Autor: Pi y Torrente, Ramón. 
 Elecciones - País Vasco. 
 Quién gana y quién pierde en Euzkadi     
 
 La Vanguardia.    11/03/1980.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

LA VANGUARDIA ELECCIONES * PAÍS VASCO • MARTES, 11 DE MARZO DE 1930

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Crónica política

Quién gana y quién pierde en Euzkadi

Madrid, 10, («La Vanguardia».) — Abertzales, ganan; «españolistas», pierden. Este es el primer resumen

de urgencia de las elecciones al Parlamento vasco celebradas ayer domingo. Pero esta frontera es, como

ocurre siempre en la realidad, más matizada. Si hacemos caso al indicador de qué partidos han mejorado

sus votos, el resultado es, desde luego, el ya descrito. Han subido el Partido Nacionalista Vasco, que se

erige en la gran fuerza política hegemónica de Euskadi, la coalición Herri Batasuna —que pasa a ser la

segunda fuerza del País Vasco— y la coalición Euskadiko Ezkerra, que se mantiene sustancialmente

como estaba, mejorando algo. Pierden, en cambio, tres d´e los cuatro partidos que forman en el Congreso

de Madrid ¡as «cuatro patas» del banco parlamentario: UCD, PSOE, PCE. La «cuarta pata», Alianza

Popular, aumentó considerablemente. Los descalabros electorales, además, se han producido casi con

precisión por este mismo orden. Pero hay más indicadores. Por ejemplo, la interpretación de las

elecciones al Parlamento vasco se complican si tomamos como punto de referencia el concepto de

derecha-izquierda. Ha ganado el «abertzalisnio», pero dentro de este espectro es indudable que ha ganado

de manera espectacular la derecha sobre la izquierda, ideológicamente, por tanto, Ja valoración política de

estos comicios es desde este punto de visia menos alarmante para el Gobierno español y el partido que lo

apoya. De hecho, la primera reacción de los centristas al conocer los resultados ha sido de ofrecimiento

para una futura colaboración con el PNV triunfador, lo cual es bastante sintomático de la exactitud de este

diagnóstico. Otro factor orientador para una más completa «lectura» de estas elecciones autonómicas es e!

papel que han jugado Jas coaliciones que apoyan políticamente a cada una d´e las facciones de la

organización terrorista ETA. Sobre esto, en una ojeada de urgencia como son estas líneas, habría que

dscir que la dialéctica de la violencia cuenta con una clientela muy fiel en el País Vasco, !o que hace

sospechar en la endeblez de aquellas valoraciones en consultas anteriores, según las cuales os votos

obtenidos por Herri Batasuna provenían del «pasotismo» y de una inmigración desesperada. Es preciso

comenzar a suponer que ETA dispone d´e una base sociológica que no hace en absoluto ascos a la

violencia armada como procedimiento ce actuación normal en política mientras no se alcancen los objeti-

vos máximos a que aspira la organización. Sin embargo, junto a esta impresión hay otra: el componente

ideológico de izquierda tiene en esos sectores menos peso específico que el del «abertzalismo»

independentista. Esto parece razonable si reparamos en la contextura sociológica del País Vasco,

fuertemente influido desde hace centurias por la Compañía de Jesús y poblado por unas gentes de cuyo

origen católico no cabe la menor duda. A este respecto quizás habría que intentar profundizar algo más en

la facilidad que estos medios sociales tienen para producir iniciativas mesiánicas y «salvadoras»; pero

esto queda simplemente apuntado aquí. porque seguir por ese camino nos llevaría más lejos de las

pretensiones de esta crónica. Si el primer acierto de UCD ha sido ofrecer la felicitación y la colaboración

al PNV, el primer error seno lo ha constituido la declaración inicial de Jesús María Viana al echar

las culpas de la derrota centrista al pueblo que se abstuvo de votar. Por lo visto se conoce que esta

reacción de despecho o de irritación es muy difícil de evitar, pero este género de interpretaciones son

siempre armas de doble filo. En efecto, es necesario repetir una vez más que las abstenciones o los votos

en blanco no son manipulabies ni instrumentables por nadie. En unas elecciones democráticas gana quien

obtiene más votos, y los votos no emitidos sencillamente no existen. Luego caben todas las conjeturas

sociológicas que se quiera, pero el hecho cierto es que la abstención siempre es interpretable de muchas

maneras, y todas ellas erróneas, porque las abstenciones carecen de significado unívoco. Lo que puede

hacerse, no obstante, es un intento de análisis del sentido de los aumentos o disminuciones del fenómeno

abstencionista, aislado de su adjudicación a partidos concretos. No vale en esta oportunidad ía apelación

al tiempo, porque si hubiera hecho buen tiempo también podría decirse que la gente se fue ai campo a

pasarlo bien. Por otra parte, el tiempo que ayer hizo en Euskadi no puede decirse que haya constituido

una novedad sensacional en aquellas tierras. En cambio, el hecho ds que las elecciones hayan sido en

domingo puede haber afectado a ¡os votantes menos fieles o más indecisos, y puede haber perjudicado a

ios partidos con una clientela más fluctuante y menos segura. Este fenómeno siempre se ha predicado de

partidos como UCD, o como de este PSOE con poco arraigo de milítancia en el País Vasco. Pero si la

abstención así considerada explica los descensos de esos das partidos, no explica, por el contrario, e!

aumento vertiginoso de Jas adhesiones al PNV. Con lo que volvemos el principio: Es mejor no interpretar

un fenómeno que siempre es mutívoco y plural. Si acaso, todo lo más que puede hacerse es dejar

constancia de que el fervor por ir a votar ha disminuido, y reconocer que la apelación a ia abstención

siempre es un recurso para el consueto de los perdedores.

Los nacionalistas vascos de la derecha gobernaren el País Vasco en solitario, casi de seguro, el margen de

que estén ahora estableciendo una estrategia para conseguir mayorías parlamentarias suficientes en todas

sus propuestas, con los apoyos circunstanciales de unos u otros. Pero ahora es conveniente recordar tres

aspectos importantes del futuro inmediato: Primero: Las transferencias de competencias y los traspasos de

servicios, amén de los conciertos económicos, van a llevar su tiempo. Lo cual significa que el Parlamento

vasco se va a encontrar un poco «in vitro», sin vida real que regular. Segundo: Como consecuencia de lo

anterior, el Partido Nacionalista Vasco habrá de extremar su sentido de la responsabilidad para mantener

la llama del autonomismo seriamente, sin apelar necesaria ni sistemáticamente a las conocidas lágrimas

de pena per la lentitud con que el Gobierno central procede a otorgar poder efectivo a los organismos

autonómicos. El PNV, además, se va a encontrar con la papeleta de decidir qué es lo que va a suceder con

los parlamentarios de Herri Batasuna que no acudan al órgano legislador vasco. Tercero: El Gobierno de

Madrid y e! partido que lo apoya habrán de tener muy presente que Sa dialéctica que ahora va a iniciarse

será la de la carrera por la consecución de la máxima operatividad del Estatuto «ti «i menor plazo posible.

En este pulso sale ganando, por definición, et PNV, y tendrá que hacer el papel de «malo» de la película

ei Gobierno. Del talento de UCD y de Suárez para vender al país su política dependreá en muy buena

medida la crispación más o menos acentuada de tos ánimos en el País Vasco. Un corolario de todo lo

expuesto es éste: Probablemente van a llover muy pronto sobre el Tribunal Constitucional los litigios

entre Madrid y Bilbao. De la escrupulosidad de las sentencias arbitrales e interpretativas de este Tribunal

importantísimo y decisivo y de la conducta democrática de todos en aceptar sus faflos de manera

Inapelable, va a depender en gran medida la estabilidad de este proceso complicado, frágil y difícil de

reconstrucción polítipa del País Vasco. En resumen, cabe decir inmediatamente después de las elecciones

al Parlamento vasco que los resultados entran dentro de lo previsto en la Constitución, y que esos

resultados, por sí mismos, no constituyen un ataque a la democracia española. Lo que puede .producir

alarma es el comportamiento de las diferentes fuerzas políticas: Si el acatamiento a ia Constitución es

inequívoco y no se cuestiona, no es que las cosas vayan a ser fáciles, pero podrá verse luz al final del

tune!. De lo contrario, si el terrorismo continúa su trayectoria sangrienta, y si los partidos no violentos

ponen en cuestión la propia Constitución, las expectativas puedan llegar a ser muy negras. Y no sólo para

el País Vasco, sino para el conjunto de la democracia española.

Ramón Pí

 

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