La Garita     
 
 La Voz de los Cuarteles.    01/10/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

La garita

En esta sección de nuestra revista pretendemos reflejar de la forma más completa posible la vida cotidiana

dentro de los cuarteles, aquellos problemas más sentidos por todos los soldados. Así como las luchas que

cada vez más a menudo llevamos a cabo para resolverlos.

Queremos que esta sea una de las secciones más importantes por no decir la que más importante, para de

esta manera recoger el mayor número posible de noticias de todos los cuarteles.

En este número, dada la importancia y la actualidad que el tema de la campaña por la Amnistía Militar y

el reconocimiento a los soldados de los derechos humanos, tiene para todos nosotros, nos hemos visto

obligados a reducirla recogiendo tan sólo un artículo.

Esperamos la colaboración de todas las Uniones y de todos los soldados, para hacer crecer esta sección

con vuestras noticias.

La Redacción.

VALLADOLID (Corresponsal).

En el regimiento de San Quintín los soldados venimos organizando diversas actividades culturales y

planteando un diálogo con nuestros mandos sobre nuestros problemas.

El otro día en una teórica de la primera compañía algunos compañeros se levantaron y le expusieron al

comandante que estaba dando la teórica, que el estado de las colchonetas que de viejas que eran estaban

podridas iba contra las más elementales normas de higiene. También le dijeron que las garitas de la

guardia tenían la mayor parte de ellas los cristales rotos con lo que en vez de guardarte por la noche de la

baroja no te servían para nada. Estas dos peticiones ya las veníamos hablando los soldados desde hacía

tiempo pero no nos decidíamos a exponérselas al mando. Por eso quedamos muy contentos cuando

el comandante nos dijo que teníamos toda la razón y se comprometió a hacerlas oportunas diligencias

para resolverlo.

Ha cumplido su promesa y las colchonetas fueron al poco tiempo cambiadas. Pero sin embargo lo de las

garitas no se ha hecho porque el Teniente Coronel mayor que es uno de esos elementos indeseables y

nocivos que todavía quedan en el ejército, dijo "que nos aguantásemos" que para eso éramos soldados.

De todas formas la actitud general de los mandos de la que tenemos muchos ejemplos, nos demuestra que

muchas veces comprenden nuestros problemas y nos los resuelven cuando está de su mano, y que algunas

veces nuestra misma actitud recelosa es la que impide el diálogo con ellos de cara a su solución.

 

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