Autor: Villena, Herminia C. De. 
 Una obra de la que cualquier país se sentirá orgulloso. 
 Trasvase Tajo-Segura  :   
 Polémica bandera de partidos. 
 El Alcázar.    04/11/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Una obra de la que cualquier país se sentiría orgulloso

TRASVASE TAJO-SEGURA, polémica bandera de partidos

Se está creando una inquietud en las provincias receptoras, muchos de cuyos agricultores han realizado

grandes inversiones en espera de las aguas

No es cierta la supuesta malversación de caudales

La riqueza que ha de generar el trasvase, supondrá una temible competencia que lesionará los intereses

comerciales de la CEE

Cuando ya el Trasvase Tajo-Segura enfila la recta final, cuando ya las dificultades técnicas se han

superado, el Trasvase se convierte en polémica nacional con la oscura motivación de que no llegue a

terminarse nunca. Si el Trasvase se pensó para corregir desequilibrios hidráulicos es porque las aguas que

se habrían de trasvasar eran excedentarias. O sea, que no podra concebirse que se pretendiera despojar a

una región para beneficiar a otra. Cualquier persona sensata así lo entendería. Por eso causa más

estrañeza, que en esta especie de confabulación contra el Trasvase, tomen parte activa personas que, por

su formación, no pueden aducir ignorancia de los beneficios que puede suponer para unas provincias que

llevan siglos clamando sed y cuyas justas aspiraciones, si bien escuchadas y hasta proyectadas bajo otros

regímenes no han tomado cuerpo y esperanza de realidad hasta que el Régimen de Franco tomó

conciencia de que sólo corrigiendo estos desequilibrios hidráulicos, unas regiones deprimidas por la

escasez de agua, poseyendo tierras fértiles y clima idóneo, podrían alcanzar un desarrollo agrario igual al

de los países europeos más avanzados en este sentido. El Trasvase Tajo-Segura no puede afectar sólo a

las provincias beneficiadas. Es empresa histórica, realización gigantesca de interés nacional. El Trasvase

está avalado por concienzudos estudios de expertos cuya seriedad y solvencia no pueden ponerse en duda

partiendo de posiciones y pretextos puramente sectarios y revan-chistas. Pretender ahora la revisión de la

Ley de 1971 que regula las obras del Trasvase, es retrasar innecesariamente las obras del postrasvase e

implicaría el peligro de que no llegue a terminarse nunca.

Una idea socialista

Precisamente Indalecio Prieto ti 30 de noviembre de 1932 en un discurso en el Congreso subrayó la

importancia y el valor político y social del Trasvase en orden a regularizar los regadíos de la huerta de

Murcia, de los campos de Lorca y Cartagena, de Alicante y de Elche. Una idea socialista que los

socialistas, enzarzados en sus cotidianos torneos dialécticos en el Congreso, no llevaron nunca a la

práctica. Tuvo que llegar Franco para que el Trasvase fuese una realidad. Esto es quizá lo que no se

perdona hoy y los «entreguemos» presidenciales se han preocupado mucho de torpedear el final de las

obras, creando una inquietud en las provincias donantes sobre una supuesta malversación de caudales en

perjuicio de sus intereses, al mismo tiempo que han metido el miedo en el cuerpo de las provincias

beneficiarias que ven en el aire sus mejores esperanzas.

Como la mayoría de los españoles están sumidos en la confusión creada con demagogias partidistas,

creemos necesario insistir una vez más en la importancia que para unas extensas comarcas de España

supondrán estas aguas que crearán una enorme riqueza que habrá de redundar en beneficio del país entero

y que por su interés nacional han de ser conocidas del gran público en toda su profundidad.

Vega Baja del Segura

Para medir la importancia del Trasvase habría que desglosar las comarcas a las que revitalizará y dará un

nuevo enfoque de desarrollo y riqueza. Una de las importantes zonas que se beneficiará con las aguas del

Tajo, incrementando las que recibe habitualmente de los repartimientos del río Segura, es la comarca de

la Vega Baja, cuya capitalidad, por derecho propio la ostenta Orihuela. La Orihuela de Teodomiro fue en

tiempos de Leovigildo capital de la región murciana. En sus avatares históricos dependió también de la

Corona de Aragón, fue base de una de las ocho provincias españolas, fue independiente siglo y medio y

tiene fisonomía propia y características especiales a caballo entre dos provincias, fruto del trazado

provincial que se hizo en el primer tercio del siglo XIX. Vertebrada por el agua, condicionada por la sed,

la dotación que recibe del río Segura es tan insuficiente que todavía tiene grandes extensiones de terreno

dedicadas a los cultivos de secano. Por eso, es tan vital para el desarrollo de esta comarca deprimida por

el déficit´ hidráulico, la llegada de las aguas del Trasvase. La Vega Baja del Segura es lugar incomparable

por su clima privilegiado. Ocupa superficialmente casi la cuarta parte de la extensión de la provincia de

Alicante y tiene lugar destacado en el concierto nacional por su producción de alcachofas, almendra,

patata temprana, naranja y limonero. Los 125 millones de metros cúbicos que proporcionalmente recibirá

de la primera fase del Trasvase, totalizarán 394 millones incluyendo, obviamente, los que recibe como

normal dotación del Segura. Pues aún será deficitaria de agua, reconociéndolo así el III Plan de

Desarrollo, en 59 millones de metros cúbicos, circunstancia para ser tenida en cuenta en el reparto de la

segunda fase del Trasvase.

La Vega Baja consciente de que cruzándose de brazos, esperando que lleguen las aguas no se solucionan

todos sus problemas, hizo unos estudios que cuajaron en las ponencias del Consejo Económico Social

Sindical Intercomarcal de la Vega Baja, que se presentaron al entonces ministro de Relaciones Sindicales

el 18 de septiembre de 1976, en ocasión de una visita que giró el señor de La Mata Gorostizaga por las

provincias del Sureste, cuyas ponencias trataban de la ordenación agraria; ordenación ganadera; regadíos

y aprovechamiento de los recursos hidráulicos; nuevos aprovechamientos agrarios; industrialización y

comercialización de estos productos; ordenación del territorio y la vivienda; comercio, transporte y

comunicaciones; aspectos sociales, educación y turismo. Un estudio completísimo que el señor ministro

prometió considerar pero que seguramente pasó al cajón de los asuntos que no se tocan jamás.

Regadíos de la Vega Baja

La Vega Baja del Segura pide a la Administración que tenga muy en cuenta el déficit que después de

recibir las aguas que le corresponden por valoración del III Plan de Desarrollo, correspondientes a la

primera fase del Trasvase, se prevean caudales para establecimientos de industrias transformadoras

complementarias de la producción agraria, y asimismo un nuevo estudio para el cálculo de necesidades

actuales y previsibles. Que se respeten los derechos y orden de preferencia establecidos en la Ley de 12

de mayo de 1956, para el cálculo de dotaciones, no precediéndose a establecer nuevos regadios hasta estar

completada la dotación de aquellos que en la actualidad la tienen insuficiente. Mejora de la red de los

cauces principales de avenamiento de la zona, con instalaciones de elevadores para dar salida a las aguas

del tramo final de los Azarbes.

Importancia de la Vega Baja

La Vega Baja comprende 25 municipios que suman un total de 112.676 habitantes de hecho y 115.434 de

derecho. Esta importante zona requiere una atención especial por parte de la Administración. Es urgente

una ordenación agraria idónea, siendo imprescindible una concentración parcelaria racional en base a las

nuevas empresas agrícolas, con una nueva ordenación de cultivos que garanticen precios rentables,

evitando plantaciones de productos excedentarios. Ha de tenerse en cuenta, el factor humano ayudándole

a superar su individualidad, propiciando el cooperativismo y la protección por medio de concesión de

créditos que faciliten el desenvolvimiento de su medio en una desconocida situación a la que habrá de

adaptarse si quieren conquistar nuevos mercados que permitan a esta zona, habitualmente con bajo nivel

de renta y cultura, alcanzar el desarrollo logrado por otras regiones más afortunadas.

El embalse de La Pedrera

El canal principal de la margen izquierda sigue su dirección paralela al curso del Segura y la altura de

Orihuela, cruza perpendicularmente el Valle del Segura para alimentar un nuevo embalse situado en la

rambla de Alcoriza confluyendo con el Arroyo Grande, un vaso natural sin aportación propia, en donde se

regulará el volumen más importante de las aguas procedentes del aprovechamiento Tajo Segura. Este

embalse denominado de La Pedrera, tendrá una capacidad útil de 250 millones de metros cúbicos. Desde

dicho embalse se alimentarán con aguas reguladas los riegos del Campo de Cartagena. Pero esto queda ya

para otro reportaje.

Al llegar el canal de la margen izquierda antes aludido a las inmediaciones de Crevillente está el Sifón del

Segura, que tiene una longitud de unos cinco kilómetros, que ya hemos dicho que cruza la Vega Baja, en

tres tramos, el descendente, que baja de la Sierra de Orihuela, hasta la carretera de Murcia-Alicante, el

horizontal, que es el más largo y cruza el Valle del Segura, y el ascendente que llega a la sierra de

Hurchillo límite natural de la Vega Baja. En la ladera de Hurchillo y en la cota 41 el Sifón, que va

enterrado y apoyado en lecho de arena de 20 cm. de espesor, enlaza con la futura toma del embalse de La

Pedrera para alimentar, en caso necesario, los riegos de la Vega Baja con aguas reguladas por el mismo,

funcionando el Sifón en sentido inverso. El importe total del Canal Principal de la margen izquierda y

Canal de Crevillente es de 2.800 millones de pesetas. Las obras del Trasvase Tajo -Segura en cada uno de

sus importantes detalles son de tal envergadura, de tal trascendencia para el futuro nacional, que sería

locura suicida acceder a presiones internacionales. Porque es obvio que la riqueza que ha de generar el

aprovechamiento conjunto Tajo-Segura supone una temible competencia en las relaciones comerciales

con Europa que lesionaría los intereses de la CEE. De aquí esta inexplicable campaña de desprestigio de

una obra de la que cualquier país que no tenga vocación de autodestrucción, se sentiría orgulloso y

mimaría hasta el extremo, aunque sólo fuese por legítimo afán de supervivencia nacional.

Herminia C. DE VILLENA

 

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