Autor: Fernández Martín, Tomás. 
 Teniente general Vega Rodríguez. 
 "Las fuerzas armadas contemplan desapasionadamente el actual proceso político"     
 
 Ya.    13/02/1977.  Página: 10-11. Páginas: 2. Párrafos: 64. 

LAS FUERZAS ARMADAS EL ACTUAL PROCESO

"LOS ÚLTIMOS NOMBRAMIENTOS MILITARES NO HAN OBÍDÍC1DO A MOTIVOS

POLÍTICOS" • "U POSTURA D£L BROTO ANTE LAS ELECCIONES SERA LA RESULTANTE DE

LAS ACTITUDES PERSONALES DE SUS MIEMBROS" • "NO SERIA MAL VISTO UN CIVIL AL

FRENTE Dfl. PROYECTADO MINISTERIO DE DEFENSA" • "LA REDUCCIÓN DEL SERVICIO

MILITAR TIENE QUE IR LIGADA A UN VOLUNTARIADO DE LARGA DURACIÓN" • "NO TEN-

60 APETENCIAS POLÍTICAS DE NINGUNA ESPICIE"

INGRESE en la gloriosa institución como un guardia más, motivado por reveses de familia. Como

guardia civil, entre servicio y , preparé el ingreso en la Academia de Infantería, que fue para mí, como

para todos los cadetes que ingresan por vocación, el centro donde se aprende una técnica, pero, sobre

todo, donde se forma un espíritu que marca ya toda la vida y nos prepara par* formar y conducir hombres.

Desde la Guardia Civil, "como un guardia más", hasta la Jefatura del Estado Mayor del Ejército, como

teniente general. Casi cuarenta y cinco años de intensa vida militar. Nieto de un contraalmirante de la

Armada e hijo del teniente coronel de Infantería don Antonio Vega Montes de Oca, nació en Ceuta el 19

de diciembre de 1913. Tras el levantamiento del general Sanjurjo—agosto de 1932—, su padre es

detenido. >a familia queda sin medios de subsistencia, y el joven José Vega Rodríguez decide examinarse

en la Comandancia de Cádiz para in-gresar en el benemérito Cuerpo. "Entre servicio y servició" prepara

un año de Ciencias Exactas, y las oposiciones a la Academia. Unos cuentan que aquellos estudios se

desarrollan, de pie, en vagones de tercera clase, alternando con las "ilusiones de vigilancia encomendadas.

Otros ponen como marco los campos de Moratella, a la débil luz de las lámparas de los cortijos y en los

ratos de descanso de la Guardia Civil caminera. Alumno de la Academia de Infantería el 20 de enero de

1936, le sorprende la guerra en Cádiz, donde se encontraba en uso de permiso oficial y en cuyo

Regimiento de Infantería número 33 se presentó. Tomó parte activa en la guerra con los empleos de

alférez y teniente, y formó parte de la División Española de Voluntarios en la campaña de Rusia con el

empleo de capitán. Comandante en 1845, teniente coronel en 1952, coronel en 1961, general de brigada

en 1966, general de división en 1970, teniente general en 1973. Del copioso historial profesional en su

hoja de servicios pueden destacarse sus títulos de diplomado de Estado Mayor de los Ejércitos de Tierra y

Aire y los siguientes destinos: mando del tercio sahariano Alejandro Farnesio IV de la Legión, jefe de

tropas y gobernador militar de Gran Canaria, jefe del sector de Ifni, gobernador militar de Córdoba, jefe

de tropas de Tenerife, director de la Escuela Superior del Ejército, capitán general de la séptima región

militar, presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, director general de la Guardia Civil, capitán

general otra vez de la séptima región militar, capitán general de Madrid y ahora jefe del Estado Mayor del

Ejército.

—Teniente general Vega Rodríguez: el militar profesional no debe vincularse a ningún grupo político.

Pero también se cree que este apartidismo no debe hacerle caer en una inhibición ante la! problemática

política y social; es decir, en el apoliticismo. ¿Cómo puede el militar profesional conjugar y hacer

operativo su interés por los problemas del país con la participación efectiva, cuyos cauces naturales en

una democracia son los partidos políticos?

-—La profesión militar imprime carácter. Constituye una verdadera escuela de ciudadanía, y es lógico

que el militar pueda y deba interesarse por los problemas políticos. Lo que no puede hacer es expresar

públicamente sus simpatías ni mostrar preferencias partidistas. Naturalmente, tendrá abierto el cauce de

su participación por el voto, como cualquier otro ciudadano.

—En su día tuvo mucho eco la idea por usted expuesta de la "neutralidad multidireccional del Ejército"...

—Tenga en cuenta la ocasión y fecha en que lo dije, hace poco menos de un año. En ese momento se

pensaba por muchos que el Ejército tenia que adoptar una postura rígida. Quise decir que en política hay

muchos caminos, machas direcciones que son válidas y aceptables. Y no es rigurosamente exacta la

creencia genera! de que los miembros de las Fuerzas Armadas han de pronunciarse, a título personal, en

una determinada dirección.

Factor estabilizador

—¿Cuál debe ser la responsabilidad política de los Ejércitos?

—Las Fuerzas Armadas constituyen un factor estabilizador en las situaciones de cambio. De ahí su res-

ponsabilidad y apartidismo.

—¿Cuándo estaría, a .su juicio, justificada la intervención de las Fuerzas Armadas en la vida política de

un país ?

—Excepcionalmente, cuando lo exigiese el cumplimiento de las leyes que regulan las misiones asig-

nadas a las Fuerzas Armadas.

—¿Los militares aman la guerra ?

—Porque la conocemos, la tememos. Muchos de nosotros hemos vivido nuestra guerra, y algunos, la

segunda guerra mundial. Recuerdan el dolor y sufrimiento de las poblaciones, y no la deseamos para

nadie, y menos para nuestro pueblo. ¿Debe el cuerpo de bomberos, por .ejemplo, desear el incendio por

«1 mere hecho de responder su creación a la necesidad de evitarlo o sofocarlo?

—•¿Sigue siendo válido el lema "Si quieres la paz, prepara la guerra" ?

—Evidentemente que sí. Las teorías sobre la disuasión, tan de moda en los años pasados, o de la respuesta

graduada de los últimos tiempos no son más que la traducción de ese viejo aforismo a términos actuales.

Disciplina

—Usted, mi general, ha hablado de la "entrañable disciplina castrense". ¿La disciplina es el primer y

fundamental pilar del Ejército?

—Es difícil asignar el primer puesto a alguno de los pilares del sólido edificio del Ejército, que se apoya

sobre el patriotismo, la abnegación, el compañerismo, el sentido del deber y tantas otras virtudes mas. Tal

vez la disciplina sea como la viga maestra, que une a todos los pilares y da solidez ai edificio. Y es tan

necesaria la disciplina que ella sola se basta para vencer Instintos primarios del hombre. El Código Militar

no acepta como eximente o atenuante la figura del "miedo insuperable".

—¿ Sus criterios sobre orden público?

—Considero el orden público como la. premisa necesaria para la convivencia yelprogreso. Considero

una tarea nacional el lograr mantener una situación de orden que a todos favorece. Deseamos la libertad

responsable, que termina donde empieza la libertad de los demás.

—¿Las fuerzas de orden público deben pertenecer exclusivamente a un departamento civil, como en otros

países?

—Creo que nuestro sistema es equilibrado y tiene gran semejanza con el francés.´ Las CRS francesas .son

similares a nuestra Policía Armada, y la Gendarmería a nuestra Guardia Civil. La policía gubernativa es

igualmente análoga. Por consiguiente, no veo necesidad de variar el sistema, hoy por hoy, cuando se da la

circunstancia de que una parte importante del reclutamiento procede del Ejército.

—!¿Se puede hablar de "conflicto generacional" entre la oficialidad joven y la que hizo la guerra? ¿Qué

criterios distancian a unos de otros?

—No hay conflicto generacional. Naturalmente, los años hacen madurar los criterios, pero no existen dis-

tandamientos.

— ¿Diferencia entre ideales e ideas en un militar profesional?

—Los "ideales", para el militar, están constituidos por conceptos abstractos, tales como la Patria, honor

de las armas, el sacrificio, la vocación, la tradición militar, etc. Son permanentes por cuanto son

abstractos y pueden resistir el paso del tiempo. Las "Ideas" pueden ser muy variadas en cuanto a la forma

de alcanzarlos. Se podrá pensar en ´Ejército provisional o de recluta obligatoria; en Ejército mecanizado

pequeño o Ejército "de linea" de gran volumen; en Ejército a la francesa o por el sistema suizo.

´^No han sido cambios políticos

—Los últimos nombramientos militares han causado cierto malestar en altos cargos del Ejército. ¿Cómo

deben enfocarse las diferencias de criterios en el seno de las Fuerzas Armadas?

—No puede afirmarse que haya habido malestar. Ha habido alguna posición Individual, humanamente

comprensible, y explicable y que ha sido «aperada por el sentimiento del deber y la disciplina ejemplar de

los afectados.

—¿Se ha pretendido con esos nombramientos una mayor sintonía entre el Ejército y la nueva realidad

política?

—No, en absoluto. No han sido motivos políticos, sino la propia dinámica de los cambios de situación y

el deseo del ministro de llevar oficiales especialmente preparados a puestos para los que considera

idóneos. Y aprovecho la ocasión para decir que en el Ejército molestan ciertos comentarios de prensa

sobre cuestiones de disciplina y mecánica interna del mismo. El coronel más brillante puede ser destinado

al regimiento más incómodo si en un momento dado está, vacante. Existe una facultad de destino por

conveniencias de servicio, que se utiliza tanto más cuanto más altos son los grados en la jerarquía. Los

militares lo admitimos disciplinadamente, aunque, a veces, nos causen perjuicios y dificultades

familiares.

—Alguien ha dicho que no se pueden cargar sobre las anchas espaldas del Ejército decisiones que son

competencia exclusiva del Gobierno. ¿Cuál es, en estos momentos, la actitud del nurco)

"Constituyen un factor estabilizador en las situaciones de cambio, y de ahí su responsabilidad y

apolitícismo" • "Deseamos lo libertad responsable, que termina donde empieza la libertad de los demás"

"La disciplina es la viga maestra que une los pilares del Ejército"

Ejército ante el proceso político? ¿Tienen las Fuerzas Armadas algunos puntos "no negociables" ?

—El Ejército no es el Gobierno, y la responsabilidad política es del Gobierno. Las Fuerzas Armadas con-

sideran que su función está señalada por las leyes, y a ella» se atienen. Se limitan a contemplar

desapasionadamente «1 proceso político en desarrollo.

Afecciones

— ¿El Ejército ante las elecciones?

—Ser» i» resaltante de las actitudes personales de sus miembros a la hora de depositar libremente «a

voto.

—¿Podrán presentarse los militares a procuradores en Cortes, dentro, por ejemplo, de candidaturas inde-

pendientes?

—Está prevista su regulación en breve plazo.

—Creo recordar que usted manifestó hace algún tiempo que él .problema del •País Vasco era político y

no sólo de orden público. La idea causó malestar en algunos sectores. Hoy, sin embargo, parece clara.

¿Hasta qué punto una solución al tema regional influirá «n una distensión interna del Ejército, uno de

cuyos principios irrenunciables es la unidad de la Patria? —No puede aceptarse aquello que atente » la

unidad de 1a Patria, que tiene que ser mantenida. £1 más apartado rincón de la geografía española es

patrimonio entrañable de todo» los españoles. Ello no excluye que puedan encontrarse fórmalas que

permiten institucionalizar sistemas adecuados a la personalidad de las legiones, manteniendo criterios

unitarios en ciertos aspectos irremmciabtes de la soberanía nacional.

Reorganización

—*¿Qué objetivos se quieren alcanzar con la anunciada reorganización del Ejército?

—(Eficacia y rendimiento. Se busca una mayor funcionalidad y una mejor atribución de

responsabilidades. Separar la función política, que queda en manos del ministro; la función • adminis-

trativa, en manos del subsecretario, y la función operativa, que se atribuye al jefe del Estado Mayor del

Ejército.

—Parece conveniente dar al Ejercito una imagen mas atractiva ante la opinión pública. ¿Qué se podría ha-

cer en este sentido? ¿Elevar su creciente preparación intelectual? ¿-Dotarle de unta mayor eficacia?

¿Consolidar su independencia del Ejecutivo?

—El Ejército es realista y considera que su imagen se desprende de su propia realidad. Ix> que se preten-

de es mejorar la realidad y no mejorar te imagen, lo que podría hacerse mediante un contrato con una em-

presa publicitaria- La mejora del nivel intelectual ha sido y es constante preocupación del Ejército, y, por

otra parte, no .creo que pueda hablarse de vinculación del Ejército al Ejecutivo, si no es en el aspecto de

la subordinación debida. Poco» militares ocupan altos car´ gos en la Administración, y, cuando son

elegidos, a título individual y por sos cualidades personales, cansan baja temporalmente en sus destinos

para pasar a ana situación especial.

—¿Esa independencia o diferenciación del Ejecutivo es uno de los objetivos que persigue el nuevo

cometido de la Jefatura del Estado Mayor del Ejército?

—«Por mi -parte, preferirte decir distinción de fondo, nes, de manera que habrá una subordinación

política, pero el jefe del Estado Mayor de) Ejército es el responsable de la organización y de las

operaciones del Ejército, de su preparación y de su apoyo logístico. Naturalmente que en machos aspectos

estara limitado por la dotación de medios presupuestarios, que nunca puede ser la suficiente para cubrir

todas las necesidades.

Ministerio de Defensa

—¿Un civil al frente del proyectado Ministerio de Defensa?

—Cuando sea creado ese Ministerio, se puede concebir a su frente un civil o un militar. Y le aseguro que

un civil no será mal visto, puesto que los militares es-jtán acostumbrados a ser más exigentes en cnanto a

destinos, jornadas de trabajo, sanciones disciplinarias, etc. Estoy seguro que un político distinguido, con

mentalidad de empresa, dotes de mando y sentido de las exigencias de la vida militar se entusiasmaría con

la función, seria respetado y obedecido.y podría ganarse el afecto de las Fuerzas Armadas.

—¿ Cuándo estará en marcha ese Ministerio de Defensa?

—No me atrevo a pronosticar. No me compete. Yo deseo que sea pronto.

—.¿ Qué criterios serian considerados a la hora de reducir la permanencia en filas?

—La permanencia en filas está ligada a la organización del Ejército y a la disponibilidad de medios eco-

nómicos. Existe un deseo muy general de reducirla, pero hay puestos que exigen larga permanencia para

la instrucción. La reducción de tiempo de servicio obligatorio tiene que ir ligada al voluntariado de torga

duración para conductores de carros de combate, sirvientes de radios o de transmisiones modernas, etc.

Considero prematuro hablar de esta cuestión.

Biografío

—Pasando a su biografía militar: se dice que usted fracasó al frente de la Guardia Civil. ¿Es cierto?

—No hay Inconveniente en considerar, así, cierto grado de incompatibilidad personal.

—´¿Su experiencia en la División Azul?

—Reducida a muy pocas palabras: tuve 1» satisfacción de comprobar que podíamos resistir con ventaja la

comparación con ios más a g u e r r idos ejércitos del mundo.

—>¿ Grandes recuerdos de la evacuación de Ifni ?

—Fue una experienc i a única, en la que hube de a bo r d a r problemas militares y civiles, que se re-

solvieron por el esfuerzo de todos y por la excelente calidad de los mandos y tropas subordinadas. No se

perdió un soldado, ni un civil, ni un arma, ni un cartucho. Dijimos adiós con nostalgia, con pena, pero

también con la satisfacción de saber que hablamos cumplido con la dolorosa misión encomendada,

—Capitanía General de Madrid. ¿Qué problemas le preocuparon más ?

—En la Capitanía General de Madrid, como en Va-lladolid y en todos los mandos que he tenido, ñus pre-

ocupaciones han tenido dos potos fundamentales: primero, la instrucción de las unidades para darles

eficacia y poder responder a su misión. En este aspecto soy exigente. Segando, el bienestar de la tropa y

su moral, premisa fundamental para que pueda rendir y estar satisfecha. En este punto no soy menos

exigente que en el anterior.

—Su nombre sonó como "presidenciable". ¿Sería partidario de un militar al frente del Ejecutivo?

—De los rumores minls-trables y presidenciables nunca hice el menor caso. Como norma general, pre-

fiero un civil, pero concibo que se puede buscar un militar cuando se va a pasar por un período de transi-

ción en el que sea necesario buscar un consenso muy amplio.

—Usted ha hecho e s t u-dios de ciencias exactas y de filosofía y le tras.-¿Fuer a de sus actividades

profesionales, qué temas le interesan especialmente ?

—Hasta mi .paso por la Escuela de Estado Mayor, allá por los años cuarenta, mi preocupación principal

era ei arte militar. Después aumentó mi afición por la filosofía y ahora leo lo que puedo de historia

general y militar, asi como temas de filosofía «n general y biografías de grandes personajes de la historia.

—Mi general, ¿se considera usted de talante liberal, como se dice ?

—Se dice, y no sé si como virtud o defecto. Tal vez lo digan porque escucho las opiniones de los demás

sin molestarme cuando son. diferentes a las mías. Creo que la palabra-liberal, y asi la interpreto yo,

responde más a una manera de ser que a una manera de pensar. Estoy muy satisfecho "del empleo que

ejerzo y del cargo que ocupo", como dicen las Ordenes de Carlos IH, y no tengo apetencias políticas de

ninguna especie.

Tomos Fernández Martín

 

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