El derecho al aborto     
 
 Diario 16.    23/10/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

CARTAS DEL LECTOR

El derecho al aborto

El hecho de que el día 26 vayan a ser juzgadas en la Audiencia Provincial de Bilbao once mujeres por el

«delito» de aborto, pone una vez más de manifiesto, y ahora con más claridad, la urgente necesidad de

que sea reconocido el derecho de las mujeres a abortar.

Quienes defendemos este derecho lo hacemos como una consecuencia de nuestra defensa .del derecho a

la maternidad. Afirmamos que las mujeres tenemos derecho a tener los hijos que queramos y cuando los

queramos. En ningún caso las mujeres tenemos obligación de tenerlos.

Por el contrario, quienes se oponen al reconocimiento del aborto lo hacen en el fondo (aunque aleguen

razones de todo tipo, tanto médicas como morales) porque consideran la maternidad de la mujer como

una obligación. Para ellos, la profesión de la mujer sigue siendo ser esposa y madre.

A las mujeres sanos viene negando el derecho a la libre maternidad de forma natural y continúa. Por un

lado, se identifica la sexualidad con la maternidad. Por otro, se niega la educación sexual a las mujeres

desde niñas. Tampoco se da acceso real y masivo al conocimiento de los medios anticonceptivos, de

forma que puedan ser evitados los embarazos no deseados. Por último se niega cerrilmente

el derecho a abortar en el caso de producirse un embarazo no deseado. Hay que ser madre a la fuerza.

Queremos que quede claro que las mujeres exigimos el derecho a abortar: esto no debe confundirse con

que deseemos abortar. Sabemos que el aborto es una agresión a nuestro cuerpo. Defendemos el aborto

como última salida como solución extrema para evitar el drama de una maternidad no deseada.

Con nuestra exigencia de información a las mujeres sobre su sexualidad, de información sobre los medios

anticonceptivos y de su facilitación por medio de la Seguridad Social, tratamos de evitar que se produzcan

embarazos no deseados. Pero mientras haya una sola mujer que quede embarazada y no desee tener un

hijo, por las razones que sean, exigimos que pueda abortar en las mejores condiciones sanitarias,

gratuitamente y sin que nadie decida por ella.

La cruda realidad es que a pesar de que el aborto no está permitido, de que hipócritamente se presione a

las mujeres con los argumentos falsamente moralistas sobre el «derecho a la vida», etcétera, miles de

mujeres exponen su vida y su libertad cada día por ejercer clandestinamente un derecho que ni leyes ni

seudomoralismos pueden impedir.

El juicio que se va a celebrar en Bilbao ha sido la gota que ha desbordado el vaso. Ha sido el motivo por

el que las mujeres de todo el Estado español, desde Euskadi a Andalucía, desde Cataluña a Extremadura,

hayamos dicho: ya está bien. Que nos hayamos decidido a no parar hasta que esto deje de ser así, hasta

que las mujeres decidamos libremente los hijos que queremos tener y cuando queremos, sin riesgo de

nuestra vida y sin tener que vernos en el banquillo, como si hubiésemos cometido algún delito.

Estamos decididas a terminar con los abortos clandestinos y en situaciones infrahumanas, con los abortos

a hurtadillas en Londres o Francia, con los abortos por sumas de dinero desorbitadas en las clínicas

privadas de nuestras ciudades.

En definitiva, en la defensa de las once mujeres de Bilbao defendemos a todas las mujeres, a las que han

abortada y a las que en lo sucesivo lo harán. Defendemos un derecho que creemos no puede, no debería,

dejarse más tiempo sin reconocer.

Plataforma de Organizaciones Feministas de Madrid

 

< Volver