Autor: Álvarez, Alberto G.. 
 Mañana, promovida por la Federación de Padres de Familia. 
 Asamblea en favor de la libertad de enseñanza  :   
 Carmen Alvear, vocal de la asociación. 
 El Alcázar.    05/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 28. 

Asamblea en favor de la libertad de enseñanza

Mañana se celebrará en. el Palacio de los Deportes de Madrid una multitudinaria asamblea de padres de

familia para pedir al Gobierno que se garantícela libertad de enseñanza y se promueva esa libertad con

subvenciones que permitan el acceso de todas las clases sociales a cualquier tipo de escuela. La asamblea

está organizada por la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Familia y Padres de Alumnos,

como acto final de la campaña de información en tomo al documento «Libertad de enseñanza para todos»,

que se ha elaborado durante la misma. Carmen de Albear, vocal de (a Asociación, nos amplía detalles del

tema.

—¿Por qué esta asamblea?

—Queremos dejar constancia ante el Gobierno, ante los partidos políticos, ante la opinión pública, de que

existe un numeroso grupo de padres de familia y de ciudadanos que quieren se respete su derecho a elegir

el tipo de educación de tos hijos de acuerdo con sus creencias y convicciones. Por otra parte, en estos

momentos se está estudiando una nueva Constitución que, creemos, debe reflejar el derecho a la libertad

de enseñanza; quiero decir con ello que es un buen momento desde el punto de vista político pan que

nosotros nos manifestemos con nuestra presencia pública Carmen Albear, vocal de la asociación:

«Queremos dejar constancia ante el Gobierno de que existen muchos ciudadanos que quieren que se

respete su derecho a elegir el tipo de enseñanza de sus hijos»

«En los niveles básicos la escolarización debe ser gratuita y obligatoria»

«Planteamos la necesidad de la socialización de ia enseñanza, pero no de su estatalización Rechazamos la

manipulación de inteligencias e ideologías»

—¿Se confirma el rumor, según el cual sería el ministro señor Cavero quien les ha pedido que se

manifiesten para poder actuar él con más respaldo en favor de la libertad de enseñanza?

—Bueno, no, en el sentido de que él na nos ha pedido nada. La asamblea estaba prevista aun cuando no

sabíamos el momento en que íbamos a celebrarla. Lo cierto es que en una reunión mantenida

recientemente por una comisión de la Federación de Padres de Familia con el ministro, nos dijo, hablando

de estas cosas, que cuando él abría su balcón nunca nos veía abajo pidiendo cosas, y sin embargo, siempre

hay otros grupos planteando reivindicaciones en ana dirección diferente. No es esto lo que ha motivadola

asamblea, pero sí hemos visto en ella una oportunidad de estar presentes.

—¿Tiene algo que ver esta concentración con la manifestación de un millón de _ padres que, en Bélgica,

lograron la libertad de enseñanza?

—Le diré que esta asamblea lo que pretende conseguir es que nunca se llegue a la situación de auténtica

«guerra escolar» que se planteó en Bélgica. AIJí los padres estaban presionados por un partido que

accedió al poder y quiso implantar la escuela única. Nosotros no queremos conflicto, nos parecería un

error y sobre toda en estos momentos en que España necesita respuestas positivas. Pero estamos

dispuestos a exigir que se respeten los derechos de los ciudadanos.

Contra la manipulación

—Resumamos brevemente el contenido de este documento que defienden ustedes,

—Plantea la necesidad de una socialización de I a enseñanza que nunca se puede confundir con una

estatalizacíón. Creemos que, en los niveles básicos, la escolarización debe ser obligatoria y gratuita en los

centros >jue elijan ios padres y que todos ellos estén subvencionados por igual. En el documento, desde

luego, se rechaza de plano una manipulación en las inteligencias y en las ideologías. En resumen, podría

decir que solamente estamos en contra de la escuela única, lo que ocurre es que hablar de libertad de

enseñanza y no subvencionaría es un engaño, porque quedan discriminaos aquellos padres de economías

más modestas que, aunque quisieran una determinada educación para sus hijos, no iban a poder

conseguiría por falta de medios económicos.

—Si se subvencionase totalmente la escuela privada ¿no supondría para el Estado un desembolso mayor?

Dicho de oirá forma ¿no es mayor él coste por alurmno en una escuela privada que en una pública?

—Sucede precisamente al revés, más elevado el coste en las escuelas públicas que en las privadas. Parece

que tí Ministerio va a hacer, por fin, públicas estas cifras que hasta ahora, a pesar de las promesas,

permanecen en el incógnito.

—¿En qué fundamentos se basan para pedir la libertad de enseñanza?

—Creemos que es un derecho fundamental como lo reconoce (a Declaración de Derechos Humanos de

las Naciones Unidas en su artículo 26 y, de una manera mucho más concluyente, el Pacto Internacional de

los Derechos Sociales, Económicos y Culturales —ratificado por

España este año— que en artículo 13 dice textualmente que «(os padres tienen derecho a enviar a sus

hijos a escuelas distintas de las creadas por los poderes públicos y más adelante se refiere al derecho a la

creación de escuelas».

—Si esto es tan claro como parece ¿qué objetivo pretenden quienes quieren implantar una escuela única?

-Indudablemente la estalalización de la enseñanza es una forma de totalitarismo que los padres

rechazamos. Ahora bien, quizá algunos partidos políticos pretenden imponer su teoría a través de ta es-

cuela única. Todos sabemos —pw citar algún ejemplo- que una de las tácticas de eurocomunismo es

apoderarse de la escuela y de la cultura. Indudablemente, quien tiene la exclusivade la escuela, tendrá el

poder.

Reacción unánime

—¿Cuál es la reacción que han detectado en los padres ante este hecha?

—Absolutamente unánime y esto sf quiero destacarlo. En el año que llevamos, divulgando el documento

no hemos encontrado ni un solo padre que no defienda la libertad de enseñanza. Incluso hemos

encontrado a algunos simpatizantes de partidos que propugnan una alternativa estatalizadora y me han

llegado a decir que, si les impusiesen la educación de sus hijos, no aceptarían.

—¿Cómo está tratado el tema en otros países de Europa?

—Precisamente hace anos días hemos

entregado a los parlamentarios un documento en el que se recoge el tratamiento que se da a la libertad de

enseñanza y su financiación en distintos países. En una serie de ellos, como Holanda, se respeta el

derecho de los padres y la escuela eslatal y la no estatal están subvencionadas por igual; ahí existe

autentica libertad de enseñanza. Sin embargo, en otras naciones, como Italia, a pesar tic que se reconoce

este derecho en la Constitución, no se financia, con lo que se asfixia a la escuela privada que tiende a

desaparecer como de hecho está ocurriendo. Aquellos países en que la Constitución no mencionaba de

una manera expresa el tema de la subvención, han tenido que ir incorporándolo en un posterior desarrollo

legislativo porque así lo exigía la sociedad.

Por cierto, hay un hecho que me gustaría destacar y es que aquí en España hay grupos que no tendrían

inconveniente en que se subvencionase a la escuela privada, siempre que ésta aceptase los postulados de

la escuela pública, entre los que está el de la aconfesionalidad y que exista un pluralismo dentro del

centro. Nosotros no nos oponemos a que haya centros con pluralismo, pero exigimos que existan otros

con un proyecto distinto de formación y en los qu«, por supuesto, no exista pluralismo.

—Dígame finalmente ¿qué esperan para mañana? ¿quiénes pueden acudir a esta asamblea?

—Es «na cor vocal oria ciudadana y pueden acudir todos aquellos padres de familia y, en general,

aquellas personas que quieren patentizar su deseo de que se reconozca la libertad de enseñanza. Que-

remos que el mismo día y a la misma hora haya asambleas en otros puntos de España y todo el que no

pueda venir nos mandará un telegrama de adhesión. Creo que en estos momentos lo que está en juego es

el futuro de la sociedad y ante eso los padres de familia no podemos inhibirnos. Es hora de que esa

mayoría silenciosa se ponga en movimiento. Esa es nuestra gran responsabilidad.

Alberto G.ALVAREZ

 

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