Autor: Peña, Francisco Javier. 
   Un millón de emigrantes, con problemas para el voto     
 
 Informaciones.    18/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Un millón de emigrantes, con problemas para el voto

Por P. Javier PEÑA

MADRID, 18

EN principio, todas los españoles residentes en el extranjero podrán votar en las próximas elecciones

legislativas, pero en la práctica a quienes viven fuera de Europa quizá les resulte difícil ejercer

positivamente este derecho Por otra parte, el caso de los. transeúntes no está resuelto en absoluto.

En la Administración hubo sus diferencias a la hora de decidir si España debía alistarse entre los 24 países

que reconocen el derecho al voto a sus nacionales expatriados o entre los 62 que, por el contrario, no lo

aceptan, pues tu en la legislación ni en la práctica electoral española había un precedente definido sobre la

cuestión. Al fin, terminó prevaleciendo la primera opinión (artículo 47 de las Normas Electorales de

marzo de 1977), que en, esto no hace más que seguir el criterio iniciado con el referéndum del año

pasado, aunque el procedimiento vaya a ser diferente.

A pesar de sus evidentes defectos, se ha escogido para estas elecciones legislativas el sistema del voto por

correo, que en las actuales circunstancias parece el más hacedero. Se ha descartado tanto el procedimiento

del voto por poder (o por delegación), ya que con sus actuales medios, los Consulados españoles no

podrían atender más que a una pequeña parte de los dos millones, aproximadamente, de demandas y

apoderamiento, come también el sistema del viaje de retorno temporal pagado —que se emplea en talla—

, el cual sería en conjunto excesivamente caro y, además, podría crear dificultades laborales en sus países

de residencia a los propios votantes.

Igualmente se estudio la posibilidad de constituir mesas electorales en, nuestros Consulados en el

extranjero, pero planteaba dos problemas fundamentales: primero, el de la alteración del principio de

neutralidad electoral de la Administración (el cónsul es un funcionario sometido en última instancia a una

relación de dependencia jerárquica), y, segundo, que no sólo no resolvía, sino que aumentaba

los inconvenientes funcionales y materiales propios del sistema de vota por poder. A mayor

abundamiento no todos los países toleran 1a constitución de mesas electorales extranjeras en su territorio

nacional, como, por ejemplo, Austria o la Confederación Helvética.

Serán, pues, las complicaciones derivadas del procedimiento postal (hay un plazo muy concreto de

veintiún días para cumplir un trajín de cartas de ida y regreso) las que en la práctica hagan muy difícil que

con este sistema de voto por correo, los españoles residentes en zonas geográficas distantes o alejadas

—por ejemplo, en Latinoamérica, donde vive más de un millón de españoles— puedan ejercer

positivamente su derecho al voto. Se espera, sin embargo que en Europa o en el norte de África no haya

problemas de tiempo

TRAMITES

En las elecciones del 15 de junio podrán votar todos aquellos expatriados que no estén legalmente

inhabilitados y se hayan inscrito en el censo electoral (el plazo de rectificaciones y correcciones terminó

el pasado 26 de marzo). En primer lugar, deberán acudir al Consulado de su. demarcación, donde se

reconocerá la personalidad y se autenticará su firma, otorgándose seguidamente un documento. (El

Ministerio de Asuntos Exteriores ha confeccionado unos impresos simplificados para cubrir rápidamente

y sin pago de derechos consulares los trámites burocráticos.)

Entonces es cuando interviene el correo, a partir de ese momento, votante deberá remitir el documento

consular a la Junta Electoral de la zona (partido judicial), donde esté censado, la cual, veintiún días antes

de la votación, es decir, cuando hayan sido proclamados los candidatos y la campaña electoral

propiamente dicha esté abierta, devolverá al elector, también por correo, su certificado de inscripción en

el censo, la lista de candidatos por su provincia y la o las papeletas, de votación. A partir de este

momento, el elector ya puede votar, para lo que tiene que enviar —igualmente por correo— su papeleta a

la Junta de zona que le corresponda, que será depositada en la urna el mismo día 15.

Por muy diligentemente que trabajen tanto la máquina administrativa de las Juntas Electorales como el

correo, se comprenderá cómo veintiún días pueden resultar escasos para que los votantes residentes fuera

de Europa reciban su documentación y respondan enviando su papeleta antes del día 15 de junio.

 

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