Las Fuerzas Armadas y los partidos políticos (IV). 
 Liberales: Los militares, ajenos a la sindicación y a los partidos     
 
 Diario 16.    10/02/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Liberales: Los militares, ájenos a la sindicación y a los partidos

Los militares profesionales no deben poder afiliar^ se a ningún partido político, y ni ellos ni ios reclutas

deben poder sindicarse. Joaquín Satrúategui, como hombre de pensamiento liberal, respondió así:

1. En una situación, normal, la defensa de la nación frente a enemigos extranjeros Ahora, deberán además

garantizar que el pueblo español pueda, mediante elecciones libres, hacerse cargo de la soberanía

nacional, que concentró en su persona durante cerca fie cuarenta años el general Franco, como

Generalísimo 4el Ejército que triunfó en nuestra guerra.

2. España es parte de Europa occidental y deberá ser miembro de la Alianza Atlántica, como lo son

todos los países de la Comunidad Europea, en la que deseamos ingresar. Lógico será que entremos a

formar parte de la OTAN, pero ésta es una cuestión a resolver en su momento, a la vista de las ventajas e

inconvenientes que tal decisión entrañe.

3. La que partiera de la Joaquín Satrústegui: España debe ser miembro de la OTAN. existencia de un

Ejército profesional reducido, pero muy íecnificado, y de la obligatoriedad de Un servicio militar para

todos los españoles que no tengan objeciones de oonciencia, durante un periodo mucho más corto que el

actual.

4. Habría que reducir el numero de los admitidos en las Academias Militares y elevar el nivel técnico de

las enseñanzas que se imparten en ellas. Habría que intensificar los cursos de ens§ñanz£U3 técnicas entre

los actuales generales, jefes y oficiales, y tendría que facilitarse un retiro decoroso a quienes no se sintie-

ran capaces del esfuerzo que esos cursos supondrían o no superaran la puntuación que ee estime impres-

cindible para ejercer un mando.

5. Los militares profesionales no deben poder afiliarse a ningún partido político y ni ellos ni los reclutas

.deben poder sindicarse..

6. Desde la llamada, ley de Jurisdicciones de 23 de marzo de! 1906, la competencia de los tribunales mi-

litares españoles se extiende a determinados delitos que antes de esa ley correspondían, como ocurre eri

las naciones de Europa occidental, a la jurisdicción ordinaria. Es preciso limitar la jurisdicción marcial a

los delitos estrictamente militares. No hay Estado de Derecho cuando el fuero de guerra invade el campo

propio., de la jurisdicción ordinaria.

 

< Volver