El voto verde     
 
 Arriba.    10/04/1977.  Páginas: 5. Párrafos: 27. 

EL VOTO VERDE

Los ecologistas franceses, con un programa al margen de lo tradicionalmente político, han conseguido

cifras de votantes cercanos al 11 por 100.

Los partidos políticos españoles liáis comprendido que el tema ecologista, como el de la juventud o el

feminista, es importante de asumir.

La Asociación Canaria de Amigos de lo Naturaleza acaba de solicitar en Las Palmas públicamente que

los partidos políticos se definan solare el tema.

En el reciente mitin del PSP, Donato Fuejo arrancaba los aplausos mas sonoros cié la tarde exponiendo un

programa de calidad de voto.

LAS últimas elecciones municipales francesas han lanzado a! aire una bomba electoralista que ha

sorprendido, incluso, a los especialistas más avanzados en la materia. Los ecologistas, a través del

bautizado «partido verde» han conseguido con su voto defensor de la calidad de vida, alejado de los

planteamientos absolutamente políticos, de modificación de las estructuras, que mantienen los partidos

tradicionales, unas cifras cercanas al once por ciento, que han inclinado finalmente los resultados de las

elecciones hacia la izquierda.

Por encima de los contenidos usuales que defienden los partidos de derechas e izquierdas, este 11 por 100

de! electorado francés, agrupado principalmente en asociaciones vecinales, ha optado por apoyar la lucha

por la modificación de unas realidades concretas e inmediatos que les afectan diariamente: atmósferas,

playas y ríos contaminados, tráfico insoportable, viviendas colmena, alimentación fraudulenta, espacios

urbanos agobiantes y neurotizantes y todo ese largo rosario de reivindicaciones del medio ambiente que

tan bien conocen las españoles.

Pese a la sorpresa, no se puede decir que el voto ecologista o «clorofila», como irónicamente se les

denominó en sus comienzos, hoya surgido por generación espontánea. Los ecologistas franceses llevan

luchando más de cinco arios por imponer unas Ideas y al final un voto, que sin duda no ha hecho más que

comenzar en cuanto a posibilidades se refiere.

Precisamente por eso, y por el reflejo que puede, y ya se empieza a notar entre nosotros —hasta el

momento, basado más que nada en declaraciones demagógicas, o al menos carentes de contenidos y

estudios más serios—, por parte de partidos políticos y personalidades, bueno será hacer un brevísimo

repaso del nacimiento de este movimiento francés, muy discutible para los militantes de ciertos partidos

políticos, pero de un innegable atractivo para amplios sectores populares que van mucho más allá de

simples demagogias.

UNA HISTORIA VERDE

Es precisamente en Estados Unidos donde la superindustrialización, la contracultura y la preocupación

por la calidad de vida, se dan estrechamente ta «temo, donde surge en 1967 un movimiento llamado «Los

Amigos de la Tierra», Unos años después, 1970. el movimiento se traslada o Inglaterra, y al año siguiente

aparece en Francia. Alrededor del grupo, que lanza una revista mensual, El Correo de la Ballena»,

se agrupan científicos, economistas, campesinos y universitarios de distintas clases sociales.

Dos años después, los «clorofilos» a los que siempre acompañaban ciertas risitas condescendientes o

despectivas, encabezados por Brice Lalonde, que se convertiría en su líder, consiguen e) primer éxito

notable de su campaña. Una manifestación de diez mil «clorofilas» en bicicleta paralizan totalmente él

tráfico parisiense. Es una advertencia ante la política de Pompidou, que supedita la política urbanística al

automóvil. La batalla había comenzado. Lalonde conseguiría sensibilizar más tarde a la opinión pública

en tomo a las explosiones atómicas francesas, y los grupos y científicos que defienden sus teorías van en

aumento.

A la muerte de Pompidou. en 1974 se organizan elecciones presidenciales, y aparece de la mano del

agrónomo Rene Dumont un programa ecológico. A lo largo de la campaña política, tos franceses van

tomando conciencia de que detrás de estos preocupantes problemas existen unos responsables.

Dos años después, «Los Amigos de la Tierra» cuentan con más de cincuenta grupos locales en toda

Francia, y 3.000 afiliados. En las elecciones legislativos parciales del distrito quinto de París, la liste que

encabeza Lalonde recoge el 6,3 por 100 de los votos. Ha comenzado la sorpresa»

Y estamos ya en las recientes elecciones donde por primera ver se elige el alcalde de París. Los

ecologistas presentan una candidatura: «ParisEcología». Los resultados son conocidos. En la primera

vuelta obtteyre en la Francia datura: «París Ecología». Los re-10 por 100 —en algunas ciudades como

Bongival o Triel hasta el 30 y del 10 al 15 por 100 en la región de París.

El caso francés tiene visos de rápida imitación entre nosotros. En un país donde cuarenta años de «n

sistema aspirante o capitalista, y sin el menor control democrático, ha (levado a unos sistemas límites de

degradación ei medio ambiente, y lo que ahora se denomina «calidad de vida». El voto ecologista, que se

traduce e.i unas reivindicaciones Inmediatas, fácilmente asimilables por las ciases populares, se avecina

ya. como oigo muy a tener en cuenta.

UNA DEGRADACIÓN INSOSTENIBLE

Un electorado que sabe muy bien lo que son las costas destrozadas por enormes bloques de cemento y

aguas contaminadas, lo especulación del suelo, las ciudades-colmena-dormitono, el caos del tráfico, la

contaminación dentro de tas ciudades que llega a alcanzar cotas peligrosas, la necesidad de recorrer

doscientos kilómetros para encontrar un árbol o u ,KI brizna de hierba a tinos hospitales que carecen de

sistemas de inmunidad apropiados, por citar sólo algunos ejemplos, se da perfectamente cuenta del

peligro que para él supone el crecimiento industrial desordenado y «des-controlado» y está presto, como

ya se ha demostrado a través del Movimiento Ciudadano, a eliminar corrupciones largamente sostenidos.

Porque como muy bien hacía constar un reciente editó-rial del diario «El País», percatado de la

importancia del tema «...un ecologismo español podría luchar también contra la masificación y la

idiotización de los ciudadanos fomentada televisivamente; contra la destrucción del medio ambiente

peninsular, privilegiado entre los del mundo, y bárbaramente agredido desde el extremo Sur por

correteras como las de Doñana hasta el extremo Norte, por los bloques de viviendas edificados

pretenciosamente sobre el mar, como se ha hecho en el cabo Higuer. Porque urge decir que, en punto a

planificación urbanística no se sabe qué ha sido más destructor en los últimos años, sí fa corrupción

sembrada por especuladores sin conciencia o la ineptitud de no pocos administradores del bien público».

El reflejo empieza ya a ser notada en los declaraciones de los políticos, en sus programas políticos y en

sus mítines. Los partidos, lógicamente, han comprendido que el tema ecologista, hasta ahora relegado a

muy secundarlos lugares, exactamente igual que el feminista o el de la juventud, es algo arraigado en

amplias capas de la población y que es preciso asumir. 6 peligro está en el cómo. En el reciente mitin del

Partido Socialista Popular (PSP) en la plaza de Vista Alegre, el médico Donata Fuejo, arrancaba los

aplausos mas sonoros de la tarde, exponiendo todo un programa de calidad de vida —hospitales,

especulación y degradación del medio ambiente—. El voto ecologista estaba latente. Y más o menos este

es un ejemplo que en estos momentos siguen todos los partidos políticos o sus líderes, cada vez surge la

ocasión, aunque no haya prácticamente ninguno, que tengo asumido y estudiado el problema con la

seriedad necesaria.

LA DEMAGOGIA

Para la Comisión de Defensa el Medio Ambiente, de! Colegio de Licenciados de Madrid, formada por

biólogos y arquitectos principalmente y que este punto de lanzar a la calle un libro sobre ecología y

política en el país, las cosas están poco claras en estos momentos, y la demagogia puede surgir a derechas

e izquierdas: «Está demostrado que tos partidos políticos, inclusa los que están más a tó derecha, con la

contradicción evidente que esta supone —ya lo hizo Nixon, que era consejero de numerosas empresas

contaminantes de Estados Unidos—, ha Incorporado a su vocabulario citas ecológicas, que por lo general

se caracterizan por su falto de contenido, al margen de cualquier propuesta concreta. V esto es lo que

empieza a pasar ahora en España, en momentos donde las bazas electoralistas son definitivas.»

Lo Comisión del Colegio de Licenciados hace constar que tradicionalmente el movimiento ecologista tía

sido asumido por la derecha, desde el punto de vista de los partidos políticos, como objetivo de

distracción en los fenómenos tácticos de la lucha obrera. Se ha utilizado demagógicamente, manipulando

los problemas, porque han sido mal planteados como un enfrentamiento hombre-naturaleza, no como en

realidad tienen que ser planteadas, sistema capitalista-naturaleza. Pero —aseguran ¡os ecologistas

españoles— no hay problemas reaccionarios, sino enfoques. Lamentablemente, en estos momentos, la

izquierda española tampoco ha racionalizado el problema y no se ¡o plantea más que en el terreno

demagógico, lo que es un campo libre para la derecha, que ha sido la causante de problemas.

«El caso francés —continúa la Comisión de Defensa del Medio Ambiente del Colegio de Licenciada

Comisión del Colegia de Licenciados hace constar que tradicionalmente el movimiento ecologista ha sido

asumido por la derecha para distraer los fenómenos tácticos de lo lucha obrera

Es en USA donde surge en 1967 un movimiento llamado "Los Amigos de la Tierra"

dos— ha surgido por la constancia entre ía corrupción de un sistema capitalista y el desastre medio

ambiental que ha provocado. Hay que dejar claro que la corrupción ha sido de las derechas, puesto que

ellas han tenido eí poder. £1 Desplazamiento del voto francés hacia la izquierda ha surgido por varios

puntos: Primero, por «I antagonismo entre Jos intereses campesinos y la gran industria —es el mismo

caso que se eistá planteando aquí con ia ubicación de las centrales ¡nucleares, celulosas, etc.—. Segundo,

por los problemas del bienestar de las grandes ciudades, que han hecho concienciarse progresivamente a

sus habitantes. Y tercero, y esto hay que tenerlo muy en cuenta, porque e! proletariado francés ha

conseguido unas condiciones de vida, muy distintas del español, que les permiten asumir el problema del

medio ambiente, que procede de una ideología burguesa, pero es que .sus condiciones de vida son

bastante mejores y s§ acercan más a esa ideología.»

—¿Cómo afrontan en estos momentos tos partidos políticos españoles el tema ecológico?

—Hay un foso profundo entre las reivindicaciones populares y lo que constituye el planteamiento

puramente político de los partidos. Los sectores sociales han avanzado en este terreno más que los

partidos que van a la zaga. Los asociaciones de vecinos son una muestra de ello. Ante esta faifa de

planteamiento estamos viviendo unas situaciones demagógicas o al menos inconscientes. Hay cierto

oportunismo electoral. Y los partidos de izquierda, por sus mecanismos de análisis teórico, no tienen la

«receta» de los textos clásicos para solucionar el problema. NO saben cómo planteárselo en estos

momentos.

Para los especialistas es fundamental clarificar qué se entiende por medio ambiente, «porque de otro

modo cada grupo social entenderá io que más le convenga. Para nosotros hay unos puntos concretos:

recursos naturales, especulación del suelo, fraude alimenticio. Esto lleva a enfrentarse con el sistema de

medios de producción, que las izquierdas llamarán «alternativa socialista». Está claro que los medios de

producción están estrechamente ligados al problema. Un ejemplo muy concreto, el caso del delta del

Ebro. Los biólogos reclaman los terrenos para parque natural, y los habitantes del lugar se niegan, porque

los necesitan para su desarrollo. Existe un enfrentamiento, y mientras no se resuelva a nivel de

producción, no puede darse una alternativa válida».

EL CASO CANtAfiJO

La Asociación Canaria de Amigos de la Naturaleza (ASCAN) acaba de solicitar en Las Palmas,

públicamente, que los partidos políticos se definan sobre el tema del medio ambiente. Canarias es, en

estos momentos, una de las zonas más deteriorada ecológicamente, y tiene en peligro de desaparición

gran parte de su flora y fauna.

Antonio Cardona, miembro de ASCAN. afirma: «No es que nos hayamos dirigido a altos en plan de

manifiesto, pero sí queremos que se tome en cuenta nuestra petición. Nosotros tenemos una Naturaleza

muy peculiar que se evidencia en nuestra flora y fauna, única en el mundo. SI se pierde este entorno, se

perdería algo único. Tenemos, por otro lado, una atmósfera degradada, apenas tenemos árboles y agua, y

esto puede evolucionar hacia un terreno desértico igual al de Fuerte-ventura. La contaminación marítima

llena de polución de hidrocarburo nuestras costas, no por !a cercanía de los puertos, sino por las corrientes

de Canarias, que arrastran la contaminación, aun

El programa ecológico francés

LIBERAR LOS MUNICIPIOS

— Utilizando de manera racional y honesta todos los medios de comunicación para informar

completamente s los administrados.

— Organizando referendums a petición del tu por 100 de los vecinos de un municipio.

— Creando cooperativas bancadas comunales e intercomunales, de modo que el dinero depositado por

los vecinos se invirñera, exclusivamente, en los municipios y no f u e r a de ellos.

— Luchando para conseguir que parte de los impuestos nacionales se queden en los municipios.

— Luchando para que se supriman los prefectos (especie de Gobernadores Civiles) nombrados por el

poder centralista.

PROTEGER LA VIDA

— Estabilizando el consumo de energía.

— Reduciendo progresivamente el tránsito de coches particulares, negándose a la instalación de centrales

nucleares en el territorio de los municipios.

— Exigiendo el desarrollo de técnicas de producción de energía que no sean contaminantes.

— Reciclando los desperdicios y recuperando las materias primas.

— Utilizando los derechos administrativos del Alcalde para preservar el equilibrio ecológico.

TRABAJAR DE OTRA MANERA

— Aumentando los empleos artesanales, el pequeño comercio y colectivizando ciertos instrumentos de

trabajo, pero a escala de barrios y zonas reducidas.

— Favoreciendo, por medio de subvenciones, la creación de cooperativas que reunirían las actividades

culturales, guarderías, lavanderías y centros comerciales.

— Luchando para reducir masivamente las horas de trabajo y desenvolver el trabajo a tiempo parcial.

CONSUMIR MEJOR

— Utilizando preferencialmente los transportes colectivos.

— Reduciendo las superficies de publicidad sustituyéndolas por exposiciones artísticas.

— Restaurando las casas antiguas y oponiéndose a la construcción de torres y rascacielos.

— Exigir que no se pongan en venta productos nocivos.

REDUCIR LAS DESIGUALDADES

— Instalando el teléfono gratuitamente en casa de tos ancianos y de los enfermos y poniendo a su

alcance los servicios colectivos.

— Organizando conferencias gratuitas de Medicina y abriendo centros ´medicales gratuitos para los

vecinos de los municipios.

— Creando intercambios entre los municipios urbanos y los agrícolas.

AíVlWDIAIR IA1L TfiHCER´-IMUNDO

— Reservándole una mínima parte del presupuesto municipal.

que los barcos limpien 0 muchas millas de las costas. Esto perjudica la pesca y el turismo. Nuestra

contaminación es sobre todo marina, porque la industria coma apenas ha llegado, no provoca grandes

problemas.» Para ASGAN, ef ejemplo francés es claramente aplicable en el caso canario: «Los partidos

políticos tendrían que asumir las dos vertientes. Por un lado, la educador» ecológica. Si un .niño aprende

desde pequeño que el árbol que tiene a su lado es único, lo defenderá cuando llegue a mayor. Pero con el

problema de analfabetismo que tenemos en Canarias, usted verá lo que pueden importar las flores... Si vio

hay una educación en las escuelas desde pequeños, no conseguiremos nada. Luego está, por otro lado, el

problema de la contaminación actual directa: las playas, el mar... Los partidos pueden captar muchos

adeptos que están sufriendo unas condiciones ya nefastas, y en este sentido nosotros podemos hablar

mucho.» En cuanto a la preocupación de los partidos políticos por el tema, Antonio Cardona, afirma que

hay una cierta tendencia a la generalización. «Cualquier partido no puede desechar la educación, pero as

que el voto ecologista también llega a las condiciones de trabajo, la contaminación obrera, la vivienda...»

«En tanto que los partidos —afirman los ecologistas del Colegio de Licenciados— sean lo

suficientemente inteligentes a la hora de enfrentar la cuestión ecológica de una manera real, van a

canalizar los votos de la gente que actúa de acuerdo con la realidad que vive directamente. Pero si o hacen

demagógicamente, esto revertirá en la creación de un movimiento ecologista desideologizado que en el

fondo puede manipular la burguesía. Los partidos tendrán que plantearse el problema a nivel teórico, por

un lado, y dando respuesta a los problemas, por otro. Lo que tiene que quedar bien claro es que lo

ecológico es un abanico de posturas políticas, que va de la derecha a la extrema izquierdo, y en estos

momentos no se puede hablar de que ya exista un voto ecologista. Por supuesto, este atontamiento puede

buscar a muchos partidos a contradicciones internos. ¿Cómo un partido centralizado puede asumir tos

intereses de la base de una región? ¿Cómo un partido de derechas» de una economía libre, puede

frióntearse el problema de la tecnología, la industria y el medio ambiente?»

—Ya que habéis tocado el tema de los movimientos ecológicos, totalmente alejados de una ideología

política, como puede ser el francés, ¿es posible en España el nacimiento futuro de un movimiento similar?

LA SIMILITUD CON EL CASO FRANCÉS

—Por supuesto que es posible, pero el ecologista independiente se tiene que plantear el ¿después qué?,

porque solamente con un programa conservacionista no se va a alterar la realidad, hay que plantearse una

alternativa. Una Sabor de los partidos democráticos, y de izquierdas, es que sea el pueblo, 4a base, la que

vuelva a asumir el problema del medio ambiente, de los recursos naturales, y luego asumirlo como algo

suyo, elaborarlo y llevarlo adelante, siendo consciente de que un lanzarse a reivindicar problemas de este

tipo sin saber corno solucionarlos, se puede volver absolutamente en su contra.

Al plantear a los ecologistas de la Comisión de Defensa del Medio Ambiente del Colegio de Licenciados

de Madrid las posibles Similitudes o diferencias de la situación española con la francesa, los biólogos

aseguran que por el momento hay notables diferencias; «La similitud entre la situación francesa y ésta es

que los otólogos Mamamos una analogía. Aparentemente una cosa es Igual a otro, pero el origen es

totalmente dtsttato, aunque luego, por una evolución en su desarrollo, se ha llegado a términos parecidos.

Es cierto que con todas las limitacioness se puede hablar por un movimiento de masas preocupadas por el

medio ambiente, por la calidad de vida. Pero un voto economía no existe como tal, porque de alguna

forma no hay un movimiento ecologista como el trances, con años de trapajo a su» espaldas, que pida

votos. Sí ahora hay preocupación y se trata del tema, es mas con una demagógica y de captación de votos

que ecologista pura. No podemos desdeñar la Idea de que se planteen propuestas ecologistas

completamente falsas con la única intención de sacar votos. Otra cosa es ya, de cora o las elscau-nes

municipales, que 1as bases se planteen problemas de medio ambiente que les han venido preocupando y

que defiendan a unas personas que realmente han trabajado por ellos. En este aspecto, quizá sean los

partidos nacionalistas o regionalistas los que tienen más posibilidades de actuación eficaz.»

E1 tema está ahí, el voto ecologista en ciernes de los españole., está comenzando a sufrir los demagogias,

manipulaciones o buenas intenciones de toda campaña electoralista. La explosión, a decir de tos expertos,

puede surgir con mucha más fuerzo que en Francia, ¿un partido «verde» independiente? ¿Una

canalización a través de tos programas de los distintos partidos políticos? Dentro de muy poco pueden

empezar a clarificarse las posturas.

Maién AZNARE2

 

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