Entrevista de Europa Press a Adolfo Suárez. 
 "No deseo continuar en la presidencia si no obtengo el respaldo necesario"     
 
 El País.    12/06/1977.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Entrevista de "Europa Press" a Adolfo Suárez

"No deseo continuar en la Presidencia si no obtengo el respaldo necesario"

«Yo no deseo continuar en la Presidencia si no obtengo el respaldo necesario para poder gobernar con

eficacia. Yo voy a las elecciones voluntariamente, pero consciente del riesgo que he aceptado.» Esta es

una de las manifestaciones ofrecidas por el presidente del Gobierno y candidato número uno de Unión de

Centro Democrático (UCD), Adolfo Suárez, en respuesta al cuestionario que le propuso el director de la

agencia Europa Press.

Sobre la composición de su Gobierno, en caso de continuar en el cargo, el presidente-candidato adelanta

que dependerá del resultado de las elecciones. «Unión de Centro Democrático, la coalición en la que me

he comprometido, piensa que tiene un buen programa de Gobierno, y va a tratar de cumplirlo. Los

hombres serán los que resulten más idóneos para esa tarea y serán, por supuesto, aquellos que conecten de

alguna forma con las representaciones existentes en las Cortes para que sea posible —y discúlpeme la

insistencia— gobernar con eficacia. Los graves problemas que aquejan al país, casi todos heredados,

necesitan esa conjunción de valores: hombres preparados y eficaces y hombres con un respaldo que les

permita llevar a cabo su gestión.»

En torno a la situación económica, —problema preocupante, pero «se divisa la salida del túnel»—,

Adolfo Suárez aconsejó no caer en la demagogia propia de los períodos preelectorales. «Se abusa, por

ejemplo —dice—, del argumento del endeudamiento exterior, y yo debo puntualizar que España es de los

países industirales menos endeudados.» Igual planteamiento hizo el presidente del índice de la

inflación en un período de transición política.

Igualdad de oportunidades

Respecto á la credibilidad de las elecciones del próximo miércoles, el señor Suárez asegura que el sistema

de garantías jurídicas en que se asientan es absoluta y la igualdad de oportunidades se puede comprobar

«en el uso de los medios de comunicación estatales y en el sistema de recursos establecidos».

«Yo, naturalmente —dice el presidente del Gobierno nías adelante—, concurro con la aspiración de

ganar. Es el móvil final de todo candidato. Pero considero mucho más importante, cualquiera que sea el

veredicto de las urnas, que los resultados sean absolutamente veraces e indiscutibles.»

Agrega él presidente del Gobierno que en la estructuración de los diferentes momentos del proceso

político, se tuvieron en cuenta las posiciones de la comisión de los diez. Sobre las resistencias a los

cambios, Adolfo Suárez señala que no sólo hubo éstas, sino tensiones que urgían mayores prisas, y

algunas de las.cuales ni siquiera han trascendido a la opinión pública. «Una política nueva como la que

emprendimos tenía, por fuerza, que suscitar resistencias de las estructuras que estaban más afianzadas,

aunque sólo fuese por la fuerza de la costumbre.» Añade que, en cambio, el país, en general, ha

demostrado su identificación con los propósitos del Gobierno.

Amnistía y extrema izquierda

El señor Suárez declara a otra pregunta del cuestionario, que su Gobierno concibió la amnistía como un

procedimiento para conseguir la reconciliación nacional, pero que había que evitar que produjera efectos

contrarios. Señala como el más decisivo factor contrario a la amnistía, «que no encontramos siempre la

colaboración precisa por parte de las organizaciones a las que pertenecían los presos políticos». Añade

que hoy, «las cárceles están prácticamente vacías de presos políticos.»

Sobre la legalización de partidos a la izquierda del Partido Comunista de España, Adolfo Suárez señala

que el deseo del Gobierno es que todos los partidos «estuviesen legalizados», cosa que no es posible

legalmente, según dice, por las «abiertas contradicciones entre sus estatutos y los preceptos legales».

Agrega que incluso los partidos no inscritos en el Registro presentan candidaturas al Congreso y al

Senado «y disfrutan prácticamente de la misma igualdad de condiciones que los demás».

El presidente del Gobierno manifiesta que las elecciones no significan el fin de la transición, sino un

nuevo capítulo. «El país comenzó a caminar hacia la democracia en el momento mismo en que Su

Majestad el Rey pronunciaba el mensaje de la Corona y prometía un lugar holgado para todos los

españoles en nuestras instituciones.»

En torno a otros temas de política práctica, el señor Suárez contesta, partiendo siempre de que el 15 de

junio es la fecha clave para la solución de todos ellos, que la reforma fiscal figura en el programa de la

coalición que encabeza; que la alternativa exterior de España debe encuadrarse en su entorno

geoeconómico y en el sistema de libre inciativa»; que Gibraltar sigue siendo «una espina clavada en el

cuerpo español»; que la unidad de España sólo estaría en peligro si continuase «el desconocimiento del

hecho regional», y «si nos siguiésemos negando al diálogo con fuerzas que piden descentralización y

autonomía».

Por último, Adolfo Suárez, frente a la literatura que denomina ca-tastroflsta —a la que el 3 de julio, fecha

de su nombramiento, no estaban ajenas «algunas esferas de poder»—, asegura que «volvería a aceptar el

cargo».

 

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