El Rey entregó los despachos en la escuela naval de Marín  :   
 Almirante Pita da Veiga: "sin fuerza, la política ve menguada su libertad de decisión". 
 Informaciones.    17/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL REY ENTREGO LOS DESPACHOS EN LA ESCUELA NAVAL DE MARÍN ALMIRANTE PITA

DA VEIGA: «SIN FUERZA, LA POLÍTICA VE MENGUADA SU LIBERTAD DE DECISIÓN»

MARÍN (Pontevedra), 17 (INFORMACIONES).

AYER, en Marín (Pontevedra), día de la Virgen del Carmen, Patrona fie marineros y navegantes, el Rey

presidió en la Escuela Naval Militar el Juramento de fidelidad a la bandera de los aspirantes de Marina, y

más tarde, la entrega fie los reales despachos a los nuevos oficiales que regresan de la Academia.

El ministro de Marina, almirante Pita da Veiga, que acompañaba al Rey en su viaje, pronunció un

discurso, señalando —tema constante en su pensamiento— cómo deben ser las relaciones entre él

fenómeno político y el comportamiento del oficial militar. Apeló también a la necesidad de que nuestra

nación disponga de una fuerza naval en condiciones.

A las once y cuarto de la mañana de ayer aterrizó en el campo de deportes de la Escuela Naval de Marina

el helicóptero que trasladaba desde el aeropuerto de Santiago a don Juan Carlos, que fue recibido por el

ministro de Marina y director de la E.N.M. con los honores (himno, salvas de .artillería y revista) de

ordenanza.

Se ofició una misa, ofrendándose después una corona a los caídos, y a continuación, el subdirector de la

Escuela tomó el juramento de fidelidad a la bandera a 64 aspirantes de Marina (promociones 380 del

Cuerpo General, 110 de Infantería de Marina, 30 de Máquinas y 55 de Intendencia), al tér mino de cuya

ceremonia don Juan Carlos en persona entregó uno a uno los reales despachos a los 59 nuevos alreces de

navio (teniente) del Cuerpo General, Infantería de Marina, Intendencia, Sanidad e Intervención, Cjúe han

terminado su formación, académica. Este año no ha habido promoción de Máquinas. Impuso también el

Rey la cruz del Mérito Naval a los oficiales que han obtenido el número 1 de cáela promoción.

DISCURSO DEL ALMIRANTE PITA

"El militar no debe hacerse presente ´en el quehacer cotidiano de la política, pero no es ajeno a lo político

por cuanto le alcanza la alta responsabílidaa " constitucional conferida a las fuerzas armadas", dijo el

almirante Pita da Veiga en un discurso que pronunció más tarde. "Necesita por ello de una formación

objetiva que le permita conocer la realidad que le circunda y necesita, sobre todo una formación sólida

que fundamente su firmeza de criterio.

El meditado estudio de la Historia es esencial en este aspecto de la formación del oficial, pues sólo ella

proporciona la perspectiva necesaria para discriminar con ajustado enfoque el acontecer presente a la par

que enseña a valorar el peso político de nuestra situación estratégica."

UN DOGAL QUE NOS SOJUZGA

"El militar está obligado a comprender el significado y la importancia de la fuerza en. la vida de la nación.

Sin fuerza suficiente —dijo en otro momento de su importante discurso el almirante Pita—, la política va

menguada su libertad de decisión, condición precisa para orientar la nave del Estado, según el norte del

interés nacional y bien sabe el navegante que perdido el norte no hay rumbo estable ni reclada segura. Por

su profesión, el oficial de Marina sabe bien ía decisiva Influencia que ejerce el mar sobre España en su

prosperidad o en su decaimiento; sin fuerza naval adecuada el mar se convierte en dogal que nos sojuzga

"y somete a la voluntad más poderosa. Por ello, nuestro esfuerzo firme y perseverante para proseguir el

programa naval que dote a España de los medios precisos para el control eficaz del espacio marítimo vital

al interés nacional. Como nación occidental y cristiana, europea por naturaleza y atlántica por vocación,

aspiramos a cooperar como iguales con las restantes naciones del mundo occidental, con estricta

reciprocidad de derechos y deberes y con escrupuloso respeto a nuestra identidad y nuestra soberanía.

Una fuerza naval que respalde los intereses nacionales constituye a la par contribución idónea a la se-

guridad colectiva, en la encrucijada atlántica - mediterránea y condición necesaria para participar con

dignidad y con libertad en la alianza de las naciones marítimas."

 

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