Autor: González Seara, Luis. 
   Carta abierta a los lectores     
 
 Diario 16.    19/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Carta abierta a los lectores

Reproducimos el artículo del presidente de ímpulsa, que esta semana aparece en "Cambio 16"

He presentado la dimisión como presidente de esta empresa para concurrir como candidato a las próximas

elecciones. Ninguna incompatibilidad me obligaba a ello, ni tal vez venga demasiado a cuento

comunicarlo públicamente. Sin embargo, las peripecias sufridas en los últimos largos cinco años, desde

que "Cambio l6" apareció, y las esperanzas de una nueva vida democrática, me han parecido motivos

razonables para exponer desde estas páginas una reflexión y va recuerdo desde mi propia circunstancia

personal.

Los españoles nos encontramos en vísperas de iniciar, después de las primeras elecciones democráticas

que van a celebrarse desde hace cuarenta años, un periodo constituyente que establezca y consolida la

democracia en este país y, por tanto, las nuevas Cortes van a ser decisivas y van a requerir los esfuerzos y

la colaboración de todos los que quieren esa nueva situación democrática, porque son muchas las fuerzas

y los intereses empeñados en evitar que llegue y en continuar el sistema franquista donde medraron y

prosperaron. Esta misma mañana he podido leer que un candidato de Alianza Popular acaba de proclamar

en El Escorial que las Fuerzas Armadas deben impedir que las próximas Cortes sean constituyentes. Esta

posición es reveladora de la intencionalidad de muchos franquistas y neofranquistas agrupados en Alianza

Popular: si ganan las elecciones no se tocarán las instituciones caducas de la dictadura y, si las pierden,

piensan acudir a las Fuerzas Armadas para que impidan el cumplimiento de la voluntad popular. Por eso

es preciso que las fuerzas democráticas ganen las elecciones, porque hemos de abrigar el convencimiento

de que los Ejércitos de este país darán la respuesta adecuada a quienes cometan la injuria y el

despropósito de suponerlos dispuestos a oponerse a la voluntad popular y a impedir !a democracia por la

fuerza. Con el ánimo de contribuir en lo que pueda a esa consolidación democrática presento mí

candidatura para el Senado. Y la presento en mi tierra gallega, por mi provincia de Orense y por un doble

motivo: allí pasé los primeros veinte años de mi vida y allí quedan muchos familiares, amigos y

recuerdos; pero, sobre todo, allí queda el ejemplo de la discriminación y las desigualdades que el

franquismo ha propiciado en la sociedad española. Galicia, en general, y Orense, de modo especial, se ha

visto sometidas a un auténtico proceso de colonialismo interior, infraulitizando sus recursos, despojándola

de sus ahorros para invertirlos en las zonas desarrolladas y privilegiadas del país y enviando a la

emigración masiva a miles y miles de sus mejoras hombres y mujeres. Por eso, aparte de luchar por unas

Cortes constituyentes será preciso esforzarse para corregir los desequilibrios y las injusticias que se han

cometido con los individuos y los pueblos de España. Hay que conseguir la libertad para establecer la

justicia y la igualdad, y nada me sería más grato que trabajar en ese cometido con la ayuda y

representación de mis paisanos de origen.

Pero, si ello fuera asi, la responsabilidad y la dedicación que las nuevas Cortes van a exigir no me

permitirán compartirlas con la presidencia de "Cambiol6" y D16. Por eso presento mi dimisión. No tanto

por salvaguardar la independencia de estas publicaciones, porque a estas alturas todos los lectores da

"Cambiol6" y de D16 conocen sobradamente cuales son las actitudes y la trayectoria seguidas

"Cambio16" surgió en plena dictadura, con el almirante Carrero en el poder, y desde el primer día se

esforzó por clarificar y democratizar nuestra sociedad. No creo exagerar si afirmo que en las páginas de

"Cambiol6" queda una parte de la lucha por la libertad de este país. Todos los hombres que han hecho

"Cambiol6" —accionistas y trabajadores— y todos los lectores que nos han ayudado, animado y

respaldado en todos los momentos difíciles, pueden sentir la satisfacción de haber empujado y contribuido

en nuestra larga marcha hacia la democracia y la libertad. Vaya para todos mi reconocimiento y

satisfacción, no de miembro de INPULSA, sino de español. Cada vez que nos suspendían, encontrábamos

siempre las respuestas solidarias que nos daban ánimos para seguir adelante y nos indicaban la necesidad

de informar sobre atropellos, injusticias, inepcias o corrupciones, por arriesgado que ello se presentara. El

resultado de esa intencionalidad y de ese eco popular queda en las páginas y en la difusión de

"Cambiol6". Al dimitir de su presidencia (que no significa dimitir de sus páginas, donde continuaré

mientras no canse a todos lectores y directores— demasiada), me voy con el convencimiento y la

esperanza da que "Cambio16" y D16 prestarán a la consolidación de la democracia el mismo empuje que

tuvieron en el derribo de la dictadura.

Yo voy a intentar, en caso de resultar elegido, "empujar" también en la medida de mis fuerzas desde el

Parlamento, convencido de que solamente con una Constitución razonable y equilibrada, reflejo de todas

las fuerzas y realidades del país, será posible una convivencia asentada en la libertad y la justicia.

Algunos, por lo que se va, no se recatan en anunciar ya que tratarán de impedir tal propósito por la fuerza.

Los españoles deben meditar, por tanto, en el futuro que les espera y en otorgar sus votos con toda

responsabilidad. Para ello la clarificación de las opciones electorales es un paso imprescindible y, de

nuevo, la prensa prestará un gran servicio al país haciendo esas opciones transparentes.

Pero todos hemos de ser conscientes de que la democracia aún no ha llegado y que consolidarla será una

empresa difícil, tanto más cuanto que, al mismo tiempo, será preciso afrontar y poner remedia a unos

graves problemas inaplazables, de los cuales la situación económica no es el menor. Sin embargo, con la

participación y solidaridad de todos, podremos avanzar m las soluciones requeridas. Y procuramos que,

esta vez, no se nos vuelva a frustrar la esperanza.

Luis González Seara

 

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