A pesar de la lluvia, asistieron miles de personas. 
 Los Reyes presidieron en Zaragoza el homenaje a la bandera     
 
 ABC.    30/05/1982.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

DOMINGO 30-5-82

Los Reyes presidieron en Zaragoza el homenaje a la bandera

ZARAGOZA (Enviado especial). La bandera de España, roja y gualda, fue la protagonista de un

solemne homenaje que todo el pueblo español, junto a sus Fuerzas Armadas, le brindó a última

hora de la tarde de ayer en la plaza deí Pilar de Zaragoza, bajo una incesante lluvia.Los Reyes,

acompañados por e! Príncipe de Asturias y las Infantas Elena y Cristina, llegaron al lugar de los

actos unos minutos antes de las ocho de la tarde, media hora después de su aterrizaje en suelo

zaragozano. El presidente Calvo-Soteio y todos ¡os ministros de su Gobierno, junto a tos más

altos cargos militares de nuestras Fuerzas Armadas, fueron también testigos de excepción de

un esperado homenaje a la enseña nacional, que simboliza la unidad de todos los pueblos de

España. Ayer fue e! pueblo de Zaragoza, que este año representaba a todos los españoles,

quien se unió con su Ejercitó y con su Rey para homenajear a nuestra bandera. Tras escuchar

el himno nacional, el Rey pasó revista a la formación en la qué estaban representadas todas

las unidades del Ejército que hoy participarán en´ el desfile militar. A continuación hicieron su

aparición varias banderas y estandartes que se colocaron delante de la tribuna real. Al tiempo,

la bandera que iba a ser homenajeada fue desdobjada e izada en un gran mástil. Mientras

tanto, una potente voz recordaba por los altavoces que hace ciento noventa y siete años, un 28

de mayo de 1785, el Rey Carlos III promulgaba en Aranjuez un real decreto en el que se definía

la forma y colores de la bandera española. Seguidamente una representación de ¡as regiones;

comunidades y pueblos de España, ataviados con sus típicos trajes y portando unos preciosos

rosetones de claveles, entraron en la plaza. En los altavoces se escuchó una poesía en la que

se resaltaba la unidad entre las tierras y los hombres de España al tiempo que cada rosetón se

colocaba cerca del mástil para al final formar un mapa de España lleno de flores al que la lluvia,

que no dejaba de caer, no pudo restar colorido.

TOQUE DE ORACIÓN

Tras la ofrenda floral, unos cuadros de jota interpretaron el típico baile aragonés, que fue muy

aplaudido, cuando el toque de oración fue anunciado, la lluvia, la esperada lluvia de los

campesinos aragoneses y de toda España, seguía cayendo y restó emoción a las notas.de la

corneta. Entonces hicieron su entrada en la plaza todos los guiones de tos regimientos y

unidades de las Fuerzas Armadas, y ocho militares portando cuatro coronas de laurel. Por el

aflavoz se recordó «que un 28 de abril de 1503 al caer la tarde, finalizada la victoriosa batalla

de Ceriñola en las campañas de Italia, Gonzalo Fernández de Córdoba, nuestro Gran Capitán,

que mandaba los ejércitos españoles, contemplando el cadáver del duque de Nemous, rodeado

de cientos de soldados, que habían caído en la lucha, lleno de dolor y de sentimiento, ordenó

que en lo sucesivo, en sus ejércitos, a la puesta del sol y dando vista al campo, se interpretaría

un toque de corneta, triste, y de una duración equivalente a! tiempo de rezar un padrenuestro,

en honor a todos los soldados caídos en los campos de batalla». Esté es el origen del toque de

oración. El homenaje termina. Sé anuncia que ia bandera va a ser arriada. «Esta bandera que

durante la tarde ha ondeado en el cielo aragonés y que por ser aragonés es el cielo de

España, lleva en sus plieges aigo de todos nosotros.» La bandera vuelve a doblarse y se

deposita en una bandeja para ser trasladada a la sala de Banderas de la Capitanía General de

Zaragoza. La Familia Real se despidió entre los aplausos del público y finalizó así un acto que

ha querido tener el significado de la unidad de España, «de la solidaridad en un común

esfuerzo para, aunando voluntades, engrandecer hacia el futuro una tierra que nos fue dada».

Hay que resaltar que miles de zaragozanos acudieron a la plaza del Pilar para estar presentes

en el homenaje a la bandera, miles de personas que, aun sin invitación, por lo que no,.pudieron

entrar en las tribunas, aguantaron más de una hora bajo una lluvia que no cesó en ningún

momento y cada vez parecía arreciar más. En algún momento se escucharon las protestas de

las personas que, acudieron a los llamamientos del alcalde y del capitán general de Zaragoza,

habían asistido para dar su presencia y sus aplausos a los Reyes y a la bandera y no pudieron

ver nada.

 

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