Autor: DIÓGENES. 
   ¿Qué enseñanza?: las dos     
 
 Pueblo.    14/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

¿QUE ENSEÑANZA?:LAS DOS

EL subsecretario de Educación ha manifestado que subsisten las subvenciones a la enseñanza no

estatal. El señor Fernández-Galiano expresó su opinión de que la auténtica libertad de enseñanza exige la

coexistencia de los centros públicos y privados. Naturalmente, nosotros también pensamos que la

educación privada debe mantener su alternativa a la libre elección de los padres y de los alumnos a la hora

de elegir, pero siempre y cuando esta posibilidad de elección no sea en base a una mayor capacidad

económica. Queremos decir que la enseñanza privada puede ser más cara, pero no de distinta calidad que

la de los centros públicos, pues de otra manera seria mantener privilegios inadmisibles. Por eso no

entendemos que se critique la creación de centros estatales acusando de derroche de fondos públicos en

perjuicio de los centros privados, que los dejan vacíos.

El presidente de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) dice por su parte , que

algunos centros no estatales de formación profesional no podrán pagar los costes y que el éxodo de los

alumnos desde el bachillerato no estatal al estatal será inevitable, poniendo domo causa «el absurdo

derroche de fondos públicos en crear nuevos puestos oficiales dejando vacíos los privados». Estas

manifestaciones parecen chocar con las del subsecretario de Educación, quien —repetimos— ha dicho

durante su reciente visita a Logroño que en el presupuesto remitido al Parlamento subsisten las

subvenciones a la enseñanza no estatal. Por otra parte, ahí está la constante denuncia de falta de puestos

escolares en todos los niveles, por lo que la creación de nuevos puestos es absolutamente necesario, no

siendo ni social ni humanamente lícito denunciarlo. Parece como si en esto de la enseñanza no estatal se

estén poniendo la venda antes de la herida.

Sin entrar en la polémica enseñanza estatal o privada, enseñanza pública o religiosa, etc., creemos que el

Estado tiene la obligación irrenunciab1e de acentuar los esfuerzos para poner un pupitre al alcance de

cada alumno en todos los niveles de la enseñanza, en igualdad de condiciones económicas, sociales y de

calidad. Hacer esto, ya sea creando nuevos puestos escolares -que a través de subvenciones a la enseñanza

no estatal, o ambas cosas a la vez, como dice el señor Fernández-Galiano, nos parece que no debe ser

atacado por ningún estamento de enseñantes, so pena de hacer un papel muy desairado ante la opinión

pública.

Creemos que éste no es el caso de la FERE, sino que se trata más bien de un toque de atención ante un

hecho que parece estar produciéndose, ´pero que tal denuncia no sea impedimento para la acción estatal,

sino que también puede obedecer —y de hecho obedece dentro de un contexto más.general de la sociedad

española— a una evolución en los actuales conceptos de vida de la sociedad española.

 

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