Autor: Quiñonero, Juan Pedro. 
 Con la excepción de "Le Monde". 
 En Francia se silenciaron las elecciones     
 
 Diario 16.    11/03/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Con la excepción de «Le Monde»

En Francia se silenciaron las elecciones

Medios políticos del Gobierno y la oposición franceses, consultados por DIARIO 16, han declinado hacer

cualquier tipo de comentario sobre las elecciones vascas, mientras los medios de comunicación, estatales

y privados, mantuvieron un silencio casi total sobre el tema. Una excepción, el vespertino «Le Monde»,

que ha iniciado un serial sobre las autonomías.

París (JUAN PEDRO QUIÑONERO) — Las grandes familias políticas francesas ni siquiera se plantean

las cuestiones esenciales que se desprenden del proceso autonómico español. El Reagrupamiento Para la

República IRPR, gaullista conservador), la Unión por la Francesa (UDF, liberal-presidencialista), el

Partido Comunista ranees (PCF), tres de los cuatro miembros de la «banda de los cuatro» que domina y

controla, a escala parlamentaria, la vida política francesa, consultados por DIARIO 16, han manifestado

no tener nada que comentar respecto de las elecciones vascas. «Los nacionalistas consiguen una victoria

clamorosa», titula por su parte, en primera página, ei influyente «Le Monde» (liberal de izquierdas). Y su

corresponsal en Madrid analiza ponderadamente el acontecimiento político, subrayando que «el resultado

más claro es que los nacionalistas vascos han reforzado su posición ante el Gobierno madrileño».

PSF: Contención política de la lucha armada

Por su parte, un portavoz oficial del Partido Socialista francés comentó a DIARIO 16: «Nuestra reacción

es elemental. Los vascos han vuelto a votar de modo significativo. Los partidarios del Estatuto han

obtenido una mayoría significativa. Por el contrario, los que defienden la lucha armada están en minoría.

Nosotros creemos que ha llegado el momento de ocuparse del estatuto de gobierno, y afrontar los graves

problemas sociales que pesan sobre el País Vasco. Y el primero de ellos, quizá sea la desindustriaiización.

La región más industrializada de España corre el riesgo de convertirse en un desierto si no se abordan con

rapidez los problemas que arruinan su vida social.» La radio y la televisión, fuertemente estatizadas en

Francia, han silenciado casi por completo las elecciones vascas. La mayoría de las emisoras de radio ni

siquiera han dado los resultados.

Una España inesperada

Tan sólo «Le Monde», por otra parte, consagra a las elecciones del Parlamento vasco, y al proceso

autonómico, una importancia primordial. «Los vascos nacionalistas están ahora en posición de fuerza para

obtener una transferencia real de competencias», subraya el influyente vespertino, insistiendo en que la

poderosa abstención ha perjudicado, notablemente, a los dos partidos mayoritarios en el país, UCD y

PSOE. «Le Monde» estima que ambos partidos, calificados de «españolistas», deberían «meditar» unos

resultados que califica de «desastrosos» para ambas formaciones. Para complementar el análisis de estas

elecciones, desde un punto de vista global, «Le Monde» ha iniciado la publicación de un serial titulado

«El puzzle español», consagrado a la presentación a los lectores europeos del proceso autonómico. El

primer capítulo está consagrado a Galicia, y el segundo, a Andalucía, con un título significativo: «La

tentación árabe». «Comienza a dibujarse una España inesperada», comenta el corresponsal de «Le

Monde», para recordar que son «numerosas» las regiones españolas que se refieren a «los accidentes de la

historia» para «explicar» su «pertenencia a España». Estos análisis dejan perplejos a los analistas

franceses, para quienes un «Parlamento corso» es algo tan inimaginable como eventualmente peligroso y

reprimible. Por el contrario, algunos especialistas de la Comunidad Económica Europea (CEE), como

Riccardo Petrella, director del Centro Europeo de Investigaciones Sociales y consultor de la Comunidad,

alientan el proceso español en estos términos: «Nuestros Estados-naciones, centralistas y unitarios, se

encuentran ante un giro difícil de su historia. Su soberanía y su independencia, su "unidad e

indivisibilidad", están sometidas a una dura prueba. En numerosos casos tal terminología no corresponde

más que a palabras vacías de significación real.»

 

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