo principal. (Aunque - ya sé que estas prioridades no son las mismas para los que pueden dejar

viudas que para los que en cualquier circunstancia pueden ser presidentes alternativos de las empresas del

INI.)

¿Quién se lo dice?

La lucha contra el terrorismo no va mal. Miro el número de seres humanos con uniforme o sin él que son

asesinados y veo que cada día son menos, aunque por uno solo seguiré llorando. Pero el problema

existente en un sector de las Fuerzas Armadas no mejora. ¿Quién ha explicado a los militares que por la

convivencia vale la pena dejarse la piel? ¿Quién ha dicho a los hombres de uniforme que se entiende su

dramática pérdida de jefatura (Franco), pero que existe otra decidida a ocupar el pináculo del mando

(Juan Carlos I)? ¿Quién les ha explicado dónde vamos? ¿Quién les expone que la disciplina,

voluntariamente aceptada, es un honor que se mancilla con una sola excepción que se haga? ¿Quién les

dice que ellos tienen la fuerza total, pero no la razón absoluta? A cualquiera de nosotros nos pueden poner

de rodillas a tiros, pero los historiadores contarán que hubo unos traidores a la Patria: Los que creyeron

que su opinión unida a una pistola era más opinión que otra opinión sin pistola. La primera, 3.800. La

segunda, 38.000.000. Amar a España no es querer,a un ente abstracto o inventado, es amar precisamente a

quienes somos España: los españoles. Y los españoles queremos paz, convivencia y libertad, luego eso es

lo que quiere España. No hay otra España. Calvo-Sotelo está equivocado cuando cree que las cosas están

encauzadas porque la normalidad es absoluta, según los datos que le dice el ministro de Defensa y las

demás buenas personas sin terminales en un colectivo que deberían conocer. Ni idea. Las Fuerzas

Armadas (FAS) tienen problemas dificilísimos de resolución a corto plazo, pero las FAS son-como son y

no como se diseñan en algunos despachos. Fraga .sé equivoca al´despreciar con; .frases "como «generales

del Palmar dé Troya» a los jefes de las FAS que dirigen una pirámide que nadie tiene derecho a quebrar

una vez ordenada. Un jefe militar puede ser discutido hasta que es jefe militar; a partir de ahí es peligroso

ponerlo en entredicho porque se está poniendo en cuestión toda la entraña del sistema. Si el poder político

decide legal-mente una jefatura, está claro que ésta debe recibir todo el apoyo. Las criticas, a los políticos

que lo eligieron o designaron, pero no al jefe militar que recibió la "confianza de ser receptor del poder

armado. No terminan de convencerse algunos hombres de la pluma que no es buena política intentar hacer

exactamente lo mismo que «El Alcázar», pero al revés. Frente al periodismo del partido único con

técnicas viejísimas de «agit-pop» resucitadas en azul, no se puede responder con iguales métodos. En ese

terreno gana siempre el que juega en campo propio. Contra lo que pue´da parecer a algunos, el golpismo

militar tiene dos parámetros: terrorismo y vacío de ´poder. Hoy por hoy, siempre que se crucen en un

punto justo estas dos líneas, habrá intento de golpe de Estado en España. Y -a pesar de los gestos gélidos

de algunos dirigentes— hay vacio de poder. Ni se sabe explicar quién manda, ni hacia dónde se va; ni se

sabe dar órdenes justificadas, claras y decididas. Precisamente, el poder no se nota que exista allí donde

mejor se sabe obedecer.

Más ensayos, no

No se puede hacer más política de ensayos de laboratorio con las FAS. Los que nos gobiernan han

demostrado una ineptitud total para conocerlas, ilusionarlas y mandarlas. Es la hora de pedir

generosamente refuerzos a otras fuerzas de la sociedad española para ver si entre todos se puede

conseguir la convivencia de los armados con los desarmados. Me atrevo a asegurar que un 70 por 100 de

las FAS seguirían a la voz de mando de la democracia si hubiera mando y hubiera voz. Pero que ese

mismo porcentaje seguiría a quienes —ante la falta de un bastón de mando— ofrecieran una espada como

alternativa. Hay tiempo todavía. Conocer a las FAS, explicar las metas, decidir los medios y marchar con

prudencia, pero con decisión, es el camino. ¿Valen los hombres que hoy tienen el poder? Están

demostrando que no saben. La democracia tiene muchos medios para reforzar el poder, pero el más

sencillo es el de aunar esfuerzos. Ha llegado la hora de incorporar a más gente a la dirección de España.

 

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