La victoria nacionalista puede llevar un vasco al Gobierno. 
 Suárez busca el entedimiento con Garaicoechea     
 
 Diario 16.    11/03/1980.  Página: 1,3. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

Suárez busca el entendimiento con Garaicoechea

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, se ofreció a colaborar con el PNV, triunfador en las

elecciones al Parlamento vasco, en un telegrama de felicitación enviado ayer a Carlos Garaicoechea,

presidente de dicho partido y virtual jefe del Gobierno autónomo de Euskadí. El primer ministro español

busca el entendimiento con los nacionalistas vascos, victoriosos en las elecciones, y en esa línea no se

descarta que algún miembro del PNV pueda formar parte del Gabinete de Madrid. De catorce días

dispone ahora el Consejo General Vasco para convocar al Parlamento elegido y éste designe el lendakari

para cuatro años. Garaicoechea parece decidido a formar un Ejecutivo monocolor, tras su arrolladura

victoria que ha perjudicado a UCD y al PSOE. sigue en página 3

Suárez se ofrece a colaborar con el PNV

Madrid — «Espero y me ofrezco para una intensa colaboración- entre las instituciones vascas, el

Gobierno y las Cortes Generales para el desarrollo del sistema de autogobierno previsto por la

Constitución y el Estatuto de autonomía», manifestó el presidente Suárez al dirigente del PNV Carlos

Garaicoechea en el telegrama dirigido con ocasión del éxito obtenido en las elecciones del domingo.

El texto de Suárez concluía: «En la confianza de que esta colaboración es el comienzo para llenar las

aspiraciones de ese entrañable pueblo vasco que desea vivir en la paz, en la prosperidad y solidaridad de

los pueblos de España.» Este mismo ánimo de colaboración fue expresado el pasado domingo por el

presidente de UCD del País Vasco, Jesús María Viana, que insistió en que su partido apoyaría a un

Gobierno monocolor peneuvista, a condición de que los nacionalistas, dijo, «antepongan a su

regionalismo el modelo de sociedad que constantemente propugnan». Todos los medios gubernamentales

consultados por DIARIO 16 coincidieron en encajar con evidente desagrado el revés sufrido por su

partido —el segundo en diez días, después del referéndum andaluz— en las elecciones vascas del pasado

domingo, donde perdieron 90.000 votos de los obtenidos un año antes, en las generales del 1 de marzo.

«Con relación a nuestro partido —señalaron—, los resultados constituyen una sorpresa y mala. Desde

luego, no hemos obtenido lo que se dice un éxito.» El diputado centrista Javier Rupérez dijo ayer

públicamente en Valencia que «el resultado de las elecciones vascas es malo para UCD, se mire por

donde se mire». Aunque oficialmente el Gobierno no ha hecho una valoración explícita de los resultados

electorales, todo parece indicar que los círculos más próximos al presidente Suárez participan del mismo

pesimismo.

Política de Estado

Los más optimistas indicaron que el Gobierno había hecho una política de Estado por encima del

provecho de su propio partido y capitalizarán el éxito de haber llegado a celebrar por primera vez en la

historia de España unas elecciones al Parlamento vasco. Otros insistieron en restar importancia al avance

registrado por los nacionalistas y abertzales, argumentando que quien realmente había triunfado

plenamente era la derecha conservadora con- ribetes autonomistas. «Prueba de ello —dijeron— es el

éxito no sólo del democristiano PNV y del avance de AP, sino que de la alta abstención registrada, un alto

porcentaje corresponde a los inmigrantes y a los conservadores que se inhiben del proceso político,

aparte, claro está, del 150 20 por 100 atribuible a la abstención técnica de los enfermos o impedidos.» A

últimas horas de la tarde de ayer no existían indicios de que se fuera a convocar con carácter inminente

una reunión del comité ejecutivo de la UCD y es probable que hasta el próximo Consejo de Ministros no

se evalúen expresamente los resultados electorales vascos.

Suárez puede gobernar con el PNV

Sin embargo, parece ser que en las conversaciones entre los medios más allegados al presidente podía

detectarse cierta inquietud por la política a desarrollar por el futuro Gobierno vasco. Según las fuentes

consultadas por este periódico, las primeras declaraciones del virtual lendakari, Carlos Garaicoechea,

habrían sido examinadas detenidamente por el Gobierno de Madrid, que se mantenía en una prudente

expectativa. En los mismos medios se consideraba muy probable que el Gobierno monocolor del PNV

necesitara de algún apoyo exterior, que bien podría ser la UCD, salvo en casos muy concretos. No se

descartaba tampoco la posibilidad de que, a la vista de los resultados electorales y en aras de esa

colaboración ofrecida por el propio presidente Suárez, algún destacado dirigente peneuvista pudiera

formar parte de un próximo Gabinete de UCD, que ya se está fraguando en la Moncloa.

 

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