El Gobierno, tras las elecciones autónomas     
 
 El Correo Catalán.    15/03/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

El Gobierno, tras las elecciones autónomas

Tenía razón Felipe González al declarar, en una rueda de prensa con los medios informativos

barceloneses, que la realidad catalana trasciende al resto del país, pero que no se plantea en estas

elecciones la estabilidad del Gobierno de Madrid, sino la constitución del Parlament de Catalunya.

Sin embargo, es cierto también que las confrontaciones electorales no estatales —el referéndum en

Andalucía, las elecciones recientemente celebradas en et País Vasco,´ las próximas aquí—, tienen alguna

repercusión en el Gobierno de Madrid. Por eso no es de extrañar que las dos entrevistas que el Rey ha

celebrado esta semana con el presidente Suárez hayan desencadenado rumores y cabalas sobre una

posible remodelación del Gobierno después de las elecciones catalanas.

Incluso un dirigente destacado del PSOE, Enrique Múgica, casi al mismo tiempo que el secretario general

de los socialistas hacía aquellas declaraciones en Barcelona, decía en Madrid a unos periodistas que el

PSOE está estudiando la forma de presentar un voto de censura a Suárez después de las elecciones

catalanas. ¿Hay que ver ambas declaraciones como fruto de un desacuerdo o una ausencia de

coordinación o pueden ser compatibles?

Ln cualquier caso, es obvio que aun cuando ni el referéndum andaluz, ni las elecciones en el País Vasco

ni las elecciones en Catalunya son unas elecciones legislativas en todo el Estado, que son aquellas de las

cuales se puede derivar un cambio en el ejecutivo, también to es que. acentuando el hecho por la cercanía

de las tres confrontaciones en e¡ tiempo, éstas plantean interrogantes al Gobierno.

El referéndum andaluz, aunque en él la UCD consiguió el resultado legal que perseguía, fue un serio

revés moral para el partido en el Gobierno. Las elecciones en el País Vasco significaron una pérdida de

votos muy importante para UCD -también, aunque en menor medida, para el PSOE-. Naturalmente que

son una incógnita los resultados que puedan alcanzar Cen-tristes de Catalunya-UCD en las elecciones del

20 de marzo, y no se trata aquí de intentar desvelarla.

De cualquier modo, las tres confrontaciones electorales de este invierno señalarán algo parecido al final

de una etapa y el inicio de otra. Se comprende, por lo tanto, que existan algunas cabalas sobre el futuro

inmediato del Gobierno. Puede pensarse que el presidente Suárez es bien consciente de ello. Su visita a

Catalunya, en apoyo de CC-UCD, visita que durará varios días, lo demuestra. Es sabido que Suárez

prefiere la política de entrevistas privadas a la política en la plaza pública -también en esta especie de

plaza pública que en la sociedad moderna es la televisión-, a la que sólo acostumbra a lanzarse en las

grandes ocasiones. Es de suponer que en su visita a Catalunya el presidente Suárez dará indicios de lo que

piensa respecto a la política del Gobierno de Madrid una vez finalizada esta etapa de tres comicios en

menos de un mes de diferencia.

 

< Volver