Un discurso militar de nuevo cuño     
 
 Informaciones.    08/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

INFORMACIONES UN DISCURSO MILITAR DE NUEVO CUÑO

PARECE como si la política de España en la actualidad tuviese dos centros de gravedad, entre los que

busca un equilibrio el Gobierno: los partidos políticos y el Ejército, Para nadie es un secreto que pasar-

cosas en el Ejército. Este fenómeno no debe extrañar, pues si el Ejército es y ha de seguir siendo una

columna vertebral de la nación, es lógico que acuse los elementos del cambio.

Por eso, el discurso pronunciado por el vicepresidente primero del Gobierno para Asantes de la Defensa,

teniente general Gutiérrez Mellado, en la ceremonia de la Pascua militar, ante el Rey, es como un índice

por donde van las cosas,

Cosas nuevas y cosas viejas, ha dicho el teniente general Gutiérrez Mellado. Cosas viejas, como son reno-

var los sentimientos de lealtad al Jefe del Estado, de responsabilidad de todo el cuerpo militar y de

búsqueda de la eficacia en la unidad y puesta a punto.

Pero también ha dicho cosas nuevas. Todo su discurso está proyectado desde la base nueva del primer

mensaje de la Corona, del que ha hecho un resumen en el comienzo de su parlamento. Suena bien a nues-

tros oídos actuales escuchar que el Ejército quiere cooperar con el Rey en ser «vigilante, guardián para

mantener la paz en la libertad y el orden» y «paz social, paz en nuestras casas y, sobre todo, paz en

nuestros espíritus... reconciliación y tolerancia con el respeto mutuo».

Si a esto se añaden los silencios o las ausencias de formalismos verbales de otros tiempos, hay que con-

cluir que el Ejército da a entender, por boca del teniente general Gutiérrez Mellado, que ha cogido la onda

del momento político.

Hay aún más novedad en el discurso del señor Gutiérrez Mellado. Porque la última parte del mismo fue

como un esbozo de proyectos. Queremos destacar ciertos puntos programáticos de candente actualidad:

atención adecuada a las necesidades sociales de los componentes del Ejército, a sus retiros y a sus

familias cuando aquéllos falten; ordenación disciplinaria, «pero sin entrar en lo que por ser opinable es

objeto de debate a, nivel de grupos o partidos»; modificación organizativa dentro de las normas que lleva

consigo el. concepto de coste-eficacia; se alude a «reconsideración de los tiempos mínimos de

permanencia en las filas», a la reorganización de la enseñanza, de la industria e investigación tecnológica,

revisión de la justicia militar y consiguiente del Código de Justicia Militar, etc.

Pero, por encima de todo, hay que destacar lo que entendemos como una clara alusión a la creación de un

Ministerio de Defensa, único y coordinador de los tres Ejércitos. «Se irán sentando así las bases —dijo el

vicepresidente— para que en el momento oportuno pueda ser, considerada la creación de aquellos

organismos superiores conjuntos que exige la defensa nacional en analogía a los existentes en las

naciones más adelantadas.»

El discurso del teniente general Gutiérrez Mellado tiene que ser leído con atención, casi releído. Pasa de

ser un discurso protocolario. Tiene mucho de programa, de ratificación y, hasta de aviso. La conclusión es

clara: el Ejército español no se queda rezagado dentro de nuestro proceso político.

 

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