Autor: Carrasco, Javier. 
   Reservas de pintadas     
 
 Arriba.    27/02/1977.  Páginas: 3. Párrafos: 24. 

NACE la pintada, jugosa, airada, irreprimible, en un deseo de permanencia fugaz, de perpetuación del

grito en esta primavera predemocrática. Serpenteando, como un escaparate discontinuo, como un amable

reptil, los pasos subterráneos, las contrapuertas de los wc o las paredes tristes. Un latigazo a la vista es la

pintada que por sus muchas virtudes ha proliferado, alcanzando virtuosismos insospechados, en los

últimos quince meses. Las proclamas se han sintetizado, y lo que han perdido en retórica lo ganaron en

eficacia.

LA FUERZA DE LA SILICONA

Cuatro Ayuntamientos han registrado formalmente en acta, la petición pan habilitar espacios en blanco,

de modo que todo el mundo se «desahogue»

Empezando por los mismos materiales, ingeniados para perdurar más allá del simple trago. La silicona es

el componente básico del spray. Según las calidades y mezclas ofrecerá más o menos resistencia a los

detergentes. Sus características son precisamente la impermeabilidad y la consistencia. Normalmente, en

la aleación de la pintura, supone el cincuenta por ciento. El resto de ingredientes suelen ser compuestos o

derivados del petróleo y el colorante, según la gama.

El líquido para pintadas ha pasado asimismo por un curioso proceso que ha evolucionado desde la

fabricación* casera hasta el «Titan-lux» adulterado. En la actualidad, el comercio se ha standarizado en

tres marcas fundamentales —dos de las cuales son españolas y una tercera, la ESSO, extranjera—.

Respecto a precios y tamaños, la botella tipo oscila entre las doscientas y las quinientas pesetas (depende

de la calidad), con un contenido que no llega a los ochocientos gramos de peso. Y la escala de colores va

desde el rojo bermellón —sin duda, el más utilizado— hasta el negro —-con una demanda

RESERVAS DE PINTADAS

asimismo importante—. El gris perla, el ocre, el amarillo, el blanco y el verde —debilidad de los ultras—

son. por ese orden, las tonalidades más vendidas, según seis droguerías consultadas.

Dentro de este capítulo de curiosidades es importante destacar la buena voluntad demostrada por muchos

de estos comerciantes en gran número de ocasiones que, al comprobar la finalidad de la compra del

cliente, ha llegado a rebajarte el importe de la mataría prima.

SEGÚN SE MIRE LA HOZ

Pero la antropología de la pintada guarda secretos que algún día habrán de ser estudiados para una mejor

comprensión del fenómeno. Algunos de ellos, por ejemplo, los trazos del texto, ya han sido

convenientemente estudiados por especialistas del underground como Mario Maffi o Gillo Dorfles. Pero

aún hay otros detalles, propios de una iconografía particularísima, reveladores. Un detalle: la posición de

la hoz en los graffitis de la izquierda. Según Juan Carlos Rodríguez Lorenzo, militante de la Joven

Guardia Roja, un peculiar personaje, autor de una no menos insólita teoría sobre la materia —avalada,

además, por una experiencia de más de doscientas pintadas— los artistas de la Liga Comunista

Revolucionaria matizan aún más, y a conciencia, su posición ideológica, colocando la hoz siempre a la

izquierda (y es el único grupo de la tendencia que lo hace. El resto, incluida la ORT, MC, PT, etc., lo

dibujan en la posición contraria).

ENGORRIAR DENTRO DE UN ORDEN

Sin embargo, la perpetuación de la moda se ha cuestionado desde el momento en que las corporaciones

municipales, ciertamente con menos imaginación que los audaces «graffiteros», han tomado cartas en el

asunto. Cuatro ayuntamientos han registrado formalmente en acta la petición, primero de limpieza

inmediata de los garabatos e inmediatamente de habilitación en espacios en blanco en los que todo el

mundo, convenientemente pertrechado, pueda dar rienda suelta a su furibunda pasión.

La pintada en las reservas ya no es pintada. De cualquier forma, el talante comprensivo de los ediles se

salvaguardará.

«Que engorrinen en estos espacios —dice el señor Horcajo Mate-sanz, del municipio madrileño y autor

de la propuesta— los partidos legalizados. Lo que no se puede consentir es que lo hagan en cualquier

sitio. Los productos son temibles y no se borran con nada. Incluso la permanencia de las pintadas no les

beneficia ni a sus autores. Existen algunas del tiempo de los trogloditas que ya no tienen ninguna eficacia.

Con esta idea de preparar espacios acotados —argumenta el señor Horcajo—, la misma filosofía de los

textos se revalorizaría. En Alemania lo pusieron en práctica hace años, durante los períodos electorales, y

el sistema sigue estando vigente, con un excelente resultado.»

—¿Le costaría algo al usuario la utilización de estas fachadas?

—En absoluto. El Ayuntamiento, en todo caso, podría solicitar de los partidos el pago de un canon que

habría que estudiar. Pero siempre sería una cantidad mínima. Son cuestiones a estudiar una vez que la

medida fuera definitiva.

—La última operación de limpieza, ¿cuánto le ha costado al Ayuntamiento?

—Alrededor de doscientos millones. E| cálculo viene dado por el total de «barridas» —cuatro—

emprendidas hasta el momento. El costo medio por metro cuadrado representa mil pesetas. Es decir, que

la superficie cubierta en la capital por pintadas alcanza los doscientos mil metros cuadrados. Que es una

cifra respetable. En general puede hablarse de cincuenta mil garabatos borrados y casi inmediatamente

«resucitados».

Al Metro madrileño, según fuentes próximas a la compañía, corresponden un cuarenta por ciento de las

cantidades señaladas.

LO QUE CUESTA BORRAR LOS INCUNABLES DEL PAÍS

Los incunables marginales, claro. Gregorio Ras, ingeniero jefe del Servicio de Limpiezas del

Ayuntamiento de Barcelona, cuenta la experiencia en la Ciudad Condal: «La Policía es la encargada de

dar los avisos correspondientes. Lo que ocurre es que nosotros no efectuamos, propiamente, operaciones

de liempleza, sino qué nos limitamos a tapar la pintada con cemento. Nuestro personal cubre el letrero y

los agentes toman nota del texto. La última estimación del costo fue realizada a finales del año pasado —

ocho millones de pesetas— y desde entonces la periodicidad de las salidas se ha mantenido.»

Otra iniciativa importante ha partido del Alcalde de Badajoz, Jaime Montero de Espinosa, a favor

igualmente de la instalación de paneles: «Muchas zonas de la ciudad están convertidas en un verdadero

borrón. Las campañas de limpieza no sirven para nada, pues, a menudo, el manchón formado por los

detergentes es mayor. Y llevamos gastados cerca de tres millones de pesetas en las mismas.

Por esta razón, y en colaboración con la Dirección General de Tráfico, pensamos ubicar veinticinco

paneles con su superficie completamente en blanco y en lugares bien visibles, en los que se pondrá el

indicativo "para pintadas". La moción sólo está pendiente de aprobación.»

Las otras dos corporaciones inspiradoras del proyecto son ´las de Guecho —sin que la propuesta haya sido

estudiada por el Pleno aún—, cuyo presupuesto ascendería a las quinientas mil pesetas, y la de Zaragoza,

en la que el estudio de uno de sus concejales, Félix Alférez estableció un cómputo próximo a los tres

millones. En ambos casos, la idea consistía en preparar unos cuantos solares para este fin.

Los delegados de saneamiento de otros ayuntamientos del país han hecho números también y los

presupuestos invertidos —aunque, al parecer, no lo suficientemente altos como para decidirse a lanzarse a

la ofensiva— han sido los siguientes: La Coruña (cinco millones), San Sebastián (ocho), Valencia (entre

tres y cuatro). Sevilla (no llega a los dos) y Oviedo (cuatro). Las cifras se refieren siempre a lo gastado en

1976 por el concepto exclusivo de «limpieza de pintadas».

Ante la escalada del fenómeno, la solución arbitrada no deja de ser restrictiva. Convertir el más puro

estilo de las barricadas de Nanterre, adocenar en unas fronteras la mínima expresión de su simbología,

legalizar el pintarrajo constituye una forma de represión.

Es de esperar, para desesperación de las buenas gentes, que los sorpresivos creadores sigan burlando, a

pesar de las facilidades, la ordenanza y coloquen su marca siempre fuera del cerco.

VIA DE ESCAPE

Y es que hasta tos mismos partidos se desentienden de responsabilidades. Javier Solana, del PSOE,

"El importe de la operación limpieza en Madrid es de 200 millones de pesetas

La desaparición de los >incunables» ha costado en Badajoz odio millones, cinco en la Coruña y seis en

San Sebastián

Madrid, Badajoz, Guecho y Zaragoza son las! ciudades! patrocinadoras de la idea

E1 spray utilizado en las; pintadas se comercializa en dos marcas españolas, a las que les ha salido el

«grano» de la multinacional: la ESSO flojo, negro, gris perla, ocre, amarillo, blanco y verde, colores más

solicitados lo ha dicho: «El hecho de las pintadas no corresponde exactamente a los esquemas de

propaganda del partido, aunque indirectamente tengan sus efectos», y Pedro Bofill, del PSP: «Era una

forma de dar respuesta a la publicidad oficial por el único medio existente. Ahora, es de esperar que los

partidos puedan, en igualdad de condiciones, expresar su opinión.» La pintada política, visto lo visto, será

patrimonio exclusivo de los extremismos. Reducida a los ghettos insobornables de un sistema que todo lo

acepta, la clandestinidad («Es el único medio que nos dejan», declaraba Nazario Aguado, del Partido del

Trabajo, no hace muchos meses) seguirá siendo su coartada, la justificación de su protesta.

Su única posibilidad enriquecedora, por encima de los vaivenes políticos, sería entonces aquella de la

dulce acracia. La que hizo, en los buenos tiempos, con un bote de pintura y una brocha, historia del

género. La que todavía anda pegada a tos tabiques pidiendo, en nombre de Sandokán, una Malasia

libertaria, afiliaciones a la libertad, autogestión para la comuna o votos para Bríos.

Javier CARRASCO

 

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