Autor: Feito, Ernesto L.. 
   El personal     
 
 El Imparcial.    11/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

El Personal

Ernesto L FEITO

EL tema de los resultados, mire usted, está como muy machacado. Vamos, que el que más y el que menos

se sabe de memoria eso de que los hombres del «jefe» Suárez, de Felipe y de Carrillo se han pegado un

batacazo de padre y muy señor mío perdiendo votos a espuertas, si se toma como ejemplo las pasadas

elecciones generales, mientras que los partidos que comandan Garaicoechea, Monzón, Bandrés... y el

mismísimo Fraga han subido de forma notable en la aceptación del personal vasco. ASI que para no

insistir hay que buscar por otro lado. Y, bueno, estas elecciones al «parlamentito», que le han servido al

«lendakari» navarro Garaicoecbea para convertirse virtualmente en presidente del Gobierno vasco, pues

han tenido su lado positivo, han conseguido hacer reaccionar a los españolitos de a pie, que se están

preguntando muchas cosas. Y no sólo eso de que ¿ahora qué va a pasar? Se están preguntando, por poner

un ejemplo, ¿a qué ha jugado la «ucedé»? Porque dice el personal, y no le falta razón, que el «jefe» de la

Moncloa tenía que saber mejor que nadie cómo iban las cosas, a nivel de campaña, por allí arriba. Y

sabiendo cómo iban, pues le extraña al personal que las gentes de «ucedé» no forzaran la máquina, que no

intentasen algo para arreglar el tema..., que cuando quieren bien que lo hacen. Es decir, que se ha fijado el

españolito de a pie que el partido que manda ha hecho una campaña de lo más modosito, como si no fuera

la cosa con él..., y no lo entiende. Bueno, no lo entiende así, a palo seco, porque cuando vuelve la mirada

hacia atrás, hacía las discusiones del estatuto, cuando el «lendakari» navarro no salía de la Moncloa,

empieza a pensar en esos «pactos secretos» de que se hablaba y es como si se le hiciera la luz. Entonces

ya empieza a decir: «Mira que si Suárez ya supiera todo esto... Mira que si el «jefe» de la Moncloa lo

tuviera todo montado desde el verano pasado...»

CLARO que al españolito de a pie, que es muy desconfiado, la cosa no le deja demasiado tranquilo, que

una cosa es que piense que el «peneuve» no va a ir de cara a por lo de la independencia, por aquello de

que los hay que están muy pendientes de ese tema y se pueden cabrear, y otra cosa es que no tenga cierto

temor al «juego subterráneo». Porque, mire usted, los que saben de esto dicen que el «peneuve» no se

puede aliar ni con Euskadiko Ezquerra ni con el personal de Herri Batasuna, porque estaría muy mal

visto. Pero también dicen que no pueden hacer esa alianza a la luz, lo que no significa que no se pueda

hacer bajo cuerda, que al fin y al cabo, y como decía el otro: todos son hijos de Sabino Arana. ¿Que se

notaría? Bueno, en este país, en el que el más tonto hace relojes de madera y encima funcionan, los hay

que se han fijado en que si Herri Batasuna cumple con su palabra de no acudir al Parlamento vasco, el

«peneuve» no necesitaría aliarse con nadie «a la luz», ya que sería mayoría en la Cámara. Es decir, que

nadie le podría decir que si estaba demasiado cerca de éste o del otro, que frenase. Y el personal, de lo

mal pensando que es, hasta cree que ese «favor» los de Herri Batasuna no se lo hacen de balde ni por

casualidad. Así que lo de todas las veces: si tiene barba, San Pedro, y si no, la Purísima Concepción.

Y bueno, este personal nuestro termina pensando que aquí la cosa va a seguir igual. Vamos, que seguirá

corriendo la sangre, que los parlamentarios vascos seguirán pidiendo cosas y que al final todos juntitos

hacia el mismo fin. Todo es cuestión de tiempo, piensa el personal.

 

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