Autor: Lasesarre, Marcos. 
 Televisión. 
 Entrevistas políticas     
 
 Arriba.    23/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Television

ENTREVISTAS POLÍTICAS

A RTVE le ha pescado la mutación ejnas costumbres políticas del país, su pelota, como suele

decirse. D» esta forma, las entrevistas políticas que viene realizando, con personalidades de

muy .distinto origen y muy distinta significación; son generalmente un desastre. Tanto desde el

punto de vista estrictamente televisivo —suelen ser sosas, sin interés, tediosas—, como desde

el punto de vista político. Ciertamente, también es verdad que los entrevistadores no suelen

encontrar una especial colaboración en los entrevistados, que por regla general no suelen

mostrar ni claridad de ideas ni brillantez en la exposición de esas ideas. Pero aun con todo, son

los propios entrevistádores los que no logran captar, en directo, sin preparación, ni lo que

deben preguntar, lo que tienen que preguntar, ni el tono con que deben hacer esas preguntas.

En definitiva, la peor manera posible para que los políticos entrevistados se produzcan ente las

cámaras con cierta naturalidad --aun teniendo en cuenta que la cámaras les coartan una

barbaridad— y a la vez con cierta precisión en las definiciones. Es cierto, además, que ante

esa actitud de los entrevistados, los entrevistádores suelen crecerse, y así, después de algunas

de esas entrevistas, el espectador de televisión suele estar mejor enterado de la actitud del

entrevistador en relación con el entrevistado, que de las razones por las que el entrevistado ha

sido sometido a la entrevista.

Sin embargo, RTVE debe preocuparse por el tema, preparando de la forma que sea menester,

un equipo de entrevistadores políticos capaces de sacarles el jugo a los políticos entrevistados,

con el mayor respeto, pero pensando que tales entrevistas no deben estar al servicio ni de la

carrera política del entrevistado hacia el poder —no pueden ser entrevistas publicitarias o

propagandísticas— ni de la carrera del entrevistador hacia la fama o hacia la conquista del

poder también, sino que deben estar al servicio de la información popular, al servicio de los

telespectadores. Una entrevista que se convierte en ditirambo o que se convierte en ataque, no

es una entrevista. O por lo menos no es una entrevista que tenga validez en un medio

informativo monopolistico y nacional.

Marcos LASESARRE

 

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