Autor: Apostua, Luis. 
 Semana española. 
 Proceso de compactación     
 
 Ya.    23/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

NACIONAL

23-1-77

PROCESO DE "COMPACTACION"

Centro y derecha conservadora ya han definido sus alianzas electorales

Inutilidad de la dialéctica franquismo-antifranquismo

El posible centro-izquierda perdió la iniciativa política en dos semanas

Franco no presidirá las próximas elecciones

El proceso de racionalización de la vida política española camina con bastante rapidez. A la loca

proliferación de siglas, característica de las épocas de confusión, ha sucedido un proceso de

"compactación". Dejando a un lado, por criterios de método, a las formaciones marxistas, el más

despistado advierte que el centro y la derecha conservadora han llegado a dos formulaciones eficaces.

Esta, en la Alianza Popular; aquél, en el recién constituido Centro Democrático, que ha sido una de las

maniobras de mayor éxito del último semestre. Como no hay éxito sin víctima, la de ia presente operación

han sido socialdemócratas j democristianos de la oposición, que pueden quedar descolgados, como puros

grupos testimoniales, sin representación eficaz ante las elecciones. Desgraciadamente, la culpa es sólo de

ellos. En efecto, esta idea de arquitecturar un centro electoral había sido de ellos. Fueron los

socialdemócratas y los de Izquierda Democrática quienes concibieron una alianza electoral que tendiese

puentes hacia las zonas del franquismo liberal, especialmente a contar con UDE desde que la abandonó

don Federico Silva y quedó más patente el liderazgo de don Alberto Monreal. Pero esto, que era una

operación sensata y pragmática, se diluyó en inacabables discusiones conceptuales acerca de la

virginidad. El resultado fue que la propia UDE y el Partido Popular "los madrugaron". Lo que fue

oposición antifranquista, con un clarísimo y rentable caudal de prestigio, ha perdido la iniciativa electoral.

La causa de todo es que, fallecido el Generalísimo Franco, ya no ha lugar para el duelo franquismo-

antifranquismo. Igual que va a quedar marginado el franquismo típico e intransigente (2,0 por 100 en el

referéndum), será marginado el antifranquismo dogmático. De esta manera, los vestigios franquistas y

antifranquistas se pueden poner firmes—e inmóviles—para hacer dé puerta a través de la cual pase el

futuro de España, Integrado por unas aglomeraciones quizá impuras e interesadas, pero que pueden ganar

las elecciones. Pero si analíticamente el cuadro ha quedado claro, políticamente está cojo. Democristianos

de la oposición y socialismo ño marxista son necesarios. Tienen un testimonio de oposición a la dictadura

y son vis-ceralmerite democráticos; constituyen un importante contrapeso social en unos grupos muy

derechistas o muy marxistas. Cuentan en sus filas con personalidades muy entendidas en el complicado

manejo de la Administración, del Gobierno y de las grandes empresas; podríamos decir que son los

tecnóc´ra-tas imprescindibles para la democracia. Pero ante la coyuntura electoral han mostrado

inocencias bautismales que van a pagar muy caras.

Para mañana lunes estaban anunciadas unas conversaciones o contactos de estos grupos. La fecha ha sido

aplazada sin unas razones públicas convincentes. Suponemos que, el aplazamiento se debe a la necesidad

de un estudio ultimo y definitivo de si les conviene formar un frente electoral y, .quizá, una efectiva

alianza cotí el Centro Democrático. Cualquiera de las dos opciones tiene sentido, aunque su valor

electoral es muy distinto. Lo que no tiene sentido es no pensar que el futuro depende de unas elecciones

que np van a ser presididas ni gobernadas por el Generalísimo Franco.

Luis APOSTUA

 

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