Las lección de las elecciones vascas     
 
 Ya.    11/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

11-III-1980

La lección de las elecciones vascas

NO se ha producido el milagro político que pedíamos, sino al contrario. La abstención ha sido la gran

protagonista de las elecciones al Parlamento vasco: una abstención que ha rebasado el 40 por 100 del

censo electoral y que, evidentemente, ha producido la derrota de UCD y ha confirmado la que et PSOÉ

sufrió en las elecciones generales (el crecimiento de Alianza Popular arranca de niveles tan bajos que,

cuantitativamente, es poco significativo, y respecto al partido comunista, el escaño solitario que ha

conseguido le salva del naufragio total). Achacar ese resultado exclusivamente a la faita de sentido de

responsabilidad de los que se han abstenido nos parece injusto. Seguro que ha habido irresponsabilidad.

Pero también miedo: el miedo que desde hace mucho tiempo cerca en el País Vasco a todos los que se

atreven a sentirse, además de vascos, españoles. Y ha concurrido también IB pérdida de imagen a nivel

nacional, como ahora se dice, de los dos grandes partidos primeramente mencionados. Y errores

concretos de UCD, que ha sido la más perjudicada. A su tiempo denunciamos la falta de la gran campaña

electoral indispensable, pero ha habido otros fallos. Hace aún pocos días, UCD pedia la abstención en

Andalucía, y, seguramente sin razón, pero no sin culpa del Gobierno, se ha dado la impresión de un

Gobierno decidido a frenar las autonomías. Todo eso/ repetimos, han sido errores, y los errores se pagan.

A consecuencia de ellos, el triunfo —que se descartaba, pero no por tan alto margen— del PNV, ha

llegado hasta los 25 escaños que ocupará en el Parlamento vasco. Junto a él —esto es lo más preocupante

por obvias razones— está el de los partidos extremos. Herri Batasuna y Euskadiko Ezkerra sumarán 17

escaños y, aunque no los ocupen, se apoyarán en los votos que han obtenido para llegar hasta donde no

lleguen las metralletas del terrorismo. Los 18 escaños restantes corresponden a los partidos de base

nacional: nueve.para el PSOE, seis de UCD, dos de AP y uno para el PCE. Mucho tendrán que hacer

estos partidos para mantener la autonomía dentro de sus límites constitucionales y respaldar en este

sentido al PNV, si, como es de prever, forma gobierno solo, frente a tos tirones de su izquierda y las

tentaciones de un vesánico independentismo. O mucho nos engañamos, o de este independentismo y de

aquellos tirones van a venirnos muchos y muy graves problemas. El señor Garaicoechea se ha presentado

como el portavoz de la fórmula política para el problema vasco, contraponiéndola a la violenta, pero, tal

como el problema está allí tanteado, entre decir, querer y poder hay grandes diferencias; y el señor

Garaicoechea y el PNV tendrán que hacer mucho más de lo que hasta ahora han hecho para convencernos

de que son capaces de devolver al País Vasco la tranquilidad y la prosperidad perdidas. Ojalá lo consigan.

SABRA el Gobierno obtener su particular lección de la jornada def domingo? ¿Habrá sido ésta el

revulsivo que le haga dar a su política el cambio indispensable, y que es mucho más que el sistema de

pactos a que el señor Suárez nos tiene acostumbrados y del que ya se vuelve a hablar? No hay una imagen

de gobierno, no hay una política de gobierno, no hay un partido de gobierno. Pero existe, en cambio, una

masa electoral que, como busca aquello y no lo encuentra, se vuelve de espaldas a las urnas y no va a

votar. La lección del País Vasco no es para echarla en saco roto, cuando, de aquí a poco, no ya un

gobierno ni un partido, sino el mismo sentido del Estado puede estar en crisis. La rectificación debe ser

total e inmediata.

 

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