Psicologizar... que algo queda     
 
 Boletín de la Sección Profesional de Psicólogos del Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciado.    25/12/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Psicologizar... que algo queda

Es muy posible que la mayor parte de los psicólogos en paro, que actualmente existen en nuestro país no

haya pensado nunca que la psicología´(o "algo que Se le parezca vagamente) puede constituir un sabroso

y nada complicado negocio. Sin embargo, algunos avispados; comerciantes parecen haber encontrado

´una fórmula que no por vieja deja de ser menos efectiva, aprovechando las inquietudes psicologizantes de

un .público más o menos «culto».

En los dos últimos meses, las páginas ´ de´ algunos periódicos y las paredes ; dé´ las Facultades dé «letras»

(entre1´ellas, claró está, la de Psicología), han ´registrado una cierta proliferación de anuncios de centros

que ofrecen sus servicios psicológicos, ya sea ´en la vertiente terapéutica o en la didáctica, creando, en

este último caso, una especie de escuelas fantasmas de psicología.

.Generalmente, la técnica a enseñar o a utilizar terapéuticamente (?) :es el psicodrama, como método

privilegiado, ,o alguna variante de terapia grupal. En el caso de los centros dedicados a la enseñanza, la

práctica más usual es el inevitable test de Rorschach, acompañada de alguna otra técnica «menor». Quizá

sea interesante analizar la relación existente entre este tipo de oferta y la supuesta demanda del potencial

cliente.

El interés que desdé hace algunos años ha despertado la psicología en ´nuestro país entre el público no

especializado se basa fundamentalmente´ en una; visión falseada o al menos muy incompleta de la

psicología como algo que tiene mucho que ver con las «relaciones humanas» y los «problemas emotivos»

y bastante menos con lo que generalmente conocemos como ciencia. De esta forma, muchos de los

alumnos que comienzan los estudios de psicología quedan decepcionados cuando algún profesor les

presenta la materia como algo menos atractivo y más laborioso de lo que a primera vista parecía. En este

sentido son significativos los datos de un estudio realizado en el año 1974 entre alumnos de la Facultad de

Somosaguas, en el que se intentaba recoger diversas opiniones acerca de la carrera de psicología. Una de

las preguntas planteaba al encuestado la elección entre diversas áreas de actividad psicológica. Mientras

el 49,96 por 100 elegía como actividad preferida la psicología clínica, sólo un 11,10 por 100 (el

porcentaje más bajo, junto a la psicología legal y a la filosófica), daba su preferencia a la psicología

experimental. Más que nada, estos datos ilustran, la creencia generalizada, incluso,entre los .propios

estudiantes, de que la psicología se relaciona básicamente con los «problemas personales». Desde luego,

tal concepción ha sido la difundida por los medios de comunicación ,y por algunas publicaciones de

divulgación al hablar de «los problemas del hombre actual», «las tensiones de la vida moderna», «la

ambición del, hombre de hoy» y cosas semejantes, potenciando así una psicologización de la explicación

de un malestar social general, creado por unas .circunstancias objetivas que, a. pesar de la, psicología,

provocan una progresiva descomposición de las relaciones interpersonales y de la estabilidad individual.

.

Frente a esto, la oferta que se propone consiste en proporcionar al cliente:un entrenamiento en el manejo

de las «relaciones .humanas» o la «auto-expresividad» y, desde luego, la «liberadora» y «excitante»

experiencia del psicodrama o el grupo marathón, donde los participantes podrán experimentar por´ unas

horas la ilusión de una comunicación sin trabas, que la realidad no permite más que como juego. El

delirio lo alcanzan una pareja de psicoterapeutas argentinos que nos anuncian en la prensa la celebración

de psicodramas públicos en Madrid con él fin de que la gente «le pierda miedo» (no sabemos si al

psicodrama o a los honorarios que luego se cobrarán por las prácticas restringidas).

Las circunstancias económicas de este tipo de actividad no dejan de ser, en general, menos fraudulentas,

casi siempre a partir , de las 2.000 pesetas mensuales por sesiones semanales de una o dos horas.

En el caso de los centros dedicados a la enseñanza de técnicas proyectivas, la razón de su existencia no

parece ser sino la supervivencia de una idea arcaizante de lo que significa la práctica de la psicología.

La actividad de todos estos centros hay que enmarcarla dentro del contexto de una práctica privatizada de

la psicología, que posibilita —junto a la formación de grupos privados que se plantean una práctica

clínica honesta, aun con las contradicciones que esto implica— el surgimiento anárquico de gabinetes

cuyo principal objetivo es el lucro económico, aunque a veces se intente buscar una justificación al

amparo de ideologías «humanitarias» y seudoprogresistas que sólo sirven como máscara que hace al

producto más atractivo y digerible. No son, desde luego, las capas populares quienes, ni por convicción ni

por posibilidades económicas, tienen acceso a estos servicios.

LUIS AGUADO

EL DIRECTOR GENERAL DE ENSEÑANZA BÁSICA HABLA DE LA CREACIÓN DE

GABINETES PSICOTECNICOS A REPRESENTANTES DEL PROFESORADO OFICIAL DE

E. G. B. ("YA", 5-IX-76)

GABINETES- PSICOTECNICOS.—Informó el director general de que próximamente se establecerán en

algunas provincias gabinetes psicotécnicos en los centros por vía de ensayo; se trata de ayudar al

profesorado a detectar a los alumnos que necesitan educación especial; estar en contacto con los

profesores para completar la labor de tutoría, y proporcionar información a las familias, alumnos y

profesores sobre las posibilidades de las distintas profesiones para las características de cada alumno.

 

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