Autor: Bueno Vicente, José Miguel. 
   Los cambios militares de Calvo-Sotelo     
 
 Diario 16.    23/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

JOSÉ MIGUEL BUENO VICENTE

Diputado del PSOE y miembro de la Comisión de Defensa del Congreso

Los cambios militares de Calvo-Sotelo

El diputado socialista por Salamanca argumenta en este artículo que los cambios en la cúspide militar

habrían tenido lugar tras la investidura de Calvo-Sotelo, de no haber ocurrido el golpe de Estado. El autor

señala que el relevo en la JUJEM era ya inaplazable ante los acontecimientos que se avecinan y ante el

próximo pase a la reserva de los, hasta el relevo, titulares. El Gobierno, cuando hace días relevaba de sus

cargos a todos los miembros de la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM}, aducía razones de necesaria

continuidad en el cargo de los cuatro altos mandos, fundamentalmente ante dos acontecimientos que se

avecinan: los juicios del 23-F y eJ eventual ingreso de España en la OTAN. Todos los miembros de la

JUJEM anterior van a pasar escalonadamente a la reserva activa en los próximos meses. La razón de la

continuidad, aún en abstracto, es ciertamente fundamental. Imagino que Calvo-Sotelo, de no haber tenido

lugar el frustrado golpe de Estado, habría cambiado la JUJEM hace bastante tiempo. La razón es muy

sencilla: poder llevar a cabo en la normalidad y con personas ide su confianza sus proyectos en los

campos de las Apolíticas defensiva y militar. El 23-F, sin duda, truncó sus planes. Se quiera o no

reconocer, aquellos sucesos introdujeron una cierta anormalidad y algunos desajustes en el

funcionamiento interno de las FAS. Estas circunstancias debieron influir en el presidente para no relevar a

la JUJEM inmediatamente después de su investidura, a pesar de que entonces ya se conocían las fechas

del pase a la reserva activa de sus miembros. Por otro lado, éstos acataron sin vacilaciones la

Constitución, y a las órdenes del Rey fueron los principales artífices del fracaso golpista. Su

comportamiento ejemplar e inequívoco exigía que continuasen en sus puestos al servicio de España y de

la democracia. Pero, precisamente por esto, se convirtieron en blancos directos de la minoría de

antidemócratas -civiles y militares- que eligieron a las FAS como punto ideal para la intoxicación y la

desestabilización.

Campaña posgolpe

En este contexto es donde ha tenido que moverse la anterior JUJEM. Los socialistas hemos denunciado

repetidas veces la falta de energía del Gobierno para desactivar completamente ´el golpe desde la vertiente

civil. No hemos sido debidamente escuchados. Y es así como la JUJEM tuvo que afrontar una campaña

posgolpe que ha llegado hasta poner en peligro la unidad, la lealtad y la eficacia de las FAS. Y no han

sido militares los artífices de la campaña. Los cerebros y la logística han sido civiles. En estao

circunstancias el Gobierno ha debido actuar con firmeza desenmascarando a la trama civil, como primer

paso, y cambiando después a la JUJEM, como segundo paso. Dos acciones que tenían que haber sido

concluidas tras la pausa veraniega. Sin embargo, el Gobierno ha obrado con una lentitud prudente.

Ignoramos por qué no se ha movido con celeridad oportuna. En este caso disponia de los instrumentos,

apoyos, y atributos de autoridad suficientes para haberlo hecho, y con la amplitud necesaria. Sus razones

habrá tenido. Ha preferido dejar actuar al tiempo y utilizar el protagonismo de otro tipo de acciones, lo

que se llama «coger el rábano por las hojas». De todo lo dicho se desprende que es el próximo consejo de

guerra y todas las circunstancias que le rodean, las causas principales y urgentes para que" los

componentes de la JUJEM tengan la continuidad necesaria.

Cambios inaplazables

El eventual ingreso de España en la OTAN no lo es tanto. La verdad es que las negociaciones, de

haberlas, no deben tener lugar hasta que todos los miembros de la Alianza hayan ratificado el instrumento

de adhesión. Mediarán aún ocho o diez meses, como poco. Lo contrario supondría una reafirmación de

nuestras tesis sobre las sospechosas prisas del Gobierno de Calvo-Sotelo. Los aspectos técnicos, al fin y al

cabo, están en manos de expertos desde hace tiempo. Los puramente políticos y los político estratégicos

no deben salir de la estricta competencia del Gobierno. Por lo demás, los cambios militares en la cúspide

han sido necesarios y resultaban ya inaplazables. Una mayor demora hubiese sido perjudicial para la

pronta solución de un buen número de problemas que las FAS tienen planteados. La forma en que se ha

verificado el cambio ha sido muy satisfactoria. El juramento de la Constitución por los nuevos JEM

introduce una novedad que, aunque tardíamente aplicada, debería extenderse, en mi opinión, a todos los

servidores del Estado. Aparte de esto, la nueva JUJEM constituye, en verdad, un equipo de hombres con

un gran prestigio en el mando y en la dirección militares. Los propios miembros de nueva JUJEM, en sus

respectivas tomas de posesión, han subrayado Ja necesidad de reafirmar la disciplina, la lealtad y la

eficacia en las FAS. Nada más alentador. España puede estar tranquila si dispone de unos Ejércitos

disciplinados, unidos y volcados totalmente en la misión de defenderla, de acuerdo con las instituciones

democráticas nacidas del pueblo, en el que.los propios Ejércitos se nutren y del que forman parte

inseparable. Supeditar drásticamente lo personal a las metas e ideales colectivos de la Patria, creo que es

el mensaje implícito en el futuro para las FAS. En él debe profundizar la nueva JUJEM para hacerlo

totalmente real, bajo la dirección del Gobierno y su presidente. Para esta tarea apasionante tendrá nuestra

total ayuda.

 

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