Autor: Silva Muñoz, Federico (JUAN DE ESPAÑA). 
 Tribuna electoral. 
 Para qué votar y a quién votar     
 
 Ya.    01/06/1977.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

TRIBUNA ELECTORAL PARA QUE VOTAR Y A QUIEN VOTAR

zfENGO la impresión dé qtae * muchas personas r ausentes del´ mundo dé la política, ocupadas en sus

negocios $ profesiones, se hallan perplejas, sin saber a -ciencia cierta lo que se decide en Jas elecciones

del ¡próximo día 15 de junio, perplejidad que se extiende a la candidatura que han de votar. Pese a que el

grado de politización del país Ha crecido de manera insospechada, ese «re-cimiento no > supone

necesaria-feente que la inmensa mayoría de los españoles teagan los criterios claros y forinadps con

Vistas a,la próxima consulta •electoral. ••´••´.

Es .preciso, en .primer término, llevar al ánimo de todos nuestros conciudadanos que hay que,.votar, y, en

segundo lugar, deseo hacer algunas precisiones de orden político que contribuyan a clarificar .las ideas y

los criterios electorales. -

líá-s elecciones que.se van a celebrar «1 .cabo de cuarenta años tratan de reanudar un proceso de

democracia inorgá-r nica que terminó en 1938 en una violenta guarra ^ civil. Ante esta nueva situación, es

nece-saíio afirmar que- no sé va a la consulta electoral para que haya un Gobierno u otro, para que

manden" estas u otras personas; no se trata de una cuestión que afecte sólo a los políticos supuestamente

enredados en una lucha por-el poder. Por medio de la participación ciudadana .en las urnas se van a

decidir m u c to a s cuestiones básicas, como, ¡por ejemplo, al va a haber o no una nueva Constitución, lo

que implica un cambio radical de las instituciones y del sistema político, con una incidencia muy grave,

que es la del futuro de las actuales regiones de España, amenazadas por el separatismo y la ¡ruptura de la

unidad nacional; si se va a recomponer ó no muestra averiada situación económica, porque de no existir

una mayoría parlamentaria que respaldé a un Gobierno estable es inevitable la catástrofe económica, y esa

mayoría no se puede formar dispersando ios votos, sino concentrándolos en las grandes fuerzas políticas

nacionales; »i va a haber escuela única o plural, o, dicho en otros términos, si vamos a poder elegir la

escuela ;de nuestros hijos o si habrán de ir a la que el Estado señale; jii "va a haber aborto legalizado o si

va a haber divorcio, y tantas .cosas vana,

ME permito insistir en la necesidad del voto, porque quiero recordar o haces- saber a los que no vivieron

la experiencia de 1936 que si un extenso sector de -la sociedad española no se hubiese mostrado retraíd»,

perezoso-o cobarde el 16 de febrero ante la consulta electoral, el (resultado de ésta hubiera sido muy

diferente, de manera que los acontecimientos que condujeron al 18 de jú-Hó no se bebieran producido.

PUiK otra paute, creo que en ,1a plural y, a veces, exagerada multiplicidad de tos ciento cuarenta y nueve

partidos legalizados se perfilan básicamente tres opciones: la jsócia-liista-marxista-coirmnista, la opción,

centrista y Alianza Popular,

La primera ofrece diversas candidaturas, pero todas ellas ofrecen un trasfondo común: el marxismo. El

marxismo repte-; seata una concepción materialista de la vida y una idea del hombre como un ser

transitorio, portador de necesidades económicas, que se extingue con la vida física, y «uyo mecanismo

económico determina toda la vida de la sociedad; y 61 marxismo-comunista en particular, que n lega la

propia : exi-stenela del socialismo democrático en los países donde ha triunfado, significa mucho rilas:

desaparición de la iniciativa privada, sumisión dé toda actividad profesional y -económica al plan del

Estado y negativa a la libertad de trabajo, de enseñanza y de todo lo que represente libertad individual.

LA opción centrista se nos presenta en este momento en España como un conjunto de personas y de

fuerzas políticas que, según los propios cartelas de la propaganda electoral, se hallan cobijadas por la

figura y ´la imagen del presidente del Gobierno. Por consiguiente, es lógico entender que el centro,

electoralmente hablando, en la España de 1977, es la opción del Gobierno. Por lo tanto, para saber lo que

esta opción remesentíi tiara el f uturb^As España o mas lógico es examinar lo que ha ¡representado en el

año de su existencia el Gobierno que preside actualmente los destinos de la nación. Quiénes se hallen de

acuerdo c o >n lo realizado, creo que tendrán-el caírúno claro para votar la opción dé la Unión del Centro

Democrático, y tos´que no estén dé acuerdo, es lógico que procedan en consecuencia, no aceptando esta´

.opción.

ALIANZA Popular no está contra nadie, no tiene un. talante negativo. Es el primer partido que,

positivamente, ha ofrecido un programa cuidadosamente elaborado, tanto en lo político como en lo social

y en lo económico. Estas afirmaciones de su programa suponen otras tantas negaciones. Así, por vía de

ejemplo les´diré que sí ,se defiende la libertad de empresa, la libertad de trabajo, la libertad de enseñanza,

la libertad de residencia, la libre movilidad de personas y de cosas, naturalmente esté, negando un Estado

socialista propietario de´ las empresas y de Jos bienes de producción, que de-jtenmlna en función de las

exigencia® de la planificación estatal al puesto de trabajo o la profesión de cada individuo, sin que pueda

éste elegirlo y trabajar según su vocación y deseo;´ se está ´ oponiendo a la escuela única, impuesta por el

Estado, sin conocer las familias ni a los maestros, ni las enseñanzas, ni cuál sea la orientación dé las

mismas en la formación de sus, hijos; s« está oponiendo a que «1 hombre sea un número en la colmena,

situado allí donde el plan del Estado considere que es •necesaria su presencia.

Alianza Popular no es u>n pu-ax> y simple neofranquismo, como .¡peyorativamente algunos le atribuyen.

Lo que sucede es que Alianza Popular tiene la base sociológica de una España moderada, que no

amenazía con" la lucha en la calle si pierde las elecciones, pero que quiere ejercitar ´Cívicamente todos

los derechos reconocidos en las leyes. Es esa España de clases medias, hoy tan numerosa gracias a la

prosperidad y el desarrollo económico de los cuarenta años del régimen de Franco, que^ quiere Justicia,

paz, libertad, orden y solidaridad. Es una corriente de pensamiento encarnada en cada época en los

hombres y mujeres de España que creyeron en un país moderno y equilibrado, como lo soñaron

Jovellanos o Balines a lo largo de ios siglos XVIII y XDC, o intentaron construirlo, desde el punto de

vista político, Cánovas, Maura o el propio Franco, ttaa España integradora, sin separatismos, luchas de

clases ni enfrentaniien-tos violentos, que dé perdurar llevarán necesariamente a la crisis económica, al

paro y a la miseria, riesgos ´Ciertos pero evitables con el voto, a tiempo.

Federico SILVA MUÑOZ

 

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