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 Jordi Pujol, una entrega total a la cataluña solidaria     
 
 La Vanguardia.    15/03/1980.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Jordi Pujol, una entrega total a la Cataluña solidaria

Jordi Pujol ¡ Soley nació en el barrio de los Josepets de Barcelona en 1930, cumplirá pues 50

años. Licenciado en medicina, trabajó en la industria farmacéutica. Su signo de! zodíaco es

Geminis y, haciendo honor s su horóscopo es imaginativo, de humor variable y soñador.

Así. en ia década de los 60, preocupado por la problemática global de signo catalán inició sus

actividades financieras que le llevaron a ser uno de !os creadores de Banca Catalana, desde

donde impulsó un gran número de actividades culturales, pedagógicas, periodísticas y políticas

de tal suerte que, si bien su profesión, de acuerdo con lo que consta oficialmente en las Cortes

Españolas, es la de «médico», también podría ser la de economista, banquero, escritor,

empresario o político; profesión esta última a la que se dedica íntegramente desde que, en

1975, abandonó cualquier otra actividad profesional.

Por mi origen —dice Pujol de sí mismo— pertenezco a unos sectores sociales catalanes que

han jugado un papel muy principal en la historia moderna de Cataluña y en el catalanismo

político. Procedo por un lado de la payesía —de una payesia «arreglada» como se dice en

lenguaje llano— y por otro de la pequeña burguesía, concretamente de la pequeña burguesía

de pueblo que, en el caso de mi familia, precisa Pujol, sufrió avatares e incluso pobreza...

Procedo —añade— de familias que en sus casas tenían un «Sant Panera», Familias

medianamente religiosas, pero que tenían una imagen de «Sant Paneras» colgada de la pared.

«Sant Paneras, doneu-nos salut i feina». Este mundo mío —el de la payesia y e! de la pequeña

burguesía de pueblo— es compatible con la ambición, con la magnanimidad, con la comezón

de hacer cosas grandes... Creo que soy fiel a mi origen. AI mío —precisa— no al que me

atribuyen. Y desde mi origen he intentado —a veces con éxito, otras sin él— servir a mi tierra.

Servir a mi tierra y a quienes en ella trabajan, servir a su cultura, a su economía y a su política.

«En lo politico me he filado como objetivo dar cuerpo ai catalanismo político. Porque sin él, sin

un gran y fuerte catalanismo político, acabaremos en la total provinciación, es decir, en la

aceptación de un techo bajo en todas nuestras actividades, desde la economía hasta la

cultura... El catalanismo politico —que tiene que ser popular, que no puede ser sólo elitista— es

el que no supedita el bien del país a la lucha de clases, ni a los intereses económicos de tal o

cual sector, ni a una ideología, ni a la pretensión de convertir a Cataluña en una plataforma de

poder a utilizar en Madrid con finalidades no catalanas...

Hay quien cree que Cataluña se salvará si salva su cultura; hay quien cree por el contraía

fortaleza. Admiro la fidelidad- Admiro la intima y fuerte convicción combinada con una

mentalidad abierta. Admiro la elegancia y la delicadeza de espíritu. Admiro muchas cosas más.

En realidad —reconoce— tengo una rio que lo fundamental es su economía; y finalmente hay

quien afirma que sólo una estructura social justa salvará a Cataluña. El error de estos tres

catalanismos —afirma Pujol— es que tienden a ser excluyentes entre sí. Porque Cataluña no

es una cultura, o una economía, o una convivencia basada en la justicia; sino que es todo esto.

Y si no consigue serlo todo a la vez no será viable como pueblo.»

Casado y padre de siete hijos su esposa, Marta, tiene un coche más potente que el suyo.

La «tele» -la ve poco y asegura que ´os programas de Rodríguez de ia Fuente, alguna obra

teatra! y íos telediarlos «s lo que más sigue junto a los partidos de rugby, máxime ahora que

tiene un hijo que juega en el Barcelona y va para figura, en tanto que para él se -reserva el uso

de la bicicleta, los domingos.

«Si yo fuese holandés o suizo —comenta— creo que no me dedicaría a la política. Pensaría

que tos problemas fundamentales de mi país están resueltos y [a política no me atraería lo

suficiente para en estas circunstancias dedicarme a ella. Pero en el caso de Cataluña pienso

que el país necesita de hombres que la sirvan en el terreno público porque es un país

amenazado en su identidad y en su cohesión. Y porque este país amenazado es mi país."

En este contexto, Pujo admira lo que es difícil de practicar, «y que por supuesto a veces

quedan fuera de mi alcance. Admiro el trabajo bien hecho. Admiro la gente que promociona

gracias a su esfuerzo. Admiro la capacidad de iniciativa. Admiro el carácter y gran capacidad

de admiración», al tiempo que teme su propia debilidad, sus propias flaquezas.

He aquí, finalmente, lo que piensa Jordi Pujol, sobre cuestiones que ocupan o pueden ocupar

el centro de la polémica:

Federalismo: «Realmente yo soy autonomista. Aceptaría una estructura federal española, pero

temo que esta solución derivase en una mera descentralización.»

Divorcio: «Por mis convicciones personales no soy partidario de él, pero no podemos imponer

nuestra moral al resto de ciudadanos.»

Aborto: «Personalmente soy antiabortista.»

Iglesia católica: «Tiene muchas imperfecciones, pero es la continuación de la presencia y de la

obra de Cristo 3n la Tierra. Por esto soy y me siento miembro de ella.»

Guerra fría: «Parece que se está volviendo a ella. Es peligroso, y conviene que entre todos ´la

evitemos.»

Medio ambiente: «La reivindicación jel medio ambiente es, por consiguiente, una reivindicación

de civilización de calidad humana.»

NATO: «La solución buena sería una Europa unida capaz de defenderse por sí misma. Pero de

momento el laxismo europeo no lo hace viable.»

 

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