Las Fuerzas Armadas y los partidos políticos (IV). 
 USDE: El Ejército que necesitamos y el que nos podemos permitir     
 
 Diario 16.    10/02/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

LAS FUERZAS ARMADAS Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS (IV)

USDE: El Ejército que necesitamos y el que nos podemos permitir

1. En nuestro I Congrego, ampliando sus principios programativos, unión Social Demócrata

(USDE) afirmó que "Es misión del Ejército defender el país de cualquier amenaza exterior. Como

depositario de las armas del Estado, habrá de quedar subordinado siempre al poder legítimamente

constituido", lo cual concuerda con lo expresado recientemente por una alta jerarquía militar.

2. Es evidente, efectivamente, que el mundo se rige actualmente por una política militar de

bloques enfrentados, pero el reconocer una realidad no quiere decir que se esté de acuerdo con ella.

El en-frentaniiento de los dos bloques tiene, como fin primero, no la política dé "neutralización

por el miedo", sino más bien la defensa de los intereses de las dos superpot encías. Nuestro partido

considera que esa política debe ter-jninar, toda vez que se está viendo con claridad que son intereses

económicos contrapuestos más que polí-ticos y, sobre todo, de influencia los que están forzando a

mantener algo que en su día fue efectivo.

Por ello, 110 vemos la necesidad de que España se integre en la OTAN, ya que opinamos que ese or-»

ganismo (al igual que su correspondiente antagónico: el Pacta de Varsovia) debe desaparecer. Claro está

que inmediatamente se plantea la siguiente pregunta: "Durante ese tiempo, ¿en qué situación político-

militar deberá estar nuestro país en el concierto mundial?" OSDE contestaría: La que le corresponde por

su situación geopolítica y sus posibilidades económicas, esto es, la de neutralidad efectiva. Y que no se

nos diga que esto es materialmente imposible porque nuestra situación en el mapa no nos lo permite.

Discrepamos y ponemos como ejemplo aquellas naciones que ocupan también situaciones geográficas

conflictivas y que de hecho ejercitan una política neutral.

3. Aquella que lograra los fines .constitucionales democráticos con la mayor eficacia y el mínimo costo,

pero teniendo muy en cuenta lo indicado en la respuesta a la segunda pregunta.

4. A corto plazo, una reorganización eficaz, acomodada a las necesidades reales del país. Para ello,

y antes de nada, deben fijarse ^cla^amente cuáles son los fines políticos, que no son otros que los

mencionados en la primera respuesta. Pero dichos fines deben conjugarse con las posibilidades

presupuestarias.

Sin entrar en el tenia de que los recursos presupuestarios debe n aumentarse justa y proporcionalmenté a

las posibilidades de cada individuo, debemos pensar que él Ejército debe contar con los medios

adecuados para cumplir su misión y que debe estar, por su entrenamiento y preparación, capacitado para

cumplirla. Habría que preguntarse: "¿Qué Ejército nece s i t a-mos?" y "¿Qué Ejército estaría por encima

dé nuestras posibilidades?". La solución debe venir dada por la conjunción equilibrada de ambos

parámetros.

A largo plazo, es necesario un acercamiento eficaz entre la sociedad civil y la militar, con todo lo que ello

implica. A este fin, se impone abordar, entre otras cosas, y fundamentalmente, una reforma de la

enseñanza militar. Personalmente me inclino por él modelo alemán .de Universidad militar, pero lo

modificaría en el sentido de que el individuo que allí estudie no tenga que ser necesariamente y

finalmente militar.

Abordaría, además, el tema de la reforma de las escalas de suboficiales y del mismo servicio militar, co-

mo consecuencia de la reforma de la enseñanza. Por último, haría que, por todos los medios, se

eliminasen las incomprensiones y desconocimientos recíprocos.

5. Sí, pues creo que han de limitarse los derechos de sindicación y de representación política., Intuyo que

al militar profesional le repugna el ejercer puestos de matiz político. Además, una Constitución

democrática deberá impedir el caso de militares en activo ocupando puestos que son de elección popular,

o estrictamente políticos.

6. La jurisdicción militar debe contemplar,, única y exclusivamente, los delitos estrictamente militares,

cometidos por éstos. Ahora •, bien, creo que para otorgarles mayores g a r antías se les debería conceder

la posibilidad del recurso, en casación, ante el Tribunal Supremo. Y no sólo para concederles a los

militares mayores posibilidades, sino también y fundamentalmente para completar el cuadro de la unidad,

de Jurisdicciones.

CUESTIONARIO

1. ¿Cuáles son, desde el punió de vista de su partido, los fines de las Fuerzas Armadas españolas?

2. El mundo actual se rige en esta materia por la política de bloques enfrentados. ¿Cuál es la opinión de

su partido al respecto? De acuerdo con ella, ¿dónde sitúa a España en el concierto mundial y cómo ve la

entrada de España en la OTAN?

3. ¿Cuál sería la organización militar óptima para un Estado ideal, dé acuerdo con el ideario de su

partido?

4. ¿Cuáles considera que son las medidas que debieran tomarse en las Fuerzas Armadas españolas a

corto y largo plazo, de acuerdo con la concepción de su partido?

5. En relación con la Declaración de Derechos Humanos, ¿han de ser limitados para los componentes de

las Fuerzas Asmadas? En caso de que así fuese, ¿cuáles deben ser esas limitaciones?

6. ¿Considera que debe ser limitada la jurisdicción militar y modificado el Código Militar? En caso

afirmativo, ¿en qué aspectos fundamentalmente?

Han contestado a la encuesta de D16, la Federación de Partidos Socialistas y Convergencia Democrática

de Cataluña (7-2-77); el Partido Carlista y el Partido Popular (8-2-77); el Partido Socialista Obrero Espa-

ñol y el Partido Comunista (9-2-77).

 

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