Artículo de Gutiérrez Mellado. 
 "Descubrir a los que alientan el golpismo"     
 
 Diario 16.    04/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

«Descubrir a los que alientan el golpismo»

En el mantenimiento de la disciplina no podemos tener el menor desfallecimiento

El teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, ex vicepresidente del Gobierno, considera indispensable

descubrir y castigar a quienes alientan al golpismo, a la vez que reconoce que algunos cuadros

profesionales de las Fuerzas Armadas han mostrado «oídos sordos» a los llamamientos que él mismo hizo

a la unión, la convivencia y la paz. El teniente general Gutiérrez Mellado, hoy en la reserva, afirmó ayer

en un artículo publicado por «El País», que «la sociedad, los Ejércitos, el pueblo español en suma,

tenemos que descubrir a los mayores culpables, a los inductores, a los que los alientan y protegen, y

mediante el imperio de la ley lograr de una vez para todas desterrar para siempre el miedo a unos y otros,

rechazando terminantemente a todos los que tratan de impedir que España continúe por el camino que

libremente ha elegido».

Servir al Gobierno

Gutiérrez Mellado en su artículo, qué es una compilación de intervenciones públicas suyas, desde 1976 a

1979, incluye párrafos de honda convicción constitucional frente a las amenazas que percibía para la

unidad y disciplina dentro de las propias FAS, recuerda parte de su alocución en la toma de posesión de la

Capitanía General de la VII Región Militar, en 1976, donde dijo: «Que no olvidemos nunca que el

Ejército, por muy sagradas que sean sus misiones, está no para mandar, sino para servir, y que este

servicio, siempre a las órdenes del Gobierno de la nación, es exclusivo, para España y para nuestro Rey.»

Ese mismo año, en su informe general, insistía: «Si evitamos la trampa de la disgregación política-

finalidad primordial que persigue la subversión, no la oposición—, el Ejército unido, fuerte y seguro de sí

mismo será espectador sereno y atento al desarrollo de la nación en todos los órdenes, incluido el político,

cumpliendo siempre su deber y garantizando, de forma permanente, a las órdenes del Gobierno de la

nación, que no se va a romper la unidad de la. Patria por muchos respetables regionalismos que se

acepten.»

Lealtad

Hace ahora tres años, el teniente general Gutiérrez Mellado se dirigía al Rey con motivo de la Pascua

Militar y ofrecía al capitán general de los Ejércitos una lealtad —«basada en la disciplina, en la unión de

los Ejércitos y en la confianza en los mandos»—, que recordaba,, a la vez, a los propios profesionales.

«Disciplina —decía— igual para todos los grados .y niveles de mando, que rechace, entre otros, el grave

pecado de la soberbia y la tentación del abuso de poder. En su mantenimiento a ultranza no podemos

tener el menor desfallecimiento.» En 1978, en su informe general anual, Gutiérrez Mellado agradecía a la

prensa el correcto tratamiento que, en términos generales, había dado a las cuestiones militares. «Quiero

dar las gracias a los medios de comunicación, porque la mayoría de ellos, la inmensa mayoría, nos han

tratado con deferencia, con gran respeto, iba a decir con gran cariño. Pero esto, precisamente, lo estropean

siempre las excepciones y algunas excepciones, ustedes las conocen, son muy dolorosas. Nosotros somos

tremendamente sensibles a ellas. No nos importa que nos critiquen, pero sí que nos cambien las cosas y

las deformen, y alguna vez se nos ha atacado brutalmente.» En el informe general del año anterior,

Gutiérrez Mellado lanzaba una exhortación, que cuatro años después sigue teniendo, según sus propias

palabras, plena vigencia: «Dejemos, pues, de una vez de prestar oído fácil a los que todo lo que se hace

les parece mal o sienten miedo al qué pasará, a los derrotistas o predicadores de grandes desventuras y a

los que, con su pasión política desmesurada, impuesta por propagandas demoledoras, dañan gravemente

nuestra unidad y la confianza en los mandos.»

 

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