Las Fuerzas Armadas y los partidos políticos (III). 
 PCE: Ni la OTAN ni el Pacto de Varsovia     
 
 Diario 16.    09/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

PCE: Ni la OTAN ni el Pacto de Varsovia

Para el Partido Comunista de España (PCE) es preciso disolver ambos bloques y para ello avanzar en el

proceso de distensión, esforzándose por conseguir frenar la carrera ar-mamentística. Estas fueron .las

respuestas del PCE al cuestionario de D16:

1. Las Fuerzas Armadas se han visto obligadas a cumplir en el pasado un papel que no les correspon-

día en el interior y de fuerzas dependientes de U.S.A. en él exterior. Los fines de las Fas deben

ser la defensa de la soberanía e independ e n c i a nacional plena y los de garantizar con su presencia

el funcionamiento de la convivencia democrática.

2. Es preciso disolver los bloques militares y, para ello, avanzar en el proceso de distensión,

esforzándose por conseguir frenar la carrera armamentista J llegar a acuerdos significativos en el

campo de un desarme general y completo, especialmente en lo referente a. las armas atómicas, químicas y

biológicas. España debe contribuir a que se consolide este proceso; de ahí que seamos contrarios a su

ingreso en cualquiera de los bloques militares (OTAN o Pacto de Varsovia). Pero, en todo caso,los

comunistas creemos que cuestiones de esta importancia sólo puede decidirlas libremente el pueblo, a

través de sus instituciones democráticas o incluso mediante una consulta directa.

3. Conforme a lo señalado en la primera pregunta, .aquella que sirviese más eficazmente a garantizar la

soberanía e independencia patrias. Para conseguir esa eficacia es imprescindible, en primer lugar, que las

Fas no intervengan en el proceso político, a fin de que se superen los recelos del pueblo hacia ellas y las

vea como algo propio (unas Fas separadas y enfrentadas a su pueblo no pueden cumplir su cometido,

máxime si se tiene en cuenta las características de la guerra moderna). Consecuentemente con ello,

creemos necesario desmilitarizar las Fuerzas de Orden Público. A partir de ahí, pensante» que la

organización militar óptima debería contar con la participación de todo el pueblo en caso de agresión

exterior y apoyarse en la existencia de una base material (tecnológica, industrial, etc.) propia, acorde con

nuestras posibilidades económicas y autónoma de la industria extranjera hasta donde sea posible y

razonable. Y, por supuesto, aquella que integrase a los tres Ejércitos en un Ministerio de Defensa bajo la

dependencia de un mando unificado.

4. Siguiendo con lo ya dicho, a corto plazo se trataría de suprimir totalmente la implicación cíe las Fas en

el proceso político, desmilitarización de las ,F. O. P., revisión de la jurisdicción militar, crear un

Ministerio de Defensa y un mando conjunto, estableciendo las garantías >ie constitucionalidad de las Fas

y la adopción de una política internacional de neutralidad.

A medio plazo sería preciso adoptar, entre otras, las siguientes medidas:

— .Potenciar la industria nacional de armamentos.

— Revisar las actuales ordenanzas y reglamentos militares.

— Modificar la actual política de personal.

— Variar la actual estructura de las Fas (composición, localizador!...).

5. El Ejército debe situarse al margen de toda opción política partidista, por ser su misión la defensa de la

Constitución emanada cte la voluntad popular, libremente expresada. Ello no impide que

los multares en tanto que ciudadanos puedan ejercer plenamente y serles respetados totalmente los de-

rechos civiles y políticos reconocidos por la Constitución. En cuanto a 3a libertad de asociación, los

militares no podrán servirse de su condición militar ni comprometer dé forma alguna al Ejército como

Institución Nacional para fines políticos partidistas. No deberán utilizar el servicio, los secretos del mis-

mo ni las armas con dichos fines y se abstendrán de realizar cualquier propaganda política mientras estén

de servicio. La libertad de expresión y de reunión tendrán estas mismas limitaciones.

6. La competencia del Código de Justicia Militar debería abarcar exclusivamente a faltas y delitos de tipo

militar por su contenido y no -en función de las personas que los realicen o del lugar donde se cometan.

 

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