El teniente general Gutiérrez Mellado, en Sevilla. 
 "Neutralidad del Ejército ante las opciones políticas de Gobierno"     
 
 Ya.    08/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

El teniente general Gutiérrez Mellado, en Sevilla:

"Neutralidad del Ejército ante las opciones políticas de Gobierno"

"Sólo pedimos respeto a la legalidad y admitir los principios fundamentales de soberanía, unidad,

integridad, seguridad de la Patria y libertad délos ciudadanos" • Habrá solución urgente y prioritaria a los

problemas de las fuerzas armadas y una nueva ley reguladora de la defensa nacional • "Que las muertes

ocurridas sirvan para unirnos en desterrar la violencia"

SEVILLA, 7.—Jül teniente general Gutiérrez Mellado, tras visitar las instalaciones de las fábricas Santa

Bárbara,´de Sevilla, se reunió en el salón de actos de Capitanía eGneral con una representación de altos

mandos, jefes, oficiales y suboficiales de la II Región Militar y zona marítima del Estrecho, ante los que

expuso las lineas fundamentales trazadas por el Gobierno para acometer la solución de los problemas que

afectan a los ejércitos.

Tras referirse al "enterado" dado por las Fuerzas Armadas a las directrices emanadas de la Corona y a las

solemnes promesas de cumplirlas, pasó a analizar las medidas ya adoptadas y proyectos en curso,

resaltando, en primer lugar, la importancia, de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Milita-

res,- recientemente creada, que en menos de quince días ha tenido ya dos importantes reuniones y que

demuestra la decisión del Gobierno de dar solución urgente y prioritaria a los problemas de las Fuerzas

Armadas.

Resaltó como principales medidas en curso:

La configuración de los jefes del Estado Mayor de los Ejércitos de .Tierra y Aire, en analogía a como lo

habían instituido Marina ya en el año 1970, como primeras autoridades de las cadenas de mando militar

respectivas de cada Ejército, con lo que se diferencia claramente las ramas político-administrativas y de

mando puramente militar, existente en cada Departamento Ministerial.

La solución dada con un reciente real decreto al problema de los objetores de conciencia, tratando de

permitir que adecúen sus convicciones a sus deberes ciudadanos, señalo que la respuesta a este problema

tal vez exija reto ques progresivos, según vaya aconsejando la experiencia.

NEUTRALIDAD ANTE LAS OPCIONES POLÍTICAS

El proyecto de disposición reguladora de la participación en política de los militares, "que espero ver

pronto publicado", presidido por el espíritu de mantener "la obligada neutralidad de los ejércitos ante las

opciones políticas temporales de Gobierno que respeten la legalidad y admitan tos principios

fundamentales de soberanía, unidad, integridad, seguridad cíe la patria y libertad de sus ciudadanos", y en

concordancia con el pacto internacional de derechos civiles y políticos recientemente suscrito por España.

La reorganización del Ministerio del Ejército, recientemente aprobada en Consejo de Ministros. La

regulación y mejora de diversas escalas de los cuerpos de suboficiales y especialistas de los Ejércitos de

Tierra y AirerLa actualización de la ley treinta y dos-setenta y uno, que "nos permitirá, dentro de un

concepto de administración rigurosa, acertada, selectiva y progresiva, dotar de armamento y material

moderno a nuestras unidades.

Como colofón, la ley reguladora de la defensa nacional, que "bajo el concepto claro y terminante de que

la defensa nacional no es sólo un problema de los Ejércitos, sino dé la nación entera", permitirá la

administración y dirección unificada de los Ejércitos.

En términos generales centró el tipo de medidas socioeconómicas en tres puntos: puesta en marcha

inmediata del Isfas, que pretende mejorar sustantivamente la asistencia sanitaria y farmacéutica, en una

primera fase, atacar el problema de más repercusión en la vida familiar (vivienda y educación) y mantener

un estudio permanente sobre retribuciones.

Dedicación absoluta a las actividades militares

Paralelamente, se ha de ir imponiendo la dedicación absoluta a las actividades militares.

Al referirse a la serie de medidas tendentes a mejorar, el campo de la enseñanza y de la forma-ción de los

cuadros de mando, su selección y destino, que "ha de llevarnos a un rejuvenecimiento progresivo sensible

de las escalas", el vicepresidente en esto fue categórico: "Una vez más he de afirmar rotundamente que no

se trata de echar a nadie ni de cargarnos tales o cuales promociones. Mienten, repito, mienten quienes así

lo dicen, y faltan á la disciplina y buen orden de los Ejércitos quienes lo consienten y propalan.´!´

Insistió después en la necesidad de una información diáfana que, por la vía de mando, habría de llegar a

todos los subordinados, así como la que debe funcionar en sentido inversOj siempre por los cauces

reglamentarios, para que todos los problemas sean estudiados a fondo con todos los datos precisos,

evitándose errores en la decisión de los mandos.

Tras exaltar la figura del Rey y de la decisión del Gobierno y de su presidente de alcanzar el objetivo de

"consolidar la^ corona para la etapa que ahora empieza, garantizando una nueva y larga época de paz y

prosperidad", se refirió a la última alocución del presidente del Gobierno a la nación, diciendo: "De

entreguismo, nada; de concomitancia o actitudes tibias, nada; de despreocuparnos ante los grandes

problemas que pueden rozar la unidad, independencia y seguridad de la Patria, nada."

Dijo después el señor Gutiérrez Mellado: "Dejemos, pues, de una vez de prestar oído fácil a los que todo

lo que se hace les parece mal o sienten miedo al qué pasará, a los derrotistas o predicadores de grandes

desventuras y a los que, con su pasión política desmesurada, impuesta por propaganda, dañan gravemente

nuestra unidad y la confianza en el mando."

Habló del patriotismo del presidente y de los miembros del Gobierno, del que forman parte cuatro

ministros militares, "cuyo historial profesional, que apunta ya al final de nuestra carrera,- será análogo a

la mayoría de los oficiales a los que pudiéramos calificar como de la mitad de la clase, pero no admitimos

nos aventaje nadie en amor a España, a nuestro Rey y a los Ejércitos". Añadió el señor Gutiérrez Mellado:

"Nadie, pues, piense que se va a cometer el error de bajar un ápice en la guardia de nuestra misión

sagrada de garantizar el honor, la soberanía, la independencia e integridad de nuestra patria."

Tras ratificar la firme decisión del Gobierno de proseguir en el camino emprendido, terminó diciendo:

"Que las muertes ocurridas sirvan para unirnos en el destierro de la violencia, que el pronto

restablecimiento de los heridos sea sinceramente deseado por todos y que las personas secuestradas, que

se sabe están bien físicamente, lo que supone una alentadora esperanza, puedan reintegrarse a sus

hogares. Como se está pidiendo unánimemente por el pueblo, consiguiéndose así que en el orden y en la

paz, la generosidad y la concordia sean ya aplicables, y lograr un verdadero clima de convivencia

nacional."

 

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