Autor: Careaga Artiach, Gabriel. 
 Elecciones - País Vasco. 
 Triunfo nacionalista y retroceso de los partidos estatales     
 
 La Vanguardia.    11/03/1980.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

LA VANGUARDIA

• ELECCIONES - PAÍS VASCO • MARTES, 11 DE MARZO DE 1930

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Triunfo nacionalista y retroceso de los partidos estatales

La abstención ha superado el 40 por ciento en las elecciones ai Parlamento vasco, y esa ha sido la

principal noticia junto al espectacular aumento de porcentaje del PNV y Alianza Popular que oscilan

ambas en un 30 por ciento, el incremento de Euzcadiko Ezkerra en un 12 por ciento, y de Herri Batasuna,

en 1,9 por ciento, así como el descalabro de UCD (que pierde un 52 por ciento respecto a los porcentajes

obtenidos en las elecciones generales del 1 de marzo de 1979) y !a fuerte bajada del PSOE, que piercfe un

27 por ciento; por su parte, el PCE sigue con su escaso porcentaje. El resto de las formaciones políticas

sigua siendo insignificante.

Bilbao, 10. (De nuestro corresponsal. Gabriel CAREAGA ARTIACH.) — Euskadi se reafirma

nacionalista tras el claro triunfo abertzale en la jornada electoral en la que los grandes partidos nacionales

PSOE y UCD han sufrido un descalabro. Con una cota de abstención que supone casi el 42 por ciento de!

censo electoral —no se debe olvidar que por primera vez se acudía a las urnas en un día festivo y además

lluvioso— la sorpresa que han ofrecido las urnas cuando ya nadie creía en sorpresas debe ser tema de

seria reflexión tanto por parte de las fuerzas políticas de Euskadi como del gobierno estatal. La

incuestionable y contundente afirmación nacionalista de los hombres que viven en el Pais Vasco tendría

que ser la primera y más importante interpretación de ias cifras y los tantos por cientos en los que se

pueden atomizar los resultados electorales del pasado domingo. El resto aunque lógicamente será paslo de

marcas de linta no tiene gran importancia. El Partido Nacionalista Vasco, desde las pasadas alecciones

del 1 de marzo, ha ganado casi 75.000 votos; Euskadiko Ezquerra, 9.967; Herri Batasuna, 3,257; Alianza

Popular, 1.260; y el PSOE ha perdido casi 60.000; UCD. 9.297; y el Partido Comunista casi 9.000. Las

consecuencias que se derivan de estos números reveladores deben ser asumidas con todas sus

derivaciones, para salvar por encima de todo esa política de Esíado que reclama España entera por encima

de cualquier interés de partido. Nada mas conocerse ios resultados y la posibilidad matemática que ios

mismos le ofrecen para ser ya «I presidente del primer gobierno vasco sin más trámites, si Herri Batasuna

se mantiene en sus trece de no participar, Carlos Garaícoechea en sus primeras palabras pronunciadas esta

madrugada ppsada manifestaba emocionado: «Quiero ser el presidente cíe tocios ios vascos sin ningún

tipo de discriminación». Y a juzgar por los votos conseguidos y por la calidad de muchos de ellos,

provenientes de zonas plagadas de inmigrantes, el deseo puede ser una realidad si alguien con más poder

que él, léase Suárez. intenta ayudar a que esta realidad se consolide. Los nacionalistas vascos lian logrado

42 de los 60 escaños del Parlamento (PNV.25; Herri Batasuna, 11 y Euskadikü Ezquerra, 6),

repartiéndose el resto entre PSOE, 9; UCD, 6; PCE, 1 y AP. 2), lo que quiere decir, como apuntábamos

antes, que tras el impensable retroceso de los partidos estatalistas y si Herri Batasuna no participa, que de

los 49 parlamentarios que quedarían, el PNV cuenta con la mayoría absoluta. A pesar de sus

reafirrnaciones en este sentido, aún no está muy claro que la segunda fuerza política no vaya a participar

aunque no sea más que esporádicamente; si esto es así, las posibilidades combinatorias para lograr

mayorías absolutas son muchas. La creencia general entre los líderes políticos es que para la

profundización de la autonomía el Partido Nacionalista Vasco se apoyará e¡) la mayoría que Le ofrecen

los nacionalistas a su izquierda y para la política socioeconómica podrá echar mano de esos seis escaños

de UCD que precisamente le ofrecen también. \s mitad más uno, jugando alternativamente, con ambas

posibilidades para ir haciendo la política que hasta ahora le ha caracterizado: implacable exigencia

autonómica pacifica y férrea voluntad de defender la autonomía de mercado con clara tendencia al

progresismo sacia!. Lo que de verdad vaya a suceder a partir de ahora nadie lo sabe a ciencia cierta, ¡o

que sí sabe es qus el pasado domingo Euskadi una vez más ha gritado sus deseos de un autogobierno

profundo, que entre ln mesura de un partido nacionalista vasco, Ms exigencias extremistas de un Herri

Batasuna y un Euskadiko Ezquerra y ía consabida política de Suárez, sin olvidar les metralletas de ETA,

tendrá que encontrar una formula de equilibrio que satisfaga a todas las partes, incluida la ultima y con la

que e, PNV, por boca de sus líderes, acaba de confirmar una vez más que ha de dislogar, ya que, es e!

único camino que al parecer existe para conseguir primero una tregua y después la paz si ello es pesióle.

Y antes de terminar esta interpretación somera nacida del criterio de los políticos parlamentarios, es decir,

que esos dos escaños que Alianza Popular se ha ganado a pulso después de una llevada campaña de nueva

imagen, suponen otro dato novedoso del que Suárez tampoco puede ni debe olvidarse; ya que esos 1.260

votos que ha logrado ganar Alianza Popular en el País Vasco es indudable que se los ha quitado al partido

de! Gobierno.

De acuerdo con las previsiones que s este corresponsal (e facilitaron varios líderes políticos mientras

emitían su voto ayer, ias sorpresas se pueden cuantificar así: UCD. creía que cuando píenos iba a sacar 10

parlamentarios y se ha quedado en 6; PNV, se son.´er.taba con 23 y ha sacado 25; Herri Batasuna,

pensaba, pero no decía nada; Euskadido Esquerra, tampoco; PSOE, calculaba 13 y se ha quedado en 9; el

Partido Comunista iba a por 2 o 3 y ha conseguido 1, que servirá para que ese político de cuerpo entero -

que es Roberto Lerchundi pueda estar en el Parlamento Vasco; y por fin. Alianza Popular decía confiar en

sacar 3 y se ha visto —creo que agradablemente sorprendida— con 2.

 

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