Autor: Pablo, F. L. De. 
   Improvisación y fragilidad en las coaliciones electorales     
 
 Ya.    08/05/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

LA SEMANA POLÍTICA

IMPROVISACIÓN Y FRAGILIDAD EN LAS COALICIONES ELECTORALES

Como preguntarse sí los pérfidos integrantes del Centro Democrático serán capaces de sostener una

eventual mayoría parlamentaria • Va a ser difícil un voto racional • la Junta Electoral Central se

resiste a informar

MADRID. (Crónica política de Logos, por F. L. de Pablo.)

A veinticuatro horas de cerrarse el plazo de presentación de candidaturas se observa una gran

improvisación y fragilidad en las diversas coaliciones electorales, incluida la nacida el martes para

plataformar la presentación electoral del presidente Suárez.

El desenfrenamiento con que la clase política acude a las primeras elecciones democráticas, la

precariedad organizativa de los partidos y la debilidad de las identidades ideológicas que unen a

determinadas coaliciones, como la centrista, se han puesto de relieve en el momento decisivo de elaborar

las listas. Los pocos hombres conocidos en sus circunscripciones quieren ir los primeros para asegurarse

que saldrán. Nadie se resigna a ir de acompañante. La elaboración de las candidaturas se está haciendo

desde arriba, aunque algunas coaliciones hayan tenido en cuenta la opinión de la base. Otras no podían,

porque ni base tienen. Son meras estructuras de cuadros. A salvar esa fragilidad y división de los 194

partidos tiene que contribuir el efecto condensador de la presencia del señor Suárez, aglutinando al centro

sociológico que Fraga descubrió, como dice López Bravo. Ante el planteamiento de Alianza Popular de

confrontación con la izquierda;, Suárez aspira a continuar como arbitro de la moderación, si obtiene en las

urnas una mayoría parlamentaria que otorgue legitimación democrática a un mandato que, si bien

legalmente es irreprochable no podría mantener frente a unas Cortes de respaldo plenamente popular.

Suárez quiere, como ha dicho en su discurso del martes, capitanear al centro que se hizo patente en el

referéndum y que ha venido actuando como auténtico motor del cambio mucho antes de noviembre de

1975. Son algunos de los hombres y mujeres que impulsaron el desarrollo político-social del país en la

última década. Unos, desde el interior del sistema; otros, desde la clandestinidad. Algunos de los líderes

naturales de ese centro, ya que también los hay en Alianza Popular, son los que hoy detentan el poder

atribuido por el viejo sistema.

Nadie puede discutirles que fueron ellos quienes intentaron hacer cambiar el antiguo régimen y lo han

conseguido plenamente ahora, con un costo mínimo para la sociedad española, venciendo el miedo a esos

enemigos invisibles a los que aludía el presidente. Nadie puede regatearles que intenten mantenerse en el

poder con métodos democráticos.

El único peligro para ese centro de la UCD. ,que capitanea el presidente, es que la disparidad ideológica

de sus componentes no logre ser superada, y del mismo modo que han tenido problemas con la

elaboración de candidaturas, se fraccionen y no mantengan la mínima cohesión para sostener la mayoría

parlamentaria, si llegan a obtenerla, como parece.

IDEAS PRACTICAS PARA Et VOTO

Para, los electores que tratan de abrirse camino en la fronda electoral de 194 partidos y 18 coaliciones,

algunas de ellas desconocidas incluso para los medios de Información, va a ser difícil un vote racional, sin

dejarse llevar por el estudio personal de los candidatos que encabezan las candidaturas. Suárez ha

simplificado el problema, personalizando todavía más la elección, como ya era inevitable, cuando los

partidos ideológicos no están suficientemente introducidos en el electorado.

Para mejor votar hay que marginarse bastante de la dialéctica de loa partidos, no entrar en el juego de

descalificaciones ´mutuas 4ue se formulan y efectuar un análisis muy parecido al que ayer hizo monseñor

Yanes por RTVB cuando le preguntó Eduardo Sotillo por el partido que debiera votar un cristiano.

Se tenga esta confesión o cualquier otra, es bueno tomar nuestros intereses y convicciones y confrontarlos

con los principios y opciones que se nos ofrecen, sin olvidarnos de los intereses generales de la sociedad

en que vivimos, del país a que nos debemos.

Hay varias cuestiones básicas a salvar en estas elecciones: impedir .a vuelta atrás´ de cualquier signo;

fortalecer una mayoría capaz de conducir con autoridad la segunda fase de la reforma política, es decir, la,

reforma constitucional; lograr un pacto social entre la capital y el trabajo que haga posible salvar nuestra

economía y poner en marcha la reforma fiscal que permitirá una más justa distribución de la riqueza;

evitar las secuelas de la sociedad de consumo y Aspirar a una sociedad de mayor calidad en todos los

órdenes, con respeto profundo a los valores morales, religiosos y culturales de cada uno de los pueblos

que integran España; .mantener la unidad del Estado, sin perjuicio d«l reconocimiento de las

peculiaridades y autonomías administrativas de las diferentes regiones, y asegurar una más digna posición

de España en el concierto occidental en que estamos insertos, sin merma de mantener nuestra

independencia para relacionarnos libremente con e1 restó del mundo.

Vea usted, elector, cuál de las coaliciones, grupos o partidos le asegura, mejor estas aspiraciones

generales, y si coincide con sus puntos de vista, no dude en votarlo, sea de la izquierda, de la derecha o

del centro. Porque también en estas elecciones es necesario que se consolide la izquierda para que

adquiera responsabilidad para cuando haya de acceder al Gobierno.

FALTA INFORMACIÓN EN LAS JUNTAS

En estas primerizas elecciones, «e observa todavía un cierto resabio del antiguo estillo en las autoridades

y las que el Gobierno ha trasladado el control de las operaciones electorales. Lo primero que necesita la

democracia es transparencia informativa. Toda operación electoral es pública por naturaleza. No parece

entenderlo así el presidente de la Junta Electoral Central, que niega sistemáticamente que se anticipe

información a.. los medios hasta que las Juntas hayan santificado jurídicamente que la documentación se

ajusta a. la normativa electoral.

El Gobierno no ha dotado suficientemente a las Juntas de acuerdo con la función responsable y delicada

que les atribuyó. La. previsión de un mecanismo informativo suficientemente ágil es importante en las

operaciones preelectorales porque urgía conocer los partidos, los programas y los candidatos. Como todo

ha sido muy improvisado, faltaban candidatos a. todas las coaliciones, y el presidente apuró todo el

tiempo posible para clarificar su posición electoral. El resultado es que las candidaturas no se han

presentado hasta el último momento, y las Juntas necesitan su tiempo antes de declarar que se ajustan a la

norma. Pero ni un minuto más debiera perderse para hacer públicas las candidaturas en cuanto se

presenten.

 

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