La seguridad social nos cierra sus puertas. Contestación del I.N.P. a la petición de creación de puestos de psicólogo en la Seguridad Social     
 
 Boletín de la Sección Profesional de Psicólogos del Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciado.    25/12/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LA SEGURIDAD SOCIAL NOS CIERRA SUS PUERTAS

Contestación del I.N.P. a la petición de creación de puestos de psicólogo en la Seguridad Social

LA LÓGICA DE UNA NEGATIVA INSTITUTO NACIONAL DÉ PREVISIÓN

Madrid, 12 de Julio de 1.976

Srta. Africa Melis .

.

Secretaria de la Sección de Psicología del Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras

y en Ciencias del Distrito Universitario dé MADRID

La Comisión de Psicología Clínica contesta al Sr. Cabanillas. La carta fue enviada también a la Prensa sin

que fuera publicada

Distinguida Señorita:

Acuso^recibo a su atento escrito de 1º del actual, y en relación con la entrévista que mantuvieron

ustedes én esta Sede Central, sobre la posible necesidad de incluir psicológos en los Servicios Ssanitarios

de ´la Séguridad Social, les comunico que en 10 del pasado mes de junio esta Subdelegación General

informaba a la Delegación General de este Instituto lo siguiente:

1º.- Comprendiendo la psicología el estudio de la conducta y teniendo en cuenta que la misión primordial

de los servicios médicos de

la Seguridad Socialson atender enfermos, estimamos que los psicólogos no tienen cabida como tal en la

atención directa a los pacientes en las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social.

2º.- En los Centros Sanitarios de la Seguridad Social, especialmente en las ciudades Sanitarias,en donde el

desarrollo alcanzado por los Centros de Rehabilitación ha sido evidentemente notorio, existen ya plazas

de psicólogos precisamente para actuar en el plano de la conducta humana en todos los aspectos que la

rehabilitación comporta.

Evidentemente el futuro de esta especialización podrá adquirir un gran desarrollo una vez que se aborde

de forma definitiva, como se contemplaba, precisamente, en los acuerdos para la reforma sanitaria en la

especialidad de psiquiatría y la puesta en marcha de centros psiquiátricos para la atención de enfermos

agudos y crónicos.

Finalmente,en estos momentos no somos partidarios de que en nuestras Instituciones, eminentemente

asistenciales, se cree un departamento de psicología, en donde se integrarán cuadros de facultativos

médicos, ya que eso podría alterar la responsibilización del acto facultativo que, hoy por hoy, corresponde

a los Licenciados o Doctores en Medicina.

Reciba un cordial saludo,

Fdo. Gonzalo Cabanillas Gallas

Por los términos en que el señor Gonzalo Cabanillas expresa la negativa acerca de la inclusión del

psicólogo en instituciones sanitarias de la Seguridad Social, pensamos que el INP desconoce qué es o que,

puede ofrecer la Psicología y la necesaría práctica sanitaria de la misma o más bien trata de no

responsabilizarse con las necesidades asistendales que en materia de salud tiene planteado el país. . En. su

carta, el señor Cabanillas no sólo comete errores, de concepto; sino que ella evidencia tambien. la tónica

general de la Administración pública de nuestro país; en cuanto a la desresponsabilización: absoluta ante

cualquier probleriía .público,. En. eféctó la Psicología puede definirse, en terminos amplios, cómo la

ciencia de la conducta; o "él / ´comportamiento". humano.,, pero" nadie,: desde postura^científicamente

seria, puede sostener hoy día la delimitación estricta del concepto" de enfermedad, a "ia existencia de un

virus o un; traumatismo sin;, más. Lamentablemente el problema ´es más compléjó de o que sé deduce de

la simplicidad del argumento de D. G.Cabanillas. Es de todos conocida la; existencia; de enfermedades

psicosómáticas, de enfermedades mentales o la influencia, a veces decisíva, del estado de ánimo de; un

paciente á la hora de una intervención, quirúrgica, o la, influencia de a conducta (hábito de fumar, por

ejemplo) en el tratamiento de pacientes con: :cardiopatías. En grán número, de ocasiones, si no se

resuelve el problema conductal (hábito de fumar), el paciente está condenado a morir irremisiblemente...

Pero... ¡no importa!... Como no está enfermo...

Por otra parte, lamentamos que función esencial de la S. S. sea la de atender enfermos y no de preverlos.

Por su respuesta, el señor G. Cabanillas parece ignorar, que en el país existen enfermos mentales, que el

50 por 100 de las consultas médicas presentan un componente psíquico (30 por 100 con un componente,

psíquico predominante),y pretende ignorar la existencia de un número alarmante y creciente de madres

angustiadas, que no saben, qué hacer cón´ sus hijos .que presentan trastornos del comportamiento. Existen

´igualmente, ún^número considerable de enfermedades psicosomáticas (úlceras, asma, alergias...) que.

requiere la presencia especializada de un psicólogo. Son muchos los médicos que reconocen que una´ gran

parte de estos problemas desbordan ;su >>acto facultativo> y demandan la colaboración «"de Otros,

profesionales especializados.

Naturalmente, los profesionales de la medicina no ^comparten la visión exclusivista que del ácto

facultativo tiene D. G. Cabanillas ya que .salud .es un concepto que . en la práctica real ha de abordarse

desde una perspectiva, interdisciplinaria; a no ser que el señor .G. Cabanillas, entienda por acto

facultativo el acto de recetar, lo cual, sería bastante denigrante para cualquier profesional médico. Como

prueba del divorcio existente; entre las; autoridades del INP, que ignoran la necesidad social y sanitaria de

Psicología y«el res. to de sectóres implicados en el campo sanitario, hemos dé decir que en> el último

conflicto de psicólogos hubo escritos no solo de instituciones médicas (Mesa de Hospitales del Colegio

dé Médicos de Madrid), sino de pacientes , apoyando . y solicitando nuestra incorporación a Jos servicios

sanitarios dé ´la ´Seguridad Social.

Frente a esta situación el INP no parece encontrar la agilidad suficiente pára ábordar las nécesidades

sanitarias que tiene planteado" el país. Más bien prefiere eludirlas con un desplázamiento del probléma: a

lina ´Hipotética reforma sanitaria •que nadie sabe cuándo sé hará y cómo se hará y lo que ´es más grave,

se» hará en cualquier modo sigue la" particípación;;;de;:los sectores sociales, realmente implicados en

la misma.

La lógica de esta negativa es la lógica de una institución y más aún de ,una; adminisítración sóbre la que,

no existe ningún control acerca de la utilización de sus recursos y que pueden desviar ingentes cantidades

de dinero en realizaciones muy álejadas :.de. lás nécésidades sanitarias ¡del país(ejemplo, él

,«Piramidón») o mejor emplearlas en la industria farmacéutica. La Seguridad Sociál como mecanismo

institucionalizador de la demanda de productos farmacéuticos, se convierte en un instrumento eficaz de

trasnsvase de rentas provenientes de los trabajadores; españolas hacia multinacionales extranjeras. Es

obvio que este desvío económico está en íntima .contradicción con el derecho a la salud por cuanto

contribuye .a desatender necesidades más; urgentes que él del simplé hecho de asegurar pingües

beneficios á dichas multinacionales.

El que la Psicología pase a ser patrimonio de la población necesitada" de"su asistencia, y la salud en

génerál deje de .ser una mera disquisición teórica dependerá, en última ´instanciá, ´del control que se ^

ejerza sobre el régimen de financiación, utílizacíón de los recursos y gestión democrática de la Seguridad

Social.

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