La enseñanza en Jaén, también coordinada     
 
 Boletín del Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias.     Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

CARTAS

LA ENSEÑANZA, EN JAÉN, TAMBIÉN COORDINADA

Desde el 20 de octubre pasado, y durante todo este mes de noviembre, los enseñantes de la provincia de

Jaén van tomando conciencia, con gran rapidez, de la necesidad de responder como tales a los objetivos

más generales de la enseñanza.

La chispa inmediata ha sido el contenido del télex que, con fecha 20 de octubre pasado, envió e! M. E. C.

a los directores de Institutos y que, fuera de toda duda, está teniendo ya graves consecuencias para la

calidad de la enseñanza.

Por primera vez ¡os enseñantes parecen estar de acuerdo en que por encima de intereses individuales de

grupo se impone una respuesta unitaria. De la Directiva de los tres estamentos —Catedráticos, Agregados

y PNN de Oviedo— viene la oportuna sugerencia: vayamos hacia una Coordinadora Estatal. Para poner

en práctica tal proyecto se reúnen los presidentes de las Asociaciones Provinciales de Catedráticos,

Agregados y la Decano del Colegio de Doctores y Licenciados, señores Martín Rodríguez, González

Brasa y Palazón Palazón, respectivamente. Esta última pone a disposición el propio Colegio para la

confección material de los escritos informativos. Todo ello cuaja en la convocatoria de tres asambleas, el

viernes 1.° de noviembre, en los locales del Colegio y de los Institutos masculino y femenino de Jaén. La

ratificación de la Coordinadora brota espontáneamente en un clima de acuerdo mutuo. Podríamos hablar

de decisiones unánimes, pues entre los catedráticos asistentes sólo se contabiliza una abstención, siendo

los restantes votos afirmativos. Exactamente sucede entre los agregados. Por parte de PNN todos los

reunidos votan afirmativamente.

Se eligen además dos representantes de cada uno de los cuerpos, quedando con ello formada la recién na-

cida Coordinadora de Jaén.

Previamente han funcionado también, la mayoría de los centros, eligiendo de entre los miembros de sus

respectivos claustros el representante de centro por cada uno de los tres estratos. (Hay que observar,

respecto a esto último, que todavía faltan´ Institutos indecisos en el nombramiento del representante y en

la integración hacia el posterior funcionamiento). Salvo algún caso aislado, que no viene a cuento señalar,

los directores no se oponen a Jas reuniones de centros, convocándolas ellos mismos. Pero los enseñantes

son cada vez más conscientes que es su propia unión y exigencia la que deberá ganarse gradualmente esta

clase de. reuniones, que no deberán reducirse exclusivamente a las de evaluaciones. Los Centros estatales

son nuestros centros —del profesorado y de los alumnos y padres también—; ¿de quién si no habrían de

ser? Y lo que es de uno, debe poder utilizarse para su propio beneficio y servicio, en cualquier momento

en que fuere necesario.

El. paso siguiente consistió en reunirse de nuevo, el 22 de noviembre, en el Colegio de Licenciados,

entrando ya en funcionamiento. Están presentes Jos componentes de la Coordinadora, a quienes informan

los representantes de los centros que, a la vez, han consultado antes con sus propios compañeros de

claustró.

¿Qué decisiones habrán de tomarse? ¿Cuál será el grado de efectiva vinculación de la base respecto a los

acuerdos? Todo esto y otras cuestiones está por ver, pero la orientación futura vendrá, en todo caso, de la

base de los profesionales de ios centros, es decir, de los propios claustros. Parece la única vía segura en el

difícil camino de la democracia, desarticulando de este modo todo tipo de autoritarismo que venga de

arriba.

Ya están, pues, unidos y coordinados los enseñantes de Jaén. Ya están o estarán también unidos y coor-

dinados los enseñantes del Estado. Y ante ellos un Ministerio que parece adoptar un tono provocador y

autoritario ea sus decisiones, capaz de eliminar, con total incongruencia, a través de un télex, toda una

orden ministerial —-ía del 72—,. Un Ministerio incapaz de responder a su colega de Hacienda de otro

modo que doblegándose a sus propios dictados, aunque elfo implique perjudicar seriamente a su personal.

Un Ministerio que, aun reconociendo que la medida rebaja la calidad de la enseñanza, la establece, no

puede significar otra cosa que la de que él mismo duda del actual sistema educativo, como reconoce en la

entrevista con el personal de. Oviedo, lo cual deja muy en. entredicho su propia credibilidad y honradez.

Ante tales

afirmaciones es lícito preguntarse, ¿pero hay ´Ministerio dé Educación y Ciencia? Si lo hay, lo lleva todo

cabeza abajo, es decir, que piensa poco menos que con los pies. Y luego se verá obligado a tomar

decisiones como la de dejar en suspenso el tan debatido Decreto de Plantillas del Profesorado de E. G. B.,

según el "Boletín Oficial de! Estado" del actual 20 de noviembre. Cuando uno quiere gobernar sin contar

antes con ¡a realidad y pasando por encima del descontento general, está abocado a que tarde o temprano

le ocurran cosas como éstas. Y en este caso —Dioes sea loado!— la decisión ha sido sabia —pues de sa-

bios es rectificar— y adecuada, aunque insuficiente.

Respecto a los problemas de nuestros compañeros de I. N. B., que comentamos, la experiencia del

profesorado de E. G. B. demuestra que no cabe otra cosa que la unión. La enseñanza coordinada debe

dejar claro ante el M. E. C. que sus decisiones constituyen una provocación inadmisible, de cuyas

consecuencias es el único responsable ante el país entero, la Coordinadora de enseñantes, a nivel estatal,

sólo puede ser una efectiva defensa de la calidad de la enseñanza contra la que no pueden atentar

insensatas arbitrariedades ministeriales. ¿No va llegando ya la hora de exigir responsabilidades también al

Ministerio.

Jaén, 22 de noviembre de 1976.

J. ARROYO

 

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