Autor: Negro Fernández, José Luis. 
   Chantaje a los profesionales de la enseñanza     
 
 Ya.    22/12/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

CHANTAJE A IOS PROFESIONALES DE LA ENSEÑANZA

Lo más urgente es financiar los centros, sean del nivel que sean, en las zonas más necesitadas, y construir

escuelas estatales sólo en donde no haya suficientes servicios • El dinero de todos los españoles es

también de (os padres y profesores que desean centros con ideario coherente, que son muchos más que los

otros

La reforma de la política fiscal es ya un hecho, pero pasará algún tiempo hasta ver sus primeros frutos

en la educación. Cuando los proyectos puestos en marcha sean una realidad completa, el esquema

lógico en que Se basará la justicia distributiva en el uso del presupuesto para educación será bien simple:

El español que puede pagar mucho, tiene que pagar mucho en sus impuestos. El que puede pagar

poco, ha de pagar poco.

El que nada tiene, nada paga. Recogido todo el dinero fiscal, "se aparta lo correspondiente a educación"

¿Que no hay bastante para que sea gratuita toda la enseñanza obligatoria? Hay que aumentar los

impuestos, respetando la proporcionalidad entre capacidad económica e imposición fiscal. ¿Que ya hay

suficiente? Toda la enseñanza obligatoria es gratuita; gratuita en el sentido de que tos padres no pagan

específicamente recibos, ni permanencias, ni material, porque durante toda su vida distribuyen esos pagos

mediante la satisfacción de sus Impuestos.

¿Utopia? No. Es un establecimiento de acuerdo con los más elementales principios sociales y

democráticos y fácil de llevar a la práctica. Un camino muy sencillo, para que toda la enseñanza

obligatoria sea gratuita en este -sentido que respetaría la libertad de los padres a elegir los centros, y la

libertad de creación de centros sería el cheque escolar. Al recibir directamente la familia la subvención,

sólo quedarían abiertos aquellos centros que tuvieran demanda suficiente, es decir, que sirvieran

adecuadamenta en el entorno social de su enclave. ¿Qué mejor control democrático que éste? E] Estado

debe también entregar a la entidad promotora—asociación de vecinos, municipio, congregación religiosa,

partido político, fulano de tal—el dinero correspondiente al funcionamiento general de la escuela, siempre

proporcional al número de cheques escolares.

Que sobrevivan los buenos

Por mucha falta de escuelas que exista en España, hay centros cuyo funcionamiento es indignante, tanto

en el sector estatal como en el de iniciativa privada, y que deben desaparecer o. transformarse. La ley de

la oferta y la demanda, supervisada por el Estado, equilibrará calidades y puestos escolares con las exi-

gencias y necesidades de la sociedad. Los trabajadores de la enseñanza nos veríamos evaluados

continuamente por la comunidad educativa y obligados a mantener unos, mínimos niveles de trabajo y

dignidad profesional que hoy faltan en muchos casos. El actual desbarajuste se ve propiciado por laa

posturas de gran número de grupos sociales; los intentos monopolizadores de los marxistes con su escuela

pública única de las "alternativas"; los egoísmos de muchos profesionales, que intentan asegurar su futuro

monolíticamente, mezclando reivindicaciones justas con el desprecio de los legítimos derechos de miles

de maestros y licenciados, potenciales enseñantes y hoy en paro; los miedos de otros muchos, grupos o

individuos, que intentan seguir apoyándose en algo que ya no existo y mantienen sus centros sin ningún

progreso democrático, reductos de la "España diferente".

LA CUESTIÓN DIFÍCIL: 1978

A pesar de todo, no es una utopía el esquema presentado. En un plazo corto, si el país sacude su crisis

económica, es posible. Es utopía para 1978 y aquí está la cuestión más difícil: el periodo de transición, el

espacio de tiempo desde hoy hasta el logro final del equilibrio. Tenemos que propiciar condiciones en

estos momentos que permitan supervivir a las fórmulas válidas de educación existentes, porque en caso

contrario dentro de muy poco sólo tendríamos una zona estrecha del espectro escolar. Analicemos la

situación.

Gran cantidad de centros de iniciativa privada de EGB cerrarán sus puertas sí la subvención no llega

inmediatamente. La situación es desesperada ante la necesidad de salarios dignos a sus trabajadores, el

alza de costos de mantenimiento y el techo alcanzado ya . por la capacidad económica de los padres de

familia. Si la gratuidad contempla este sector como objetivo prioritario, su problema es menos grave.

Todos los centros de bachillerato y de formación profesional de segundo grado tendrán que cerrar, porque

no podrán esperar a que les llegue el turno de subvenciones. Sólo loa del Estado y los que persiguen fines

lucrativos seguirán abiertos.

Los preescolares tienen ei mismo problema y su necesidad de existencia es exigencia de una sociedad

democrática, que debe ofrecer idénticas oportunidades a todos sus miembros.

Quizá sea cuestionable que la enseñanza más cara, la menos obligatoria, la enseñanza universitaria, sea la

más gratuita hoy en el país.

El chantaje

Se apuntan soluciones a estos problemas. Lo más urgente es financiar los centros, sean del nivel que.

sean, que sirvan en zonas más necesitadas, y construir escuelas estatales sólo en aquellos lugares sin

suficientes servicios. Es absurdo, derrochador´, indignante construir una escuela profesional en la misma

localidad donde hay otra de iniciativa privada, que funciona bien, si no hay población escolar para las

doa. Subvenciónese la que hay contrólese esa subvención, pero no se derroche el dinero de for-ma tan

estúpida. Eate caso se está dando en muchos lugares de la geografía española y la razón es clara: ciertos

grupos no quieren que la educación cristiana sea posible, porque esos centros, que tienen que cerrar al

quedarse sin alumnos, son centros dirigidos por religiosos, sin posibilidad de competencia ante una

enseñanza gratuita a unos pasos de ellos.

Sin duda, lo más intolerable de toda esta problemática es el chantaje que intentan imponernos a los

profesionales cristianos los grupos marxistas de la escuela pública única: "Si renunciáis a la

confesionalidad del centro, si renunciáis a vuestro ideario cristiano coherente y os convertís a la escuelo

pública unificada, vuestro centro será uno de los financiados por el dinero de todos los españoles; en caso

contrario, el centro será financiado exclusivamente por los padres, y, por tanto..., cerraréis muy pronto o

serviréis a un sector élite de la sociedad." No queremos, no podemos admitir este chantaje; el dinero de

todos los españoles es de todos los españoles, también de los padres y profesores que desean centros con

ideario coherente; ¡y son muchos!, más que los otros.

Ideología del profesor, ideología del centro: problema muy grave

Otro problema grave que se plantea ahora es el trabajo de enseñantes en centros con cuya ideología no

están de acuerdo. La forma de haber llegado a la situación puede ser de toda índole: desde la única salida

profesional hasta la de "quinta columna", pero el hecho está ahí. Desde mi punto de vista, no se puede dar

el despido del trabajador en ningún caso. Tanto la empresa como el enseñante han de ser respetuosos de

forma mutua y no intentar el proselitismo; la situación debe desembocar en \rt ajuste de trabajadores entre

distintos centros. Pienso ahora en un liberal que trabajase en "El Socialista". La situación sería análoga;

mientras profesionalmente cumpliera sus obligaciones y no Intentara usar el periódico para ganar adeptos

a su causa, habría que respetar su puesto de . trabajo; aunque sería deseable la evolución de la situación en

el sentido de qua encontrase otra puesto más da acuerdo con su ideología.

Efectivamente, un bosque da problemas ante nosotros; pero por ello no hay que desanimarse, Hay

potencia en el país para resolver uno por uno todos ellos. Nuestra democracia debe consolidarse con el

trabajo de todos, no con el esfuerzo de unos y loa gritos de otros. El trabajo en común y el respeto a todas

laa opiniones no contradice la defensa de nuestros derechos; más aún, es imprescindible la presencia de

cada español en la discusión pública, y la pasividad pertinaz de gran número de ciudadanos que piensan

que los demás resolveremos sus problemas políticos, sus problemas sindicales, es en estos momentos el

lastre más pesado qua soportamos quienes necesitamos de su voz, de su esfuerzo, o. por lo menos; de su

ánimo para continuar

José Luis NEGRO FERNANDEZ

Presidente de FSIE (Federación de Sindicatos Independiente* de Enseñanza).

 

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