Según Jerónimo Lorente, nuevo secretario general de la CSUT. 
 "En el campo andaluz existe riesgo de levantamientos"     
 
 El País.    21/05/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

EL PAÍS, martes 21 de febrero de 1978

Según Jerónimo Lorente, nuevo secretario general de la CSUT

"En el campo andaluz existe riesgo de levantamientos"

El primer congreso de la Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores (CSUT) desde el

nacimiento de esta central, en marzo del pasado año, al separarse de la corriente unitaria que junto con el

actual Sindicato Unitario se integraba en CCOO, fue clausurado el pasado domingo en la sede central de

la AISS. Asistieron a los trabajos 1.200 delegados de toda España, junto con representaciones de otras

fuerzas sindicales. Entre los invitados extranjeros al congreso figuraba el delegado en España del Frente

Polisario, Ahmed Bujhari, el cual no pudo asistir a las sesiones del mismo al serle impedida la entrada en

Madrid, procedente de México, por las autoridades españolas, según señalan fuentes de la CSUT.

«La CSUT es la tercera fuerza sindical en cuanto a número de representantes obtenidos en las presentes

elecciones, la primera en capacidad probada de movilización y la única que tiene una alternativa clara,

democrática y viable a la crisis económica», ha declarado a EL PAÍS Jerónimo Lorente, elegido secretario

general de la Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores (CSUT) en el primer congreso

confederal de esta central, celebrado en Madrid durante el pasado fin de semana. El congreso debatió

diversas ponencias relativas a la actual situación económica y política del país y rechazó la propuesta

formulada por algunos delegados de Cataluña relativa a la unificación de esta central con el Sindicato

Unitario.

En opinión del nuevo secretario general de la CSUT —el señor Lorente ostentaba con anterioridad la

presidencia de esta misma central, a cuyo secretario confederal, Antonio Castillo, sustituye ahora— este

sindicato puede convertirse en breve plazo en la principal central del país. «Somos un sindicato de clase

en el país de la Europa capitalista que registra el mayor desarrollo del sindicalismo de clase. Ello, unido a

las defraudaciones que está sufriendo la clase obrera ante la actitud de los sindicatos reformistas —cuyas

alternativas monopolistas se apartan cada vez más de los trabajadores— nos sitúa a la cabeza de las

movilizaciones obreras y nos dispone a ganar para nuestras posiciones a todo el sindicalismo de clase».

En relación con la pretendida fusión con el SU por parte de algún sector de la CSUT de Cataluña,

Jerónimo Lorente une su criterio al pronunciamiento del congreso, «favorable a la fusión de todo el

sindicalismo de clase, que es un concepto mucho más amplio que la unión de la CSUT con los muchos o

pocos hombres del SU que pudieran practicar sindicalismo de clase. Las corrientes que practican este tipo

de sindicalismo —muy alejado del reformisme que caracteriza a sus direcciones— están en las bases de

CCOO y UGT y a atraer esas bases están dedicados nuestros mayores esfuerzos».

El problema agrario, sin control

Uno de los temas básicos del congreso de la CSUT ha sido el actual problema del campo, «sobre cuya

situación nadie tiene un exacto control». Según Jerónimo Lorente, se desconoce tanto el censo real de la

mano de obra que corresponde al sector agrario, como los índices de paro que registra el mismo. «Es

evidente, no obstante, que la situación es extremadamente grave, existe hambre física, el número de

parados es elevadísimo y el seguro de desempleo alcanza a menos de un tercio de los obreros sin trabajo.

Aunque la situación no es ni siquiera prerrevolucionaria, existen muchas posibilidades de que surjan

verdaderas luchas consecuentes —rehuimos expresamente el término violencia— con el consiguiente

riesgo de que sobrepasen un determinado marco y se llegue a un auténtico levantamiento.»

«Aunque la grave tensión social que hoy registra el campo de Andalucía está controlada por el

Sindicato de Obreros del Campo (integrado en la CSUT), porque somos conscientes de que estas

situaciones serían semirrevolucionarias, si no se abordan pronto las soluciones se pueden dar casos

extremos y la CSUT no se pondría a la cola de los acontecimientos», asegura Jerónimo Lorente.

En cuanto a la situación límite que haría abandonar a la CSUT su actual posición de control y contención

(«no admitimos el recurso alarmista de invocar la amenaza de desestabilización con que otras posiciones

prostituyen el significado de las huelgas y las luchas obreras consecuentes»), el señor Lorente explica que

este sindicato «evita las luchas aisladas, por lo que necesitamos unir a los jornaleros, campesinos,

pequeños y medianos empresarios y obreros de la industria para pasar a la defensa de los trabajadores con

todas las consecuencias».

La alternativa a los problemas del campo se enmarcan en el conjunto de soluciones a la crisis económica

que tiene elaborada la CSUT y puestas al día en el congreso del pasado fin de semana.

«No pretendemos nacionalizar nada, ni siquiera las explotaciones agrarias que están abandonadas —

asegura Jerónimo Lorente—, puesto que esta medida sería consecuencia de una reforma agraria que la

actual correlación de fuerzas del país hace imposible. Lo que planteamos es una alternativa urgente que

pondría en marcha un plan de inversiones que explote a fondo todos los recursos económicos, financieros

y humanos del país.»

Estos planteamientos de la CSUT se integran en la alternativa económica con que esta central se ha

presentado a las elecciones y elaborada con anterioridad al pacto de la Moncloa, al que califican como

«alternativa trasnochada y monopolista en contradicción con los intereses del pueblo».

 

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