Autor: Blanco Vila, Luis. 
   Día de los Torcuatos     
 
 Ya.    01/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DÍA DE LOS TORCUATOS

MALA suerte- ha tenido K*r món Tatnam.es, de la ejecutiva del Partidio Comunista, con el día que le ha

tocado en suerte para dirigirse al respetable, tk noticia de la dimisión del presidente de las Cortes y del

Consejo del Reino ha llenado ¡la actualidad ¡política. Cuentan que hasta; los mítines s€ han visto

sorprendidos por un minuto de silencio respetuoso y que los oradores se han eehadiC las manos a la frente

como si quisieran reconsiderar algunas de las ¡palabras que tenían pensadas. Dicen" que. alguno Incluso

llegó-a;_haiblar del "torecuatazo".

Dos Torcuatos

LOS dos Torcuatos de la política .española—-Fernández Miranda y Luca de Tena—estu-vieron ayer de

máxima actualidad. El primero, por lo qwe ha hecho y por lo que ha dicho; el segundo, eólo por lo último.

El presidente de las Cortes no» ha dejado per¡ple.jos, casi anonadados. ¿Quién iba a decir qaté el homlbre

d´e confianza del Rey Iba a. sorprendernos con una "espanta" de tal calibre en plena carrera electoral? Lo

¡mar lo del- caso es que el Tórcuato de Asturias ha sido tan explícito en sus declaraciones, ha sido tan

convincente en eus m-zones, que nos ha dejado a los comentaristas sin´ u¡na sola «$-peculado» que

llevarnos a lia máquina. Pese a lo cual-mntra por dónde—:, a mí no me ha dejado satisfecho. Ni a mí ni a

otros. Que me lo han dicto. Ahora sí que, si no hay un revolcón- sensacional en Asturias precisamente,

vamos a" ver a La Pasionaria presidiendo la constitución de las Constituyentes. A no ser que salga por ahí

alguien con más años elegido diputado.

El otro Torcuato, marqués de Lúca de Tena, tenia ayer en el Clufb Sigip XXI funci&n de .gala, con uri

tema de .máxima actualidad: "Ante las .próximas elecciones: fíente a la coniUr sión, claridad". Que así

sea, don •Torcuata; que esa claridad, tan necesaria, llególe a ios ©lectores. En razón de la hora no puedo

hacerme eco de sus rpa-laífafas. ioe.ro ´estaré fervorosamente -´puntual a -la cita, ais-puesto -: at,

conseguir esa. claridad tan deseada.

El pulpito de Tamames

AYÍEiR tuve especial interés en comer •. eü, mi´ casa,.. Después; del almuerzo se abría él p.iéio

televisado de los .grandes pireibostes políticos, y el primer panegirista era, nada menos, el catedrático

Ramón Tamámes, de la ejecutiva oej Partido Comunista,

Siento decir que ha sido la primera vez que un político contribuye a mi sueño. Me quedé doGsmido en

mitaa de la ho-milíé, y sólo acerté a abrir loa ojos cuando el brillante profesor y economista, con una

extraña sonrisa que no comprendo, pedía los votos para ei Partido; Monocpíde, sin inflexión ailiguna ^n

su parlamento, el señor Tamames .consumió los diez minutos concedidos sin que su compuesta figura, se

alterara una sala vez. (Excluyo, pott razones obvias, los. (finco minutos, más o menos, de mi involuntaria

siesta.) Del contenido, de sus palaibras, nada.que decir. Lo aue yo puae escuchar entra d´e lleno en el;

maja clásico género homilético. Uoia cosa me sorprendió, sin embargó: la afirmación-´de que los

comunistas nunca habían puesto en pie un Estado totalitario. »u¡pongc qué´se-reifiepe. a España. Kiu todo

caso, y aun limitando «1 área a nuestra Patria, hay qu« reconocer que todavía no les han dado la

oportunidad. Algc supuntaron, sin emíbarigo, en plena contienda civil. Que lo digan los socialistas,

testigos pasivos—y tanto—del intento.

Sin mella

f TN amigó "deseoso de enterar-\J se de los programas dé los .partidos ha frecuentado ültima-merite los

mítines. "He oibser-•vado una cosa: acuden los que ya están de acuerdo y los que sienten curiosidad.

Nadie va a entecarse del contenido de los programas. La verdad es que tampoco se enterarían de nada."

Pues eso.

Luis BLANCO VILA

 

< Volver