Las Fuerzas Armadas y los partidos políticos (I). 
 CDC: Ni vencedores ni vencidos     
 
 Diario 16.    07/02/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

CDC: Ni vencedores ni vencidos

MADRID, 7 (D16).—Para Convergencia Democrática de Catalunya (CDC), las Fuerzas Armadas deben

desterrar para siempre el concepto de enemigo interior y el de vencedores y vencidos en la última guerra

civil. Contestó a la encuesta Jordi Pujol:

1, Las Fuerzas Armadas españolas tienen como finalidad primordial la defensa del territorio del Estado y

constituirse en garantes de las futuras instituciones democráticas y de los intereses del pueblo libremente

expresados. Las fuerzas Armadas deberían apartarse de la idea de fuerza represiva de >un enemigo

interior, Al Ejército más que a nadie en este periodo áe tránsito debe correspónderle el papel de desterrar

para siempre el concepto «te vencedores y ácidos en la última guerra civil.

2. En teoría, la política de bloques enfrentados no te te más positiva para la consolidación de la paz

internacional. Pero es indudable que la defensa española debe articularse coa los países europeos.

No puedo opinar sobre si será necesario incorporarse a la NATO, porque debo reconocer que ignoro si

esta articulación europea puede hacerse —eficafmente— al margen de la NATO.

3, El Ejército como organización debe modernizarse y equilibrarse con la organización de las Fuerzas

Armadas de los países europeas.

Es necesario un Ministerio de Defensa que encuadre, coordine y unifique los criterios de las Fuerzas

Armadas. El mando >te las mismas corresponderá «n todo caso eí Gobierno de] Estado cuando este fue-

re el resultado de la voluntad popular libre y democráticamente expresada.

4. Debería elaborarse un programa militar que hiciera efectiva la plena profesionalización del Ejército,

Este programa podría comprender aspectos tales como la modernización y tecnificación de los medios de

defensa, la creación de una industria básica necesaria, una investigación dirigida- a la mejora de dichos

medios e industria, acompañado todo de una intensa formación humanística, política y profesional del

militar. Durante estos últimos años ha habido ya en el Ejército español una evolución en este sentido que

hay que proseguir.

La creación del Ministerio único de Defensa podría coordinar todos estes aspectos para dotar al Estado de

un Ejército moderno y profesionalizado.

ES urgente, por tanto, una desburocratización del mismo. Como medida concreta, deberían desvincularse

del Ejército actividades o servicias auténticamente civiles, como lo son en la actualidad la Marina Mer-

cante y la Aviación Civil. En lo que a Catalunya se reitere, y también a las demás regiones y naciones del

Estado español, será preciso modificar las actuales disposiciones discriminatorias, de forma que cada

ciudadano pueda prestar el servicio militar en su país o región de residencia. Será necesario regular la

objeción de conciencia y elaborar un programa de servicios complementarios de carácter ci-vli, de

utilidad para la sociedad, que vengan a sustituir el servido estricto de las armas.

5 Los derechos humanos no tienen por qué ser arrutados para los componentes de las Fuerzas Armadas;

como ciudadanos deben gozar tía los mismos derechos políticos que el resto de la población. Ello ao está

en contradicción con la conveniencia de evitar que la politización >3e los militares haga del Ejército un

campo de Jucha üe ideologías políticas, lo cual aumentaría .el riesgo de que pudiese ser manipulado o

utilizado al servicio >Je opciones políticas concreta».

La democratización general del -país tendrá- una evidente repercusión de signo liberal en las relaciones

personales y jerárquicas dentro del Ejército. Pensamos que esto es muy. positivo. Sin embargo, y dadas

..algunas experiencias vecinas, es preciso recordar que el Ejército —el español y el de todos los países,

también los democráticos— siempre deberá conservar un importante componente de jerarquiaación y de

espíritu de disciplina.

.6 Es urgente hoy ia limitación de la competen-cia de la Jurisdicción militar, atribuyéndole el eo-

nocimtenío de te conductas y actos estrictamente militares.

Para no plantear dudas interpretativas, deberían derogarse expresamente todas las disposiciones que intro-

dujeron en el derecho positivo la extensión extraordinaria que a la competencia de la jurisdicción

castrense le correspondí

II: Respuestas «leí Partido Carlista y el Partido Popular.

 

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