Coloquio. 
 La elecciones, entre políticos y periodistas     
 
 ABC.    27/05/1977.  Página: 17-18. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

LAS ELECCIONES, ENTRE POLÍTICOS Y PERIODISTAS

La séptima tertulia electoral de ABC tuvo una novedad: en la mesa se sentaron candidatos de tres partidos

políticos, y cuatro periodistas. El público fue más numeroso que en anteriores ocasiones. Hubo risas, que

suscribieron las afirmaciones do algunos invitados (como cuando José Ramón Lasuén dijo, en

determinado momeix-to, «creo que tengo que responder por Suá-rez»), y algunos campanillazos de

nuestro moderador, Miguel Ángel Nieto, Imperó « misrro clima que en las tertulias precedentes: la

cordialidad y el querer saber qué ocurrirá en España.

En la Redacción especial que se ha instalado en la biblioteca del periódico hubo un momento en que dos

militantes de do* partidos políticos (Alianza Popular y Falange Española —auténtica—) ocuparon los

puestos de los redactores para facilitar, en directo, información relativa a loa últimos acontecimientos

registrados esa noche sobre la campaña electoral.

Antes de relatar lo que sucedió en la tertulia electoral del miércoles, pasamos a presentar a los

participantes en la mJsmal José Ramón Lasuén. candidato de la Unión del Centro Democrático por

Teruel; Narciso Perales, de Falange Española (auténtica) , por Madrid, y Elena Vázquez. del Partido

Socialista Obrero Español, también candidato por Madrid. Los periodista* fueron Julio Merino,

subdirector de «Pueblo»; Ramón Pi, ex redactor-jefe de «La Actualidad Española»; Luis Ángel de la

Viuda, de RTV. E., y Joaquín Aguirre Bell-ver. cronista parlamentario del vespertino «Pueblo».

RESPONDER POR SUAREZ. — Jose Ramón Lasuén, economista. Intervino sieto veces. Los aplausos

rubricaron * algunas do sus frases. La más larga fue cuando el señor Lasuén contestó a la artillería

disparada por Elena Vázquez, del Partido Socialista Obrero Español, en la que apostilló que el Centro

Democrático no es tal centro, sino derecha de toda la vida, y quo el reparto de candidaturas qiie había

hecho Suárez era de lo más antidemocrática Tranquilo, pero con la agudeza que le caracteriza, José

Ramón Lasuén puso cierto énfasis al decir, «creo que tengo que res* ponder por Suárez». Y dijo que

Suárez e* un presidente de Gobierno que ha hecho mes que nadie por este país; que la experiencia

política de este año en España revela que hay una apatía política considerable que no ha oodido despertar

a la llamada de los distintos partidos políticos, y que sólo se han podido constituir aquello» partidos que

han tenido apoyo económico nacional o extranjero, ya que los que no han podido hacerlo son proyectos

de partidos. «La mayor parte de Centro Democrático es efectivamente Ae orientación sociológica de

derechas —añadió—, y sobre el sentido democrático de sus miembro» es de reserva, si se aplica el

sentido inquisitorial. La mayor parte de loa inquisidores en el pasado eran judías, y ahora pueden ser

fascistas.»

BENZOLISMO DE PERALES. — Narciso Perales, curtido político joseantorúano, comenzó dlcíendo

que había llevado a ABC y a otros medios de Información, hace algunos años, a juicio por la muerto de

un obrero, fallecido por causa del benzol. A pesar del campanillazo del moderador. Insistió sobre el tema,

explicando que ahora que hay libertad podía decirlo, ya que antes no tuvo ocasión de airear este tema. Los

comentarios entre los invitados suscribie r on sus últim as palabras. Después, atacó también a Suárez.

aunque en principio había anunciado que hablaría a su favor: «V.oy a hablar —señaló— en defensa del

candidato Suárez. No es un traidor como han afirmado algunos líde-re* de partidos de extrema derecha,

sino coloquio n discípulo de Franco. Nosotros fuimos víctimas de Franco porque dio un golpe de mano

y se nombró jefe vitalicio. Suárez no ha hecho más que nombrarse a sí mis-mo jefe del Centro

Democrático...»

EL VOTO RURAL Y EL URBANO. — José Ramón Lasuén recalcó que.- ert España hay dos votos, el

urbano y el rural. El urbano —en su opinión—será bastante Ideológico, mientras que el rural busca un

voto de «no follón», vamos, que no quiere extremismos, ni tampoco confrontaciones. La Federación

Social Demócrata —dijo después— pensó que podía captar más votos en un centro que en dos, por eso no

hubo más remedio que volver a ese centro.

LEY ELECTORAL, A. P. Y U.D.C. —Luis Ángel de la Viuda observó que el modelo de televisión que

más le satisfacía era el inglés «porque comprende el modelo político que mas me gusta, el británico. Es

Indudable que cuando más demócrata sea un país, también lo será su televisión» Por su parte, Joaquín

Aguirre Bell-veír puntualizó que él no se había aburrido en las Cortes de Franco, pero que los periodistas

corren el riesgo d« aburrirse ahora, ya que las izquierdas parecen derechas y viceversa. Ramón Pl. que

veinticuatro horas antes había presentado la dimisión como redactor-jefe de «La Actualidad Española»,

detalló que él veía la campaña electoral como un «sprint» final de los partidos y que, prácticamente, no

había diferencia entre unos y otros.

De nuevo. Lasuén intervino para decir que la ley Electoral es un pacto establecido entre las Cortes y el

Comité negociador de la oposición. Esta ley —añadió— ee fabricó seis o siete meses antes de que el

presidente Suárez adoptase la decisión de presentarse a las elecciones. En cuanto a la pregunta que un

invitado le formulo para que expusiera las diferencias entre Alianza Popular y la Unión del Centro

Democrático, subrayó que básicamente consistía en que A.P. no quiere unas Cortes constituyentes,

mientras que el centro considera que es la primera cosa que se tiene que hacer para poner en marcha el

proceso democrático español. Dijo después, lo que ha escrito un periodista americano sobre el particular:

la única diferencia que existe en Alianza Popular y el Centro Democrático es puramente generacional.

EL PACTO SOCIAL. — Elena Vázquez, refiriéndose al pacto social, afirmó que éste es Improbable si

antes no hay un pacto político. Vino a decir que la Unión General de Trabajadores (U. G. T.) piensa que

un pacto social tendría que darse con unas características de un pacto político. «Un» central sindical —

añadió a renglón seguido— no le debe permitir nunca veleidades a un partido político.»

En este mismo orden de cosas, José Ramón Lasuén destacó que el pacto social es una forma especifica de

entendimiento entre el Gobierno que estabiliza y las centrales sindicales. «La estabilidad social que tiene

que acompañar a un plan de estabilización —oplnór- está determinada por la calidad y credibilidad del

programa económico y la capacidad que tengan las centrales sindicales para garantizar esa estabilidad

social.»

VOTO EMOTIVO O RACIONAL. — Respondiendo a una po-egunta. los periodistas Invitados dieron su

opinión en torno al voto que el pueblo español emitirá el 15 de junio. Para Joaquín Aguirre Bellver no

será ni emotivo ni racional; mientras que para Luis Ángel de la Viuda será Inmaduro; Julio Merino cree

que será eatnotivo, y Ramón Pl dijo que sería más racional de lo que algunos oreen.

DEMOCRACIA E IMAGEN. — Previamente, se entró en una discusión que podía haber durado toda la

noche, «i no es por el moderador que explícito en reiteradas ocasiones que las contestaciones fuesen

concretas. La democracia y la venta de imagen fue el tema controvertido. Narciso Perales Indicó que ellos

(Falange —auténtica-^-) no venden ni Imagen ni Ideologías «Ofrecemos nuestras perspectivas y decimos

al electorado que piensen por su cuenta.» Aclaró también que no eran tfas-clstas, y que no creían en la

democracia, pero que la practicaban. José Ramón La-«uén apostilló que «tanto vender imáge-será ni

emotivo ni racional, mientras que partido político no debe vender ideología. Lo que no se vende es lo que

realmente la gente quiere, programas concretos. La democracia es un mercado de votos. Elena Vázquez

puntualizó que estas elecciones cumplirán un elemento clarificador. «La gente —Indicó— identificará a

los líderes con el partido, y Felipe González cumple esta misión con el Partido Socialista Obrero

Español.»

la anécdota

SEIS CAUSAS PARA UNA GUERRA CIVIL

Julio Merino, subdirector del diario «Pueblo», puso los pelos de punta a más de un Invitado a la tertulia:

«He recopilado —dijo— unas fichas, tras dos años de estudio, que arrojan el siguiente dato: durante el

tiempo comprendido entre 1500 y 1975 se han producido en el mundo 121 guerras civiles. Tengo estas

cifras y las ofrez-~co para que mediten los que se encuentran aquí.»

Julio Merino, con el tono de voz ligeramente bronco, enumeró a renglón seguido las causas que, a su jui-

cio, han sido el denominador común de estas contiendas fratricidas. Son éstas:

fjt Aparición de dos grupos, uno que defiende la ruptura del pasado y otro que aboga por la evolución del

pasado.

Cuando no funcionan los cau- ees de representación legal del país.

Cuando la situación económl- ca ha llegado á un momento de caos.

Cuando surge la división in- terna entre la Iglesia, el Ejército y los Sindicatos.

Cuando hay abundancia de partidos políticos (hizo un. Inciso para subrayar que en España, en 1934,

había 84 partidos, mientras que ahora son 202), y el enfrenta-mlento entre ellos haga Imposible que

gobiernen unos u otros.

Cuando hay intereses interna- clónales enfrentados que coinciden en ese país o en esa zona.

INFORMACIÓN ELABORADA POR

Ángel Antonio González, Carlos Dávila, José María Fernández-Rúa, Carmen Fuentes, Gonzalo Gardval,

María José Méndez, Obdulio Martín Bernal, Miguel Ángel Nieto, Luis Pei-ró y Roberto Velazquez.

Fotos: Ángel Carchenilla.

Coordinación: Jesús Ramos-.

Relaciones Publicase Rafael Muñoz Loran-te y Alicia Conde.

 

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