Gutiérrez Mellado, en Sevilla. 
 "No a los derrotistas y predicadores de grandes desventuras "  :   
 "que dañan gravemente nuestra unidad y la confianza en el mando ". 
   08/02/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 32. 

Martes 8 de febrero de 1977

40 páginas & Precio: quince pesetas

SOBRETASA POR TRANSPORTE URGENTE A PROVINCIAS 1 PESETA GUTIERREZ

MELLADO, EN SEVILLA DE GRANDES DESVENTURAS´

("que dañan gravemente nuestra unidad y la confianza en el mando")

El vicepresidente primero expuso las líneas fundaméntales del Gobierno para solucionar los problemas

de los Ejércitos

"El jefe de Estado Mayor de cada Ejército será responsable de que cumpla la misión asignada"

Medidas sobre objetores de conciencia, participación de los militares en la política y reorganización del

Ministerio del Ejército, entre otras, se hallan actualmente en curso

• La Junta de Jefes de Estado Mayor, órgano colegiado de la cadena de mando Ley reguladora de Sa

Defensa Nacional, problema de la nación entera Garantizar el honor, la soberanía y la integridad de

nuestra Patria

GRANDES DESVENTURAS

Gutiérrez Mellado, en Sevilla "que dañan gravemente nuestra unidad y la confianza en el mando"

El vicepresidente primero expuso las líneas fundamentales del Gobierno para solucionar los problemas de

los Ejércitos

Medidas sobre objetores de conciencia, participación de los militares en la política y reorganización del

Ministerio del Ejército, entre otras, se hallan actualmente en curso

SEVILLA. (Cifra.)—«Dejemos de una vez de prestar un oído fácil a los que todo lo que se hace les

parece mal« sienten miedo al qué pasará, a los derrotistas o predicadores de grandes desventuras y a los

que, con su pasión política desmesurada impuesta por propagandas demoledoras, dañan gravemente

nuestra unidad y la confiaaaa en el mando», dijo el vicepresidente primero del Gobierno para Asuntos de

la Defensa teniente general Gutiérrez Mellado, en wna reunión mantenida al mediodía de ayer en la

Capitanía General de Sevilla, con una nutrida representación de los altos mandos, jefes, oficiales y

suboficiales de la II Región Militar, la II Región Aérea y Zona Marítima del Estrecho.

En sus palabras a estas representaciones de las Fuerzas Armadas, el teniente general Gutiérrez Mellado

expuso las ¡íneas fundamentales trazadas por el Gobierno para acometer la solución de los probiemas que

afectan a ios Ejércitos.

Tras referirse al. «enterado» por las Fuerzas Armadas a las directrices emanadas de la Corona y a

solemnes promesas de cumplirlas, pasó a analizar las medidas ya adoptadas y proyectos en curso,

resaltando, en primer lugar, la importancia de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Militares,

recientemente creada, que en menos de quince días ha tenido ya dos importantes reuniones y que

demuestra la decisión del Gobierno de dar solución urgente y prioritaria a los problemas de las Fuerzas

Armadas.

Resaltó como principales medidas en curso:

La configuración de los jefes de Estado Mayor de los Ejércitos de Tierra y Aire, en analogía a como lo

había instituido Marina ya en el año 1970, como primeras autoridades de las cadenas de mando militar

respectiva de cada Ejército, con lo que se diferencia claramente las ramas político-administrativa y de

mando puramente militar, existentes en cada departamento ministerial, evitando que pueda haber

interferencia en el futuro. Señaló que, sin menoscabo de la lógica dependencia de los Ejércitos si

poder ejecutivo, como ño puede menos de suceder en cualquier sociedad civilizada, abierta y libre, se

hace a cada jefe de Estado Mayor responsab1e de que ese Ejército cumpla la misión asignada.

La solución dada, con un reciente real decreto, al problema de los objetores de conciencia, tratando de

permitir que adecúen sus convicciones a sus deberes ciudadanos. Señaló que la respuesta a este problema

tal vez exija retoques progresivos según vaya aconsejando la experiencia.

9 El proyecto de disposición reguladora de la participación en política de los militares, «que espero ver

pronto publicado», presidido por el espíritu de mantener ¿la obligada neutralidad de los Ejercitos ante las

opciones políticas tempo rales de gobierno que respeten la legalidad y admitan los principios

fundamentales de soberanía, Unidad, integridad, seguridad de la Patria y libertad de sus ciudadanos», y en

concordancia con el pacto internacional de derechos civiles y políticos, recientemente suscrito por

España.

La reorganización del Ministerio del Ejército, recientemente aprobada en Consejo de Ministros, que ha

de ser seguida por la consiguiente reorganización de la administración de carácter regional y de las

unidades operativas, todo ello basado en el principio de que «la administración del Ejército es

consecuencia de la existencia de las unidades y su estructura debe facilitar la máxima eficacia de éstas».

• La regulación y mejora de diversas escalas de los cuerpos de suboficiales y especialistas de los Ejér-

citos de Tierra y Aire, habiéndose remitido tres importantes proyectos de ley a las Cortes, referentes a

ampliación de edades de retiro, igualándolas a las más altas, que prevé la ley 13/74, posibilitando a los

actuales suboficiales especialistas alcanzar los grados de teniente, capitán y comandante dentro de su

especialidad y modificando las condiciones de aptitud para el ascenso de los suboficiales del Ejército de

Tierra.

9 La actualización de la ley 32/71, que «nos permitirá, dentro de un concepto de administración rigurosa,

acertada, selectiva y progresiva, dotar de armamentos y material moderno a nuestras unidades con una

garantía de continuidad que alcanza hasta el año 1982» y que evita «la paralización casi total que

amenazaba a los programas en curso».

• La estructuración orgánica de la defensa, que se irá plasmando en distintas d i s p osiciones legales:

institucionalizando la Junta de jefes de Estado Mayor como órgano colegiado superior de la cadena de

mando militar conjunto de los Ejércitos; reestructuración de los Consejos Superiores de cada Ejército, y,

como colofón, la ley Reguladora de la Defensa Nacional, que «bajo el concepto claro y terminante de que

la defensa nacional no es sólo un problema de los Ejércitos, sino de la nación entera», permitirá: la ad-

ministración y dirección unificada de los Ejércitos; la definición del objetivo de fuerza conjunto, teniendo

en cuenta el concepto coste/eficacia, y la dosificación interna de cada Ejército para conseguir unidades

ágiles, dinámicas, operativas y proporcionadas a cada momento y cada época.

Pasó el general Gutiérrez Mellado a continuación a tratar las medidas de carácter socioeconómico que

posibiliten a los componentes de los Ejércitos una situación adecuada al ámbito en el que deben vivir

durante el servicio activo, cuando se retiren y para sus familias cuando ellos falten.

«Como punto inicial y urgente de este programa —dijo el vicepresidente del Gobierno— hemos colocado

el que podíamos llamar escalón más débil y con el que, en conciencia, tenemos la nación y cada uno de

nosotros un compromiso ineludible: viudas, huérfanos y retirados.»

MEDIDAS SOCIOECONÓMICAS

En términos generales centró el tipo de medidas socioeconómicas en tres puntos: puesta en marcha

inmediata del ISFAS, que pretende mejorar sustantivamente la asistencia sanitaria y farmacéutica, en una

primera fase; atacar el problema de más repercusión en la vida familiar (vivienda y educación) y

mantener un estudio permanente sobre retribuciones.

Al referirse a la serie de medidas tendentes a mejorar el campo de la enseñanza y de la formación de los

cuadros de mando, su selección y destino, que «ha de llevarnos a un rejuvenecímiento progresivo sensible

de las escalas», el vicepresidente fue categórico: «Una vez más he de afirmar rotundamente que no se

trata de echar a nadie ni de cargarnos tales o cuales promociones; mienten, repito, mienten quienes así lo

dicen, y faltan a la disciplina y buen orden de los Ejércitos quienes lo consienten y propalan.»

Insistió después en la necesidad de una información diáfana que, por la vía de mando, ha de llegar a todos

los subordinados, así como la que debe funcionar en sentido inverso, siempre por los cauces

reglamentarios, para que todos los problemas sean estudiados a fondo :con todos los datos precisos,

evitando errores en la decisión de los mandos.

Calificó como objetivo fundamental de la reunión el que cada uno «concedamos nuestra confianza,

aportemos nuestra colaboración entusiasta y seamos conscientes individual y colectivamente de nuestra

responsabilidad como españoles y como militares».

CONSOLIDAR LA CORONA

Tras exaltar la figura del Rey y la decisión del Gobierno y de su presidente de alcanzar el objetivo de

«consolidar la Corona para la etapa que ahora empieza, garantizando una nueva y larga época de paz y

prosperidad», se refirió a la última alocución del presidente del Gobierno a la nación entera: «De entre-

guismo, nada; de concomitancia o actitudes tibias, nada; de despreocuparnos ante los grandes problemas

que puedan rozar la unidad, independencia y seguridad de la Patria, nada.»

Dijo después: «Dejemos, pues, de una vez, de prestar un oído fácil a los que todo lo que se hace -les

parece mal o sienten miedo ai qué pasará; a los derrotistas o predicadores de grandes desventuras y a los

que con su pasión política desmesurada, impuesta por propagandas demoledoras, dañan gravemente

nuestra unidad y la confianza en el mando.»

Habló encendidamente del patriotismo del presidente y de los miembros del Gobierno del que forman

parte cuatro ministros militares, «cuyo historial profesional, que apunta ya al final de nuestra carrera, será

análogo a la mayoría de los oficiales a los que pudiéramos calificar como de la mitad de la clase, pero no

admitimos nos aventaje nadie en amor a España, a nuestro Rey y a los Ejércitos»; «nadie, pues, piense

que se va a cometer el error de bajar un ápice la guardia de nuestra misión sagrada de garantizar el honor,

la soberanía, la independencia e integridad de nuestra Patria».

Por último, repasó los graves acontecí mientes acaecidos últimamente y que motivaron un aplazamiento

de su proyectado viaje anterior a Sevilla, días atrás.

Tras ratificar la firme decisión del Gobierno de proseguir en el camino emprendido, terminó diciendo:

«Que las muertes ocurridas sirvan para unirnos en el destierro de la violencia; que el pronto

restablecimiento de los heridos sea sinceramente deseado por todos, y que las personas secuestradas, que

se sabe que están bien físicamente, lo que supone una alentadora esperanza,, puedan reintegrarse a sus

hogares, como se está r-´--diendo unánimemente por el - pueblo,´ • consiguiéndose así que en el orden y la

paz, la generosidad y la concordia, sean ya aplicables, y lograr un verdadero clima de convivencia

nacional.»

«El dolor de España, el sacrificio y la abnegación público, a las que los Ejér-de las fuerzas de orden citos

apoyan moral y, si fuera preciso, también materialmente, y el mensaje firme del presidente del Gobierno,

son garantías de que España seguirá su camino hacia el futuro que ella merece.»

Terminada su reunión con las representaciones de las Fuerzas Armadas de la región, el capitán general de

la II Región Militar, teniente general Me-rry Gordon, ofreció al vicepresidente del Gobierno y comisiones

de generales, jefes, oficiales y suboficiales, una copa de vino español en los salones de Capitanía.

CARTA DE VILLAESCUSA

También departió con los periodistas, ante quienes admitió tener en su poder desde el sábado una carta

del teniente genera! Villaescusa, la cual hace abrigar grandes esperanzas de que se encuentre con vida.

(De la existencia de esta carta ya informamos en nuestras últimas ediciones de ayer.)

El mensaje que el presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar ha enviado al señor Gutiérrez

Mellado, y que no va fechado, fue depositado en el buzón del domicilio particular de uno de los

ayudantes del secuestrado. La carta llegó posteriormente a la sede de la Vice-presidencia Primera del

Gobierno y fue trasladada a) despacho oficial del teniente general Gutiérrez Mellado.

Al parecer, la carta, cuyo contenido es ambiguo, está dirigida, de. forma personal, al vicepresidente

primero

Por otra parte, un hijo del teniente general Villaescusa. una vez conocida la existencia de la carta, pudo

comprobar la autenticidad de la letra y de la firma del militar secuestrado. Como se sabe, el documento no

lleva fecha y, aunque fue dirigido al vicepresidente para Asuntos de la Defensa, teniente general Gutiérrez

Mellado, la carta dedica un párrafo a tranquilizar a sus familiares: «Dije a mi mujer que vivo y estoy bien

físicamente.»

La noticia, por ser la primera que se tiene desde que fue secuestrado el teniente general Villaescusa, ha

tranquilizado no sólo a sus al´egaclos, sino a la opinión pública, amainando, en la medida de lo posible, la

tensión que produjo el secuestro del presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, Por lo demás, se

ignora el contenido de esta primera carta de don Emilio Villaescusa, dirigida —repetimos— al

vicepresidente Gutiérrez Mellado.

 

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