Autor: García, Ulpiano. 
 Elecciones al Parlamento vasco ; Terminó su periplo por el País Vasco. 
 Suárez dijo que la paz es posible en Euskadi     
 
 Diario 16.    08/03/1980.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

NACIONAL

ELECCIONES AL PARLAMENTO VASCO

Terminó su periplo por el País Vasco

Suárez dijo que la paz es posible en Euskadi

Ayer terminó el recorrido, de veinticuatro horas, del presidente Suárez por las tres provincias vascas en

apoyo de su partido en las elecciones parlamentarias. Entre fuertes medidas de seguridad en las que

participó el Ejército, el presidente pronunció discursos, recibió aplausos y abucheos y hasta firmó

autógrafos. Tras su experiencia vasca en vivo, el presidente aseguró que la paz es absolutamente posible

en Euskadi.

Vitoria (ULPIANO GARCÍA, corresponsal) — A las once y cuarto de la mañana de ayer finalizó el

primer periplo de veinticuatro horas del presidente Adolfo Suárez al Pais Vasco, después de haber

permanecido durante unas horas en San Sebastián, Vitoria y Bilbao. Suárez declaró que el viaje le ha

proporcionado «una grata impresión, pues he podido constatar en mi recorrido por las tres provincias la

buena organización de UCD».

Cena con seiscientas personas

El presidente había llegado a la capital alavesa, por carretera, procedente de Bilbao, acompañado de los

ministros de la Presidencia y de Defensa, así como de líderes centristas de las tres provincias citadas.

El recorrido entre las dos capitales estuvo ampliamente custodiado por la Policía, incluso por fuerzas del

Ejército. Sin embargo, la presencia de las Fuerzas de Seguridad no era muy ostensible en torno al hotel de

cuatro estrellas al que llegó Adolfo Suárez, acompañado de una larguísima caravana de vehículos

particulares, militantes del partido, que habían salido a recibirle al límite de la provincia. Ya en el hotel

presidió una cena con asistencia de seiscientos comensales. Para asistir a este acto se establecieron unas

credenciales personales, plastifica-das como los carnets de identidad. A los postres se rindió un homenaje

a Jesús María Viana Santacruz, a quien le fue impuesta la gran cruz del Mérito Civil. Intervinieron varios

oradores, para concluir el presidente con un breve parlamento, dedicado sobre todo, al señor Viana, a

quien comenzó dirigiéndose con tono distendido con el título de excelentísimo señor, para decir del

homenajeado que, «es un amigo excepcional, compañero eficaz, vasco de honor y español de pura raza»,

alabando «su peso especifico, físico e intelectual». Después saludó a gran parte de los asistentes, que se

agolparon en torno a él, y junto con Viana procedió a la firma de autógrafos. La cena se desarrolló dentro

de un clima de gran fiesta, en el que todos sudaban, por el calor que hacía, menos Adolfo Suárez. La

fiesta concluyó hacia las dos de la madrugada.

Reunión con trabajadores de Michelín

Desde el hotel, el presidente se trasladó al Gobierno Civil, donde pasó la noche, pero muy pronto, a las

ocho cuarenta y cinco, inició la jornada, con una reunión de media hora con miembros del comité de

empresa de Michelín-Vitoria, cuyos trabajadores se encuentran protagonizando su tercera semana de

huelga en lo que va de año. Los representantes sociales expusieron al presidente su situación, quien les

manifestó su propósito de ayudarles, pero reconociendo las dificultades que el problema entraña. Más

tarde, cuando el presidente iba a partir hacia el aeropuerto de Vitoria-Foronda, fue abucheado por un

centenar de trabajadores de la indicada empresa, a quienes el señor Suárez miró sonrientemente y les

saludó, entre los aplausos de los militantes centristas que habían acudido a despedirle. Desde el Gobierno

Civil se había trasladado hasta la iglesia de San Miguel, donde se venera la patrona de Vitoria, la Virgen

Blanca, ante la cual realizó una ofrenda foral y oró durante unos minutos. Posteriormente, mantuvo un

desayuno de trabajo con miembros del comité ejecutivo provincial de la UCD y militantes que han

colaborado en la campaña electoral. Uno de estos recorridos estaba previsto que lo realizara a pie,

mezclándose con la gente, pero los servicios de seguridad´ le hizo desistir de su propósito, por lo que

ambos intinerarios los realizó en coche. Cuando iba a salir del hotel camino del aeropuerto ofreció una

rueda de prensa de cinco minutos, durante la que manifestó, sobre un posible entendimiento UCD y PNV

para solucionar los problemas del País Vasco, que «la solución pasa por el esfuerzo solidario entre todo el

pueblo vasco, que también debe ser solidario con todos los pueblos de España». En relación con el tan

comentado «frente abertzale», indicó que «evidentemente la posibilidad de formación de ese frente a mí

no me gusta». Sobre la paz en Euskadi dijo que «es absolutamente posible. El esfuerzo de pacificación

comenzó con todo el proceso democrático y debemos tener la suficiente fuerza política para seguir

incidiendo en él, al mismo tiempo que se actúa con firmeza para mantener la paz y el orden en todos los

problemas». Rechazó una nueva amnistía porque «el esfuerzo de reconciliación hay que hacerlo con todos

aquellos que estén dispuestos a reconciliarse».

 

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