Los máximos cargos de las Fuerzas Armadas tomaron posesión ayer. Suances, nuevo jefe del Estado Mayor de la Armada. 
 Hay que tener fe en el futuro de España y de la Armada     
 
 Diario 16.    19/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Hay que tener fe en el futuro de España y de la Armada

Madrid — El nuevo jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante Saturnino Suances de la Hidalga,

tomó posesión de su cargo que le fue cedido por su antecesor, almirante Luis Arévalo Pelluz,

El almirante Arévalo, que estaba visiblemente emocionado, dijo a su sucesor que, a partir de ahora, va a

tener en él al más leal de sus subordinados, y ha subrayado que su designación para el cargo ha sido

consecuencia de su brillante hoja de servicios. «Tenemos el honor de ser dirigidos por ti —agregó—. Y

no puedes fracasar en tu tarea. Todos estamos seguros de que vas a triunfar. Y, si alguna vez te- faltan las

fuerzas, mira hacia arriba, hacia nuestra patrona. la Virgen del Carmen.» Tras el discurso del almirante

Arévalo Pelluz, que ha sido largamente aplaudido por los militares presentes, tomó la palabra el almirante

Saturnino Suances de la Hidalga, quien dijo, entre otras cosas, que había que tener fe. «Fe —dijo— en el

futuro de la Armada, que ahora nos toca impulsar a nosotros, como antes lo hicieran nuestros antecesores,

y en su día lo harán nuestros sucesores.» «Fe en las tradiciones y caballerosidad de esta corporación,

porque la tradición no es inmovilismo, sino él marco dónele la evolución se mantiene controlada, ni

la caballerosidad una palabra vacía de contenido por mucho que se materialice el mundo. Fe en el futuro

de España, nuestra Patria inmortal, una nación que firmemente unida es capaz de alcanzar cualquier

meta.» «Lealtad de abajo/arriba, porque esta proyección genera confianza y, en consecuencia, eficacia.

Lealtad en el mismo nivel, porque esta proyección incrementa el compañerismo y, en consecuencia,

facilita el trabajo de equipo. Lealtad de arriba/abajo, importante lealtad, porque esta proyección, señores,

es la base,del prestigio, y sin prestigio es muy difícil mandar, pero imposible enviar hombres a la

muerte.»

 

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