Coloquio. 
 Un público muy presente y un "protagonista" ausente     
 
 ABC.    11/06/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

SÁBADO, 11 DE JUNIO DE 1977. PAG. 16

coloquio

UN PUBLICO MUY PRESENTE Y UN "PROTAGONISTA" AUSENTE

La «entrada» no es masiva esta vez, pero eí muy politizada. Hay caras conocidas: conteituüos de cada

noche, que toman su copetín y charlan entre sí. ABC ha Hecho posible la trabazón de amistades entre

socialistas y alianeistas, entre hedillistas y raimundísías, entre demoertstíanos de la Unión del Centro

Democrático y de la Federación.

LOS POLÍTICOS

La lluvia y la caravana de regreso, de Toledo a Madrid, «atrapan» en el camino a Licínio de la Fueiite,

que nos telefonea «intentando llegar desde íoiiseca». José Pedro Pérez Llorea tiene una afonía que raya en

mudez: «¡Claro, tantos años de silencio político!... y ahora ihala!, el jex-ceso en tres semanas!», comenta

un humorista. En ia mesa de candidatos: un centrista, Blas Camacho; un socialista histórico, «venerable»

y con sombrero: Eduardo Navarro, candidato al Senado, y un demporistiano de la F.D.C., Carlos Motero

Manglano,

DOS FASES EN EL COLOQUIO

4¡i coloquio esta noone nene flos lases: el público que pregunta a sus políticos: «¿Qué harán si les

elegimos?» Y los políticos que interrogan a sus electores: «¿Qué quieren ustedes que hagamos?>

Interesante. Tanto, taíito.... que más de uno llegó a pensar que habíamos equivocado la campaña de estas

primeras elecciones: los candidatos >en vez de tanto mitin tenían que haber escuchado al pueblo, del que

tomarían prestada la voz, con el voto. Y también podemos observar que está el público casi más

politizado, «a nivel administración de las cosas», que los miemos políticos candidatos. ¡Todo es posible

en esta España insólita! Bien, el caso es que en esta vigésima´ tertulia electoral, el protagonista «presente»

fue ,«el respetable público: los electores».

Y el protagonista «ausente», sin quererlo ni evitarlo, íue el candidato presidente Suárez.

SUAREZ, PROTAGONISTA AUSENTÉ

A Blas Camacho, candidato al Congreso por Ciudad Real, hombre del Partido Popular integrado en

U.C.D., ha de salir «fiador» de Adolfo Suárez., una y otra vez, porque el público Interpela con reticencia

sobre la utilización de la imagen del presidente en los carteles de propaganda, o las comparecencias

televisivas del candidato. Acentos de asombro sostenido, se alzaron, desde las altas galerías de nuestra

biblioteca, por el «show» electoral de don Adolfo en Cebsreros «a coche descubierto, en olor de

multitudes, y dando imagen ante las cámaras»..., ¿:no es eso, acaso, «campaña activa», señores?, preguntó

una señorita contertulia. Y un chicó joven. Y un señor ya entrado,en años... Y así estuvimos un rato, a

vueltas y revueltas, con el «culto a la personalidad» y el «cultivo de la Imagen».

DIJO EL DEMOCRATACRISTIANO...

Muchas cosas düo el representante democristiano, Carlos Motero Manglano; entre otras, que la visita de

Aldo Moró no pretende un señalamiento de directrices Ideológica^ para la Federación Demócrata

Cristiana; que a partir de los resultados del día 15, y en función de las necesidades del país, los

democristianos estarían dispuestos a aliarse con los «auténticamente demócratas» que les fuesen afines,

«para mejor servicio al pueblo, desde el Parlamentos Y respecto á-´ia reconversión fiel Centro

Democrático en la coalición U.C.D. con presencia de Suárez y aureola de poder: «No lo veo •>—dijo—

como una mera coincidencia de ideologías políticas.".. Me parece una operación de estrategia política. Y

me cuesta creer que, según ha afirmado el señor Camacho, ni les beneficie, ni lee perjudique.!

UN SOCIALISMO CENTENARIO Y NUEVO

Para el candidato al Senado por Madrid. Eduardo Navarro, veterano aocíalls-ta «h>, la neutralidad

gubernamental peligraba con la candidatura de Suárez. EE público sé Interesó por los intríngulis del

socialismo, las diferencias entre ´históricos y renovados, el porqué del apoyo internacional al

P. S. O. E. de Felipe, la carga de mixtura marxista, sin acuarelas, en loe programas del P. S. O, E. (H.),

«que aparece como un demoliberalismo deaünonó-~ nico». Navarro afirmó la obediencia de su partido a

la doctrina del fundador Pablo Iglesias: «Nosotros no nos hemos ido ni.» derechas, ni a izquierdas; ni nos

hemos radicalizado: estamos donde nos trazó Pablo Iglesias. Somos un partido viejo, centenario, pero en

España inédito...> Respecto a «el otro socialismo», señaló su disconformidad con los apoyos extranjeros

que el «renovado» recibía: «Nosotros, modestos y pobres, no nos debemos a ninguna ayuda exterior.» Y

explicó cómo tras la comparecencia de Felipe González —al gue no nombró, pero a quien se refirió sin

posible duda— en Toulouse, «ese sector socialista se Intituló representante del socialismo español..., y yo

me permito dudarlo. Pero ellos recibieron el reconocimiento internacional, y no nosotros». Interesante

afirmación que quizá pasó inadvertida a algunos: «La socialdemocracia del P. S. O. E. (Histórico) es

marxlsta, y arranca de sus propios orígenes leninistas.»

EL CENTRO, EL PODER Y LAS PROMESAS

Camacho es un buen dialéctico. Lo demostró, una vez más. en la tertulia de ABC. «...Y si los periodistas

y el presidente se han encontrado en Cebreros, no es para interpretar esa visita de Suárez como un acto

pretendidamente electoral. sino... como una "noticia"», düo.

Alguien le pregunta: «¿Qué ha prometido usted a tos electores de la provlnda de Ciudad Real, a cambio

de sus votos?> Respuesta rápida: «La planificación interregional de la agricultura: poner en producción

toda la tierra que hay y eon los medios idóneos. Que el agricultor Intervenga, democráticamente, en una

política de precios y de comercialización del producto agrario. ¿Cómo? A través de asociaciones

voluntarlas. Y también me comprometo, si puedo luchar desde eS Congreso pa>ra lograrlo, a Intentar qué

!E Seguridad Social considere al obrero dé campo como un productor, con la mtems dignidad y derechos

y necesidades que é industrial urbano.»

 

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