Autor: Pablos Coello, José Manuel de. 
   Es necesario crear un organismo único y supremo para dirigir la investigación militar  :   
 Palabras del teniente general Díez-Alegría en las Jornadas sobre Investigación-Defensa-Industria. 
 ABC.    05/02/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

ES NECESARIO CREAR UN ORGANISMO ÚNICO Y SUPREMO PARA DIRIGIR LA

INVESTIGACIÓN MILITAR

Palabras del teniente general Díez-Alegría en las Jornadas sobre Investigación-Defensa-Industria

EN materia de investigación militar, como en cualquier otra que se refiera a la defensa, los sistemas

directivos basados en la coordinación de tres subsistentes Ministerios independientes se han mostrado

relativamente inoperantes», declaró ayer tarde en el Patronato Juan de la Cierva, del C.S.I.C., el consejera

de número del Consejo don Manuel Diez-Alegría.

Y añadió: «Como opinión puramente personal, pero fundada, entiendo que la única solución real es la de

establecer un órgano único de planeamiento y dirección, eon autoridad no compartida sobre los tres

ejércitos. Este organismo directivo supremo, tome la forma de un Ministerio de Defensa, o cualquier otra,

podrá ser único o recibir la colaboración de otros órganos subordinados para la administración material.

Pero sólo a él correspondería la dirección suprema y el empleo de los medios, entre ellos, muy

importante, una investigación y desarrollo moderno, dotado, eficaz e Imaginativo.» Y terminó su

conferencia añadiendo: «Pero, señores, remedando a Kipling, ésta es otra historia.»

LA INVESTIGACIÓN, COMO FACTOR DE DEFENSA

Con anterioridad, el señor Díez-Alegría, que tituló su conferencia «La investigación como factor de

defensa», hizo unas consideraciones generales sobre la influencia que los gastos de defensa tienen para el

avance de la Investigación y desarrollo nacionales.

Examinó los esfuerzos Que en el terreno de la investigación realizan las grandes potencias, encuadrando

al resto de los países en tras grandes categorías: los que siguen los pasos de EE.UU o U.R.S.S.; los que

seleccionan determinadas áreas y se concentran sobre ellas, y los que se limitan a. investigar sobre

licencias extranjeras. Estudió estos apartados, y concluyó que ninguno era bueno, principalmente por

razones de tamaño. «Cabe entonces preguntarse si, estableciendo una colaboración entre varios

Estados, el problema podría ser resuelto.» Esta intervención de don Manuel Díez-Alegría se encuadra en

el programa de las sesiones plenarias del Patronato Juan de la Cierva, en jornadas dedicadas en esta

ocasión a la investigación - defensa - industria.

"EL TRATADO CON ESTADOS UNIDOS PODRÍA SER CASI SUFICIENTE SI SE CUMPLIERA»

Al final de su conferencia, el teniente general don Manuel Díez-Alegría se sometió amablemente a las

preguntas del periodista:

—Don Manuel, ¿tiene usted fe en esa colaboración supranacional europea de que ha hablado?

—En absoluto. Yo creo que en Europa los egoísmos que estamos viendo en todos los organismos

europeos, los egoísmos nacionales, los nacionalismos... excluyen toda posibilidad de una colaboración

fructífera.

—Y eso, en un futuro más o menos próximo, ¿qué puede suponer para Europa?

—Bueno, lo que ha supuesto ya: que es un apéndice de los Estados Unidos, o de Rusia, según del lado

que se considere el tema.

SIN POLÍTICA CIENTÍFICA

—Y dejando el tema europeo, a su juicio, ¿cuál es la política científica civil o militar como factor de

defensa que hay en nuestro país?

—A mi juicio, lo que falta en nuestro país es una política científica, Y mientras 110 exista eso, que marca

los condicionamientos y la gradación de esfuerzos, poco se puede hacer, ni en materia de defensa ni en

otra materia cualquiera. Es decir, se hacen esfuerzos desordenados.

—Si lo invitarán a usted a informar al Gobierno sobre política científica, ¿lo haría?

—Bueno, yo no tengo por qué informar al Gobierno. £1 Gobierno tiene sus órganos de asesoramiento y ni

yo pienso que me llamen ni deseo que me llamen.

—¿Es usted partidario que en materia de defensa España se integre en una organización supranacional,

como puede ser la O. T A. N.. o cree que son suficientes los Tratados con Estados Unidos?

—Bueno, primero, si nos unimos a una organización supranacional debemos depender de ella. O sea, el

mero hecho de pertenecer a ella no nos hace a nosotros desarrollar una investigación adecuada. Por otra

parte, el entrar en la N. A. T. O. es un problema complicado de organización y, sobre todo, económico. Y

por último, los Tratados con Estados Unidos podrían ser muy útiles y casi suficientes si se cumpliera lo

que está escrito.

—¿Cree que Estados unidos no va a cumplir su compromiso?

—Bueno, Estados Unidos es tan egoísta como las demás naciones. El interés nacional está por encima de

todo. Entonces, los cumplirá, mientras le venga bien. Cuando colisionen con ateo suyo, pues los cumplirá

a medias, no voy a decir que no los cumpla.—DE PABLOS COELLO.

 

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